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X ABC SÁBADO CULTURAL Ensayo 23- abril- 1983 Hombres de negro Peter Krassa Fontana Fantástica. Martínez Roca, S. A. Barcelona, 1982. 166 págs. Cuantos venimos ocupándonos del fenómeno ovni y sus numerosas y vastas implicaciones, llevamos mucho tiempo oyendo hablar de los hombres de negro de esos fantasmas del espanto cuyas apariciones, intervenciones y peripecias creen detectar algunos en Jos más diversos lugares, épocas y circunstancias. Recuerdo el recelo que mi primera visita, acompañado de otras dos personas, despertó en quien luego sería para mí investigador admirado y amigo entrañable: Manuel Osuna, recientemente desaparecido. Conocía él entonces- -era el año 1968 y yo daba mis primeros pasos por este resbaladizo territorio- -la inquietante presencia de quienes, con frecuencia, visitaban en trío a los ufólogos para advertirles y amenazarles; yo, no. De ahí mi desconcierto ante sus precauciones, que él y mi posterior experiencia aclararían luego. Lo que Peter Krassa hace en este libro es pasar revista a esas detecciones, a esas comparecencias enigmáticas que signarían buen número de hechos insuficientemente explicados, y extraer de ellas hipótesis y conclusiones más o menos comprometidas, pero que, si damos crédito á su testimonio, debemos admitir cargadas de bravura, puesto que fueron expuestas a despecho de las posibles consecuencias que cuanto encierran de denuncia pudieran acarrear a su autor. (El confiesa sufrir una misteriosa dolencia intestinal desde que comenzó a trabajar en el libro que ahora nos ofrece. Y apunta la sospecha de su origen. Las preguntas acerca de estos oscuros visitantes suelen ser: ¿quiénes son? ¿qué quieren? Krassa cree que la pregunta clave es: ¿de dónde vienen? De ella arranca para formularse y formular otras muchas: ¿Son o no son seres actuales? ¿Operan entre las dimensiones? ¿Controlan, coordinan las épocas? ¿Actúan desde el futuro, como correctores del tiempo? El parece inclinarse por esta teoría y ve en estos seres a unos viajeros a través del tiempo, capaces de conectar el pasado con el presente y el futuro, y cuya misión es rectificar las paradojas temporales, en caso de necesidad haciendo uso de la violencia En su análisis, se remonta al mensajero que turbó a Mozart con su encargo del Réquiem (siempre entendí que se trataba de un mayordomo o amigo del conde Walsegg) al prodigioso conde de Saint- Germain, vencedor de los siglos, a la extraña muerte de Lawrence de Arabía y, a partir de ahí, a las de Hammarskjold, los Kennedy, Lutero Kíng, Juan Pablo I y una serie de ufólogos, cuya relación justificaría el recelo de Osuna que antes mencionaba: Donald, Mañey, Ruppelt, Smith, Edwards, Jessup... En su exhaustivo recorrido, Krassa no duda en vestir de negro a Melchor, Gaspar y Baltasar, y de ovni a su estrella. Walter Ernsting, en el prólogo que escribe para este libro, lo califica de provocativo Yo, puesto a buscar una sola palabra, elegiría ésta: arriesgado Sobre todo, para su autor x r lo que sugiere y por lo que se juega. Carlos MURCIANO El viaje del Beagle Charles Darwin Barcelona, Edit. Guadarrama, 1983. 587 páginas Cuando Charles Robert Darwin contaba veintidós años inició su viaje en el Beagle -bergatín de 240 toneladas armado con diez cañones- bajo el. mando del capitán FitzRoy. Fue en el curso de este largo periplo alrededor del mundo cuando nacieron las dudas del joven naturalista- -extraordinariamente bien preparado- -sobre la estabilidad de las especies, sobre todo después del examen de la fauna de las islas Galápagos y de algunas especies extinguidas. El viaje del Beagle es el diario del joven biólogo, incluye las aventuras de la expedición científica en su ruta por los océanos: islas de Cabo Verde, Patagonia, islas Falkland (Malvinas) Chile, Perú, archipiélago de las Galápagos, Nueva Zelanda, Australia... a la vez que refleja las observaciones del joven naturalista sobre los animales separados en el espacio- -geográficamente- -y en el tiempo. El libro- -diario, publicado en 1839, tiene como título Viaje de un naturalista alrededor del mundo lleva implícito y explícito la obra a la que condicionó y dedicó Darwin su vida posterior. La asombrosa síntexis del joven biólogo le permitió superar el evolucionismo derivado de las ideas de Buffon y de Lamarck. Su concepción sobre el origen de las especies, la selección natural y la jucha por la vida que permite la supervivencia de los más aptos, surgirían después del viaje en el Beagle Estas ideas permitirfan al autor revolucionar el panorama de las ciencias naturales, desmitificar el antropocentrismo y situar al hombre en el lugar que le corresponde en la Naturaleza. E. L. La vuelta al mundo en ochenta mundos Santiago R. Santerbás Como dice Eluard: Hay otros mundos, pero están en éste. Santiago R. Santerbás no lo dice, lo demuestra en La vuelta al mundo en ochenta mundos obra que continúa el ritmo y la línea de otro libro suyo: Tres pastiches Victorianos A los relatos Victorianos, presuntamente inéditos, sucede esta nueva narración cuyo título parafrasea a otra de Julio Verne y con la que no tiene nada en común. La vuelta al mundo en ochenta mundo es una obra de difícil clasificación y de un géSantiago R. nero no muy habitual Santerbás en la literatura española. Un periplo marítimo alrededor de la Tierra sirve de pretexto para reflejar en el libro de navegación del Mirto los múltiples ámbitos de los más variados personajes. Curiosamente el libro roza lo utópico- -a pesar de la exactitud geográfica, con la longitud y latitud de los lugares citados en el viaje- para sumergirse en lo ucrónico, ya que los encuentros del narrador- navegante con los personajes de ficción o reales parecen guiados por la ciega y caprichosa diosa Fortuna. La circunnavegación se inicia en Sevilla y continúa por el Mediterráneo, tocando los puertos del mundo clásico; después de pasar el canal de Suez navega por el Lejano Oriente, atraviesa el Pacífico, bordea el Nuevo Mundo y termina en Europa. El citado viaje de circunnavegación sirve como argumento para que el narrador fije en el cuaderno de bitácora los encuentros con personajes tan conspicuos como Boabdil, Isadora Duncan, Hornero, Don Juan, El Holandés Errante, Lúculo, El Capitán Ahab... Los capítulos del libro son como un caleidoscopio por donde vemos ochenta mundos- -cada uno con su protagonista, donde el tiempo no existe- que el narrador sincroniza a la vez que recrea. El mismo Santerbás- -en el prólogo de su obra- -nos da la clave de la narración: utiliza para su crónica tantos personajes como palabras cuya paternidad le es ajena; lo que justifica que Rimbaud o Kavafis prosifiquen sus versos, que el relato de Al- faris Ibn laquin alGalizi sea una parodia de las tabulaciones de Alvaro Cunqueiro, que el monólogo del capitán Marlow sea un resumen del Lord Jim de Conrad, que se refundan temas de Jorge Luis Borges o que haya una variante de La Légende Dorée Sería inútil una reseña de tos capítulos, donde Santerbás no duda en solapar, fundir o tergiversar los mundos que recrea en su cuidada prosa. En cualquier caso la crónica del viaje está llena de ironía y un extraño humor; en ella se funden sutilmente la historia y la ficción, los mitos y la realidad, para remodelar o rescatar dej pasado ochenta mundos, reflejados en las páginas del libro profusamente ilustradas. Eugenio LALLANA Guía del macizo de Ayllón Miguel Ángel Miguel López Madrid. Editorial Tierra de Fuego 320 páginas La sierra de Ayllón, en el Sistema Central, sirve de límite entre las provincias de Segovia y Soria al Norte, y de Guadalájara al Sur. A pesar de su extensa área, por su situación, se ha mantenido marginada y a su aislamiento contribuyen las pocas vías de comunicación- -prácticamente sólo caminos forestales. Los pueblos y aldeas de la zona- -salvo las estaciones invernales o veraniegas- -se hallan casi despoblados y tanto su agricultura como sü ganadería languidecen y una economía subdesarrollada contribuye a que la densidad demográfica de la zona sea una de las más bajas del país. Como consecuencia de las citadas circunstancias socioeconómicas la Naturaleza permanece casi intacta y ha sido poco transformada por e hombre; aún subsisten en los valles aislados pueblos que conservan, muy deterioradas, las casas de piedra representativas de un tipo de construcción rural y popular. El libro, profundamente ilustrado, refleja la vida, sociedad, folclor e historia de fas villas del macizo de Ayllón, así como una serie de itinerarios que permiten al viajero con inquietudes descubrir los grandes atractivos que conserva la región. EL.