Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
23- abril- 1983 SÁBADO CULTURAL Novela- ABC XI Las familias y los años Pedro Jorge Vera Editorial Edilibro. Madrid, 1982. 384 páginas Jóvenes, pobres y amantes Osear Collazos Editorial Plaza Janes, Barcelona, 1983, 190 págs. ¿Te dio miedo la sangre? Sergio Ramírez Editorial Argos- Vergara Barcelona, 1983, 276 páginas. Colección Bibliotheca del Fénice Esta nóvela supone, apenas se adentra en ella el lector, dos dificultades: una, surgida del lenguaje: dialogal, cotidiano, lleno de modismos, de giros locales, de construcciones características, propias del habla situacional que, si perfectamente localiza las acciones y las llena de colorido y verismo en tomo a los episodios referidos, también traba y exige atento esfuerzo de continuidad; otea, emanada del ritmo, de los múltiples episodios narrados (de la estructura misma) que al estar continuamente interrumpidos, interferidos en su continuidad o Sergio Ramírez cronología, se fragmenta en exceso la narración, y él hilo conductor que es el tiempo llega quebrado y disperso. El autor, consciente! sin duda, de esas dificultades que entraña la lectura y la estructura, ofrece, al comienzo un anticipo del desarrollo, un resumen incluso gráfico, con seis viñetas, qué se irán repitiendo según el asunto abordado y que responde e identifica a un persnaje respectivo; y, ai final, una cronología de los principales sucesos de esta historia que abarca unos treinta años, desde 1930 (y que entronca con la histórica lucha de Sandinp, asesinado en 1935) hasta 1961 (cuando tras sucesivos fracasos de Ja lucha aislada se vislumbra la urgencia de la organización de la Oposición en un frente) Sergio Ramírez (nacido en Masatepe, Ni caragua, en 1942, con varias obras publicadas: cuentos, fábulas, novelas, documentos, actual miembro de la Junta de Reconstrucción Nacional que gobierna en su. país) írir. tenta rescatar el ambiente, el clima de descomposición sociopolítico en las décadas previas al derrocamiento de ja nefasta dinastía Somoza. La figura de s! hombre campea siempre al fondo, lo mismo que la presencia de sus hijos herederos, en; especial la del jefe de la Guardia Maclonal; (GN) e dueño de las cañas huecas que decide el poder táctico. Este ambiente sé visualiza en un conjunto de personajes- tipo y su biografía, en la realidad insoportable y trágica: venali- r: dad, arbitrariedad, despotismo, torturas, masacres, estafas, elecciones fraudulentas (incluso de misses locales o nacionales) locura y terror como sistema. Lo trágico se une con, frecuencia a lo ridículo y lo esper- péntico al pasmo. Porque, ¿qué es lo coherente en ese infierno arbitrario y demencial? Los personajes que reflejan y encarnan esas situaciones son El Turco, y El Jilguero, que buscan desde Honduras cómo entrar en. la guerrilla; son capturados y asesinados, lo mismo que Lázaro, quien con Raúl y Pastorita, integran el conjunto Tres Caballeros Taleno el Viejo, con vida trashumante, y el. indio Larios. Igualmente, el teniente Calzones y el coronel Catalino Flores López (GN) prototipo de todas las vanalidades del sistema, deleznable. Una novela (editada por primera vez en Caracas en 1977) si llena de interés en el ámbito de lo testimonial y de la denuncia, un tanto t r a b a j o s a y d e s h i l v a n a d a a e s c a l a literaria. Pese a una pretenciosa cita inicial de Ca. Es, sin duda, una idea original y muy válida presentar una interpretación global de la hisvafis y a una advertencia del autor (en sotoria político- social del Continente latinoamerilapa) de dar á la sordidez lá transparencia y cano a través de unas sagas familiares (en concreto de dos gran- a la indecencia el lirismo esta obra no sudes familias omnímo- pera el clásico producto comercial y quedan das, claves y centrales: meramente; la sordidez y la indecencia sin adlos Banchón- Montene- jetivos. gro y varias menores y Se rememoran en estas páginas las hazasatélites) y significar la i pugna tradicional por la ñas de un negrito adolescente navajero! upremacía comercial e (Toño) y. de su cómplice y extraña compa industrial en torno a ñera (La Loca) que son a su vez introductoi dos ciudades (Solana, 1 lá capital de un país hi- res de otro adolescente, más o menos niño bien y despistado, en el submundo, límite del potético y paradigmático por su representati- delito y la prostitución. Allí se acumulan sexo vidad, y Verdemil, el a granel, prostitutas abundantes pasto de gopuerto cosmopolita y norreas para marineros nórdicos, marihuana, laborioso) porque chantaje ¡robo, tirón, violencia, alcohol, hasta Pedro Jorge Vera capta, en mucha me- el destripamiento final del navajero. Todo, dida, una realidad histórica y explicativa de las realidades aún hoy bien condimentado con un conjunto de palavigentes. brejas picantes. Se supera así, en un ámbito más extenso y En un autor como Osear Collazos (nacido abarcante, aunque sin negarlo, la- clásica fien Bahía de Solano, Colombia, 1942) con gura del dictador como signo y relevancia, exuna obra ponderable, esta narración, que no clusiva, por una controlada democracia en mucha medida fraudulenta o digitada, patrisupera ni en argumento ni en lenguaje el fomonio privado de verdaderos trust familialletín truculento, es un lamentable traspié. Y res. Aunque justo es reconocer que, a meni Vale consolarse con aquello tan del tango: dida literaria, la figura del dictador un tropezón cualquiera da en la vida protagonista, del caudillo patriarcal ha dado relevantes frutos. Baste recordar Ofició de difuntos Yo, el Supremo y El otoño del patriarca Las familias y tos años está dividida en cuatro partes: Las estirpes que presenta abolengos, genealogías, arbitrariedades y veleidades, caciquismo, despojo de tierras, derechos de pernada, barbarie, salvajadas, etcétera; un clásico, repetido y denso inventario de los orígenes de una oligarquía adinerada, Ruth Rende clanes familiares en línea recta y zigzag exEditorialNóger. Col. Esfinge tralegal. El entrevero que incide ya en la Barcelona, 1983. 214 páginas mezcla de estirpes y rotas consignas de aislamiento y de pureza sanguínea. Lo aristocrático se invade de intrusos, ya foráneos ya autóctonos aindiados. La pureza racial quebrada Si El flautista de Pamplona de esta implica también unas herencias y unos podemisma autorat és una narración clásica del res que se parten y comparten. V unas ideogénero de intriga, Morir de pie hay que inlogías heterodoxas que amenazan a las clásisertarla sin düaa en la novela psicológico- cricas del conservadurismo- liberalismo, siempre tninal con sú dosisi de suspensión. Se trata coaligables. La triste y oscura vida presade una especié de ejercicio literario en el qué gia él comienzo del fin. La pérdida paulatina de prebendas, o al menos una inicial amese estudia en profundidádHá idiosincrasia dé naza, la creciente presencia del vulgo del Joyce M. Culver y Alan Groobridge, la de la populacho el extravío y la marginalidad inpareja de inexpertos atracadores de la sucurcluso de algunos miembros dé los clanes, sal del Banca en que los dos primeros trabaque se pasan al enemigo son claros e injan y la de la, mujer divorciada, de mediana quietantes indicios. El torbellino revive la edad, con lasque Groobridge inicia un rotoma del Poder por las masas con ideologías mance tardío. Tras el asaltó, todos se mue disolventes y extremistas Comienza la ven en un arr ¿biente opresivo, cerrado, tenso. conspiración y el conciliábulo que culminará Y aynque ew algunos pasajes de la novela en el golpe militar y la entronización de la hallemos ciertas semejanzas con Santuanueva casta en el mundo pegajoso y fascirio de Fouikner, o con No hay orquídeas nante del Poder. La reciente historia de Chile para miss BjácJish de Hariey Chasse, lo sirve de signo y lección. cierto es quét Morir de pie es una novela Pedro J. Vera (nacido en Guayaquil, Ecuafrancamente interesante, verosímil, con perdor, en 1914, con una amplia y significada sonajes de carne y hueso, capaces de todas obra narrativa: Tiempo de muñecas y El las bajezas, pero uno sobre todo- -Alan- -pueblo soy yo son sus últimas novelas) estambién dé todas las grandezas. Hombre ni cribe esta historia en forma clara, neta, lineal, feliz ni infelizmente casado, pero sí aburrido, salvo algunos excursus por el soliloquio; Quijote en tono menor al que han sorbido en quizá peca a veces de reiteración, y su insisalguna medida el seso las muchas lectoras tencia resulta, por momentos, farragosa, pero con las que intenta matar su tedio, se siente está llena de vigor, de interés, de contunen el últimotmomento una especie de Lancédente verdad. Una aportación importante para lot moderno tcapáz de, morir de pie defenla reflexión, discusión y toma de conciencia diendo a una mujer en peligro. de la agitada realidad de ese joven Continente, convulsionado y dolorido. A. G. M. Rolando CAMOZZI R. C. Morir de pie R. C