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23- abril- 1983 SÁBADO CULTURAL ABC IX obel las lenguas españ puesto los dos años anteriores fue el premio de 1981, que- -a la tercera va la vencida- -fue concedido a Octavio Paz. Quedó finalista Rafael Alberti, y algunas circunstancias políticas enturbiaron un tanto el fallo, aunque no oscurecieran el premio. Cinco importantes candidatos llegaron a la final en 1982: Luis Rosales, José Bergamín, Guillermo Díaz Plaja; Ricardo Molinari y Arturo Uslar Pietri. Se impuso finalmente Luis Rosales, con José Bergamín de finalista. Una lista realmente impresionante, y en la que muchos finalistas habrían sido merecedores de tanto 1981 honor como los premiados. Una lista que prueba que las letras hispánicas viven un nuevo Siglo de Oro que no tiene par en ninguna de las otras culturas lingüísticas contemporáneas. Una lista, plural y sin condicionamientos políticos o estilísticos. Una lista en la que no están todos los que son, pero son todos los que están. Guillen, Carpentier, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Borges, Onetti, Octavio Paz, Luis Rosales: ¡Afortunada cultura la que puede abrazar a hijos tan diversos y, a la vez, tan gigantescos! J. L. MARTÍN DESCALZO 1982 dir que se le diera a él ese premio. salomónicamente por el entonces El consiguió que la Real Academia ministro de Cultura, Ricardo de la- Española propusiera a Juan Carlos Cierva, doblando la consignación Onetti. Otras Academias propusie- del premio y concediéndose cinco ron a Agustín Yáñez, Pablo Antonio millones de pesetas a cada uno de Cuadra, Rafael Maya, y la salvado- los dos vencedores ex- aequo. Entre reña propuso a Dámaso Alonso. los finalistas se quedaron en la cuFue la apasionada defensa que hizo neta Octavio Paz y, por segunda el anterior vencedor, Alejo Carpen- vez, el nicaragüense Pablo Antonio tier, del nombre del presidente de la Cuadra. Tampoco fue fácil la elección de Española lo que terminó derivando 1980, al llegar a la final Octavio Paz hacia él sus votos. y Juan Carlos Onetti, presentado El premio de 1979 se enfrentó este segundo por la Real Academia con un difícil dilema: los votos se di- Española. El premio, que era ya de vidían entre el español Gerardo diez millones, fue concedido al seDiego y el argentino Jorge Luis gundo. Borges. El problema fue resuelto Compensación de su segundo 1979 1980 Jorge Luis Borges Se duda si Borges existe e incluso si ha existido o si será simplemente un invento de Jorge Luis Borges, el mágico mixtificador argentino. Nadie tuvo la capacidad fabuladora, el arte para reír o sonreír del mundo o de sí mismo, el culto a la broma, el afán de desconcertar a la Prensa con una frase que mañana sería ridiculizada y negada por él mismo. Borges, el más lúcido de los ciegos vivientes, es la cima de la imaginación y la cultura. Pocos como él merecieron el Cervantes y nuestro manco de Lepánto se sentirá muy feliz cuando pueda conversar con este inteligente viejo bromista, que, aunque guste de despreciar los premios que sistemáticamente le niegan con injustica, se emocionó al recibir el Cervantes comentando que era la coronación de su vida Su obra es un largo e interminable río de poesía y narraciones en el que todas las olas son igualmente importantes. Citar su Fervor de Buenos Aires o su Historia de la noche es dar dos títulos entre muchas docenas. Aludir a su Historia universal de la infamia o El Aleph es recurrir a lo más conocido, pero, a lo parejo a otros cien títulos. Juan Carlos Onetti Onetti fue definido en estas páginas de ABC orno el Kafka rioplatense Definición perfecta, porque Onetti es un personaje muy singular, el más misterioso entre los varios galardonados con el CervarK tes. Solitario, hipersensible, pesimista, independiente, es uno de los escritores más europeos de toda Hispanoamérica. Onetti tiene un mundo muy singular, casi un submundo, un universo narrativo en el que no es fácil penetrar, ya que a una niebla se superpone siempre una segunda niebla de alusiones inconcretas, sugeridas y sugeridoras. Octavio Paz Se le Mlamó- -con justicia- el Ortega y Gasset de Hispanoamérica pero la definición olvida que al ensayista Paz se une un no menor poeta. Octavio Paz es ciertamente un escritor sin par. Tal vez nadie como él ha conseguido sumar en su obra una misteriosa mezcla de barroco, surrealismo y cartesianismo. En el se une el arte y la teoría, la lucidez mental y las intuiciones fulgurantes. Leído a una luz parece un intelectual. A otra es sobre todo un poeta. Esta mezcla de valores hace que su obra sea más valorada en los medios universitarios que entre el lector común. Pero quien penetra en ella se siente abrumado por la profundidad humana y literaria de la misma. Luis Rosales De Luis Rosales se dijo siempre que su pereza vital era la mayor enemiga de sü obra: pero desde hace años los hechos están desmontando esa famosa e inexistente pereza. El astro del granadino no cesa últimamente de crecer y hoy presenta una de las obras poéticas más completas y compactas entre todos los escritores de la posguerra. Nacido como un poeta puro en Abril pronto despegó hacia los caminos tan típicamente rosalianos en los que se une el corazón y la imaginación con la palabra luminosa. Nadie como él ha manejado desde Lorca la metáfora. Nadie logró una tal fusión de lo cotidiano y lo emotivo, nadie escribió un lenguaje tan sugerente y chisporroteante. La suma dé El contenido del corazón La casa encendida Rimas Diario de una resurrección y Un rostro en cada ola son probablemente el mejor acorazado actual de la poesía española. Afortunadamente Rosales, rejuve: necido poéticamente, está en su mejor momento creador y cuantos aman la poesía están a la espera de nuevos frutos de su ardiente andadura actual. Exiliado áe Uruguay tras una dolorosa persecución un tanto kafkiana vive desde- hace años en España, donde prosigue la lista apasionante de sus obras que son sucesivos giros sobre un mundo muy suyo: Los adioses Para ¿Qué citar de su vastísima prouna tumba sin nombre Juntaca- ducción incesante? Queden aquí aldáveres El astillero La vida gunos títulos poéticos- Noche de breve Dejemos hablar al tiempo son eslabones de ésa mágica y resurrecciones Libertad bajo pamisteriosa cadena. Y no olvidemos labra Semillas para un himno sus muchas colecciones de cuentos Piedra del sol -y varios de enen los que se concentra también sayos E mono gramático El ese mundo que desarrollan todas laberinto de la sociedad El arco sus novelas. y la lira Puertas al campo