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VIERNES 21- 1- 83 CULTURA Y SOCIEDAD ABC 35 Numerosos nombres nuevos aparecen en el libro postumo de Molina Fajardo Granada: Polémica presentación de Los últimos días de García Lorca GRANADA (Rafael Gómez Montero, corresponsal) Acaba de aparecer uno de los libros más polémicos sobre la muerte de Federico García Lorca en todos estos últimos años. Se trata del libro de Eduardo Molina Fajardo, periodista granadino recientemente desaparecido, que fue director de los diarios de la antigua cadena del Movimiento, Patria de Granada; Odiel de Huelva, y Yugo de Almería. Un granadino como Eduardo Molina Fajardo no podía dejar en el aire muchos detalles investigados durante muchos años de trabajo en un amplio fichero. Pero el libro no lo había terminado. La presentación del libro se ha efectuado en eL palacio de la Madraza, de la Universidad granadina, a cargo principalmente de su viuda, doña Angeles González, quien ha dicho, entré otras cosas, que no podemos tampoco volver heroica la acción de los que demostraron cobardía, no somos García Lorca quiénes para juzgar a los que se limitaron a obedecer órdenes. Las cosas fueron así, aunque nos pese a muchos el que ocurrieran: Pero sí puede llevarnos la lectura de este libro a la reflexión, a reforzar nuestra idea de que hechos como éstos no deben volver a repetirse. Por otra parte, el periodista granadino Juan Bustos, precisamente perteneciente a la Redacción del diario Patria de la que fue director Molina Fajardo, ha sido el presentador oficial, y en su lectura ha dicho que el libro de Molina Fajardo estaba llamado a alterar la tranquilidad de ciertas gentes. Efectivamente, Molina Fajardo saca a la palestra en este Hbro una serie de nombres de personas conocidísimas granadinas que hasta hora no habían salido en los libros anteriores que sobre la muerte de Federico se habían escrito, tales como ef de Claude Couffon, Marcelle Auclaire y lan Gibson, donde en lo que se refiere a nombres la constante era en todos los autores el comandante Valdés, entonces gobernador civrl de Granada; la familia de los Rosales, falangistas, que tuvieron escondido a Federico, y el ex diputado de la CEDA Ramón Ruiz Alonso. ros. Rafael Martínez Miranda, en unas declaraciones muy concretas, ha presentado para esta querella la hoja de servicios de su padre, muerto por- tos- años cincuenta, en la que se acepta y se certifica que el teniente Martínez Fajardo no tuvo intervención ninguna en la muerte de García Lorca porque en el día y la hora en que murió el poeta el teniente formaba parte de una columna que iba a ocupar en ese momento el pueblo de Huétor Tajar, en la vega granadina, caminó de Loja. No solamente ha sido la hoja de servicios lo que le ha servido para esta protesta, sino una crónica que aquél día publicaba el periódico Ideal en la que se refleja exactamente que la columna en la que iba como teniente su padre estaba en el lugar que él define y no en Viznar, que se encuentra en sentido contrario desde Granada, y, por tanto, no pudo intervenir en este fusilamiento. Un documento inédito aclara su participación en los hechos Rosales: Los granadinos defendieron siempre a Lorca MADRID. Las extrañas circunstancias que rodearon la muerte de Federico García Lorca siguen sin esclarecerse. No obstante, en el libro del periodista Eduardo Molina Fajardo, los últimos días de García Lorca se despejan algunas incógnitas. En esta obra, por ejemplo, se reproduce un documento inédito que confirma la defensa del poeta granadino llevada a cabo por la familia Rosales, acogiéndole en su casa cuando ya se le buscaba. Le llevamos a casa porque estaba en peligro. En este sentido, el propio Luis Rosales nos asegura que de ese documento se deduce también que La Falange no intervino en la muerte de Lorca. La tesis de Molina Fajardo- -dice- -confirma la idea de que los granadinos fueron quienes en todo momento defendieron al poeta, mientras que personas extrañas a esta ciudad ordenaban su detención y muerte. Sin embargo, Luis Rosales insiste en que hay otro documento, firmado por él y otras personas, que considera más importante para esclarecer el caso. Cuando ya habían matado a Lorca, tuve que defenderme de las acusaciones que se me hacían. Por eso, fui a protestar al Gobierno Civil. Esta protesta, coma es lógico, debe reproducirse en un documento. Pero puede ocurrir como con el que acaba de aparecer, que alguien lo tenga guardado en su casa y espere otros cuarenta años para hacerlo público. CUARENTA ENTREVISTAS CON PERSONAJES El libro de Los últimos días de García Lorca está dividido en tres partes. La primera es una explicación de los antecedentes en Granada al Movimiento desde que (legó Federico, el día 16 de julio de 1936, desde Madrid, para celebrar, como era costumbre, el día 18, la festividad de la onomástica de su padre y de él en una huerta que tienen en la vega granadina, hasta que fue fusilado en Viznar. En torno a ello está toda la detención, los registros que se hicieron en la huerta, el traslado por Luis Rosales, el poeta, a su casa, en la calle de Ángulo, así como la posterior detención por orden del comandante Valdés, que llevó a cabo Ramón Ruiz Alonso en la casa de los Rósales para llevárselo al Gobierno Civil, donde estuvo un par dé días. No se ponen de acuerdo en esto Gibson y Molina. Fajardo en lo de las fechas: si es en la madrugada del 17 o la del 18. Después, la llegada a Viznar, la estancia en el cuartel de allí hasta el momento de la madrugada en que fue fusilado, y, por último, en otra parte, después viene a presentar unas cuarenta entrevistas con personajes que han intervenido o podían haber intervenido o conocen muchos detalles en torno a aquel hecho; entrevistas que Molina Fajardo a lo largo de estos últimos años, desde el año 60 para acá, ha ido grabando y preparando para poder hacer un fichero completo. La tercera y última parte del libro está dedicada a una serie de documentos procedentes. de la Caja de Reclutas, de la Universidad de Granada y del Archivo Municipal, y de muchos amigos con cartas autógrafas que fueron llegando a Federico o de Federico a ellos. 1 OPINIONES CONTRADICTORIAS Esta es la trilogía en que Molina Fajardo basa su tesis. Pero ahora empiezan a surgir ya las opiniones, y una de ellas, al analizar el libro de Molina Fajardo lan Gibson dice que tiene muchas lagunas y que río viene a aportar específicamente nada nuevo, salvo nombres que vienen surgiendo ahora, como el caso de la querella que se presenta por parte de Martínez Miranda. El presentador, Juan Bustos, al final de su disertación dijo que avaló la petición de lan Gibson de que el archivo, los testimonios, las grabaciones y todo el material que utilizó Molina Fajardo pasen a enriquecer el patrimonio cultural granadino mediante a consiguiente donación de la familia al archivo de la casa- museo que se va a crear en su pueblo natal, Fuente Vaqueros, donde la casa en que nació Federico ha sido adquirida recientemente por la Diputación Provincial. Exactamente lo que afirma Gibson que hará él con todas las cintas grabadas de entrevistas y de detalles que para su biografía ha hecho recientemente, y en otra en que está trabajando en estos años, para ofrecerlas completísimas sobre toda la vida de) poeta granadino. NUMEROSAS PROTESTAS EN GRANADA El hecho de surgir ahora nuevas personas que estuvieron, en torno no solamente a la muerte de Federico, sino a su detención, y a los alrededores de Viznar- -el pueblo granadino donde se efectuó e l fusilamiento- hace qué numerosas personas granadinas hayan puesto el grito en el cielo protestando porque ellos no estuvieron allí. Este es el caso, por ejemplo, del actualmente redactor del periódico Ideal Rafael Martínez Miranda, quien ha iniciado una querella criminal contra la viuda de Molina Fajardo porque considera que aparece en uno de los capítulos del libro su padre, el entonces teniente de Infantería con destino en las Fuerzas de Asalto, Rafael Martínez Fajardo, a quien el autor de este libro pone como el transmisor de la orden desde Madrid hasta Viznar para fusilar a Federico García Lorca y cuatro personas más, entre ellas el maestro de Pulianas, un pueblecito granadino; dos banderilleros y dos rate-