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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 23 ABRIL 1 9 83 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA ABC REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN Y TALLERES SERRANO, 61- MADRID- 6 F UE A l m u d e n a comer el mundo, ¿enLa vuelta a mi mundo en ochenta folios Diez, estutiende? y, luego, de diante burgaque salió al pórtico, el hombre se calló y ya, lesa, actualmente en Bilbao, la que habló por primera vez al cro- fraudar a la audiencia de hombres y mujeal terminar, voy y le digo: ¿Qué ha panista de los pasos de Ahedo: Usted que sado, Rafa, que parece que no se te ha res que se apiña boquiabierta a su alredese interesa por las cosas de Castilla, no se dor: oído? Y dice: Si no he podido, Ciríaco. pierda estos pasos. Es una vieja tradición- -Yo, de cualquier forma, lo he vivido, o Y le digo: ¿No decías que eras tan vaque vale la pena. Más tarde la señora sea que aquí, en este pueblo, esto ya es liente? Y es lo que le quiero decir, que el Victoria, la de Huídobro, se hizo lenguas de tradicional, una costumbre de siglos. Yo he que más y el que menos se emociona y luego, ya ve, todo queda en un amago. Tan la procesión de Ahedo: leído, en libros viejos que tenemos, que sólo recuerdo a dos, Pedrillo, que le decía- -No vea lo bien que está. Para un pue- sobre 1710 ya existía aquí una hermandad, blo pequeño, claro. No vamos a decir que la Hermandad de la Santa Vera Cruz. Y en- mos así, Pedrillo, y su padre, que esos sí fueron dos judíos muy especiales, oiga, tonces estos hermanos, de alguna forma, sea como la procesión de Vailadolid, pero porque es que además tenían el carácter y asistían a ceremonias que eran de tribulgaestá muy bien. Lleva la cruz un vecino de las formas de auténticos judíos. Y tiraban torio, como los entierros, y yo no conozco allí, pero con todo, ¿en? que no le falta de la soga sin duelo, que mortificaban al nada: la túnica, la corona de espinas, las el fin principal de la organización, pero sí que estaba muy relacionado con la Se- cristo cuanto podían. Pero hoy eso se da barbas, las respectivas caídas, tal y como menos, hay más consideración, más humamana Santa, ¿sabe? Es decir, la noche si fuera Jesucristo. Y luego va descalzo y nidad, como yo digo. ésta, la ceremonia quiero decirle, pues los otros, los judíos, dándole zurriagazos todos los hermanos, formados en dos filas, Ciríaco se explaya en pormenores, exque le ponen... ¡No vea usted cómo le llevaban una vela; eran como jueces, popresa su confianza en el futuro. Ciríaco ponen! Que él llega matado, reventadito el tiene fe en la juventud- cuando pasemos nombre, que con los latigazos, aunque no dríamos decirlo, una seriedad impresioquieran, se conoce que a alguno se les es- nante. Y, luego, está lo otro. Yo vi a un esta etapa que todo el mundo vemos que ha sido un poco loca, volveremos a lo funcapa y ei mismo les dice que me deis, señor que llevó la cruz hasta los noventa y dos años, hágase idea. O sea, no se, para damental y ellos se harán cargo pero que me deis que le darían, ¿entiende? no cree que sus hijos tomen el relevo, porque si no no tiene gracia, que hubo un año mí, el pueblo ha vivido siempre profundamente este día. Porque se puede dar el que hay otros más fuertes que ellos en el que lo pusieron en llaga toda la espalda. caso de que haya gente más o menos fría, pueblo Ante esto, su hermano político, ¿Por sacrificio dice? Ño señor, por voca ¿no? pero en este día, yo no sé, aquí la siempre al quite, precisa que eso no es ción, sólo por vocación, que él tiene mucha gente del pueblo se concentra, trata de cuestión de fuerzas, sino una condición vocación y lo hace por amor al pueblo, por ayudar, está toda a disposición. Y, bien mi- Finalmente, Ciríaco, apremiado por la hora, darle vida al pueblo. Porque, ¿usted sabe rado, esta ceremonia puede que sea antese levanta lenta, solemnemente, las manos el personal que acude? Bueno, no vea. rior al 1710, porque, por así decirlo, había en los ríñones, como el torero llegada la Con una condición, que las mujeres prepacostumbre entre los hermanos, tan pronto hora de la verdad, y se dirige al cronista ran una alubiada para todos, los vecinos y terminaba la procesión, de comerse unas como en demanda de ayuda: De alguna los forasteros, y cuando acaba la procealubias y unos higos con un poco de vino, manera- -añade- -esto sería ideal si husión, pues todos a cenar, lo mismo si son un litro concretamente. Y todo esto, en biera una preparación un poco ordenada, mil, que si son dos mil, que si son tres 1710 ya figuraba en cuerdas, de forma que, porque se hace todo manga por hombro y mil... como de antes no hay libros, bien pudiera así sale lo que sale. Ahedo del Butrón, como es frecuente en ser anterior. Por lo que a mí respecta, llevo Mas el cronista, tras asistir a esta ingelos altos de La Lora y de La Bureba, es un diez o doce años saliendo con la cruz, no puebiecito encajonado al fondo de una an- lo llevo por cuenta. Yo la cogí, por así de- nua representación del Calvario, con la parcirlo, cuando el señor Maximiano, que la ticipación más o menos improvisada de gostura, con cuestas revestidas de roble, todo el pueblo, discrepa de Ciríaco, ya que llevaba, emigró a Bilbao. ¿Que si pesa? ocre aún en esta primera tarde abrileña de si existe un valor en estos pasos es preciPor lo bajo, unos cuarenta o cincuenta Viernes Santo. La carretera de Ahedo es samente su espontaneidad, su falta de enkilos. ¿Los guijos? Bueno, no es para una carretera muerta, que termina en el sayo. Si algo sobra ya en Ahedo somos notanto. Saldré descalzo, a ver, como todos pueblo, que no conduce a ninguna parte. sotros, los mirones. Lo demás está bien los años, por lo menos lo intentaré. Si Es un ramal de la de Dobro que, al propio usted hubiera visto a ese señor de más de como está. Porque el día que en la escena tiempo, lo es de la de Burgos a Villarcayo, primera, la de la flagelación, se amarre al noventa años que le digo, no le chocaría que se bifurca en el Alto de San Cristóbal, nazareno a una columna de verdad en antes de descender el tirabuzón del puerto tanto. Y entonces había unos judíos que, lugar de a un tubo de uralita desportillado, qué sé yo, aquellos le hacían bailar a base de La Mazorra. Él caserío es de piedra de bien, que aquellos parecían un puro mi- como se hace ahora, o los cuatro sayones amarilla, piedra de toba, encaramado en la lagro, ya ye, un hombre de esa edad man- con sus túnicas rojas de guardarropía y sus falda de la ladera, de callejuelas estrechas, cíngulos a guisa de tirantes pierdan sus tenerse tieso. Bueno, pues aquel señor pinas y tortuosas. A la llegada del cronista despachaderas y lleven aprendido un texto llevó la cruz siempre descalzo y eso para ya hay allí dos docenas de coches, alinealiterario para sustituir a sus improvisados mí, como usted comprenderá, es un ejemdos a la derecha de la carretera, frente a la plo. ¿Lo que más mortifica? La Cruz, natuexabruptos ¡levanta, perro, no has cogido iglesia o en la plaza. El personal se agrupa la cruz y ya estás cansado! ese día, ralmente, no el peso de la cruz, entiénen las calles. La mayor parte son forastedigo, los pasos dejarán de ser una manifesdame, sino la posición, porque la cruz es ros, asisten por vez primera, como el cro- un poco grande y, si vas derecho, pega tación penitencial, una recatada y conmonjsta, a la representación del Calvario. Se vedora profesión de fe, para convertirse en atrás, y para librar que pegue, entonces diría que los vecinos del pueblo se han es- hay que ir un poco inclinado y duelen los un pobre y vulgar espectáculo. fumado. Andan con el ganado que acaba ríñones y hay que trabajárselo. Pero lo peor De regreso, ya en la iglesia, los judíos de bajar del monte aclara un hombre acies cuando vas con la cruz y los judíos tiran crucifican al nazareno, mientras un niñito calado, de media estatura y media edad, de atrás. Y eso que los judíos de ahora no de siete años llora mansa, desconsoladaque parece bien informado. El cronista preson como los de antes. Quiero decirle que, mente al lado del cronista. El cronista pregunta por Ciríaco Sedaño, el nazareno de por mi parte, harían mucho más, lo que gunta al hombre que le acompaña por la la procesión. Soy su hermano político. Cipasa es que ellos no se comprometen. Se razón de su llanto. Y el hombre, visibleríaco está recogiendo el ganado y su se- dio el caso el año pasado que vinieron dos mente emocionado, señala con un dedo a ñora preparando las alubias para esta mozos, hijos del pueblo: Rafa, el de Dobro, Ciríaco Sedaño- -quien con la túnica, la noche. Pero aguarde un momento, que y Toribio, que está navegando, y van y me peluca y las barbas resulta totalmente irreahora sube. dicen: Nada, Ciríaco, este año te mataconocible- acostado sobre la cruz, y farAl fin aparece Ciríaco Sedaño. Es un mos. Y digo: Bien, bien, valientes, hale, fulla ahogando un sollozo: adelante. Y ¿qué pasó? Pues Rafa, que hombre de cincuenta y dos años, calmo, -A ver, natural, ¿qué va a hacer la criaes un chico así un poco descarado, entró corpulento, sanguíneo, de maneras abaciatura? Al fin y al cabo es su tío. en la iglesia voceando, como que se iba a les y tal vez un poco premioso. Consciente de su protagonismo, mide las palabras, acMiguel DELIBES ciona subrayándolas, procurando no dede la Real Academia Española EL CALVARIO DE AHEDO