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ECONOMÍA
JUEVES. M- l 1- 82.
La reestructuración industrial
Antes de entrar en e! fondo de la cuestión considero conveniente exponer una vista panorámica de cómo se está desenvolviendo el proceso industrial en i extranjero y qué perspectivas se prevén para el futuro, para lo que me ha sido muy útil e! libro de don Antonio Robert: La industria española de los años ochenta Hay una tendencia en el mundo industrializado a no seguir desarrollando las industrias maduras o geriátricas, cuya tecnología está casi estabilizada- -siderurgia, construcción naval, textil y otras- -y que al haberse instalado en los países en curso de desarrollo, con salarios más bajos, no les resultan rentables. Por esa circunstancia la fuerte expansión de los años sesenta en la siderurgia europea entró en crisis a partir de 1974. Empezó por una presión de los aceros japoneses, pero posteriormente éstos están cerrando instalaciones y reduciendo sus exportaciones, lo mismo que hace USA. En la crisis siderúrgica ha influido la de la construcción naval, que no sólo ha descendido en Europa, sino también de forma muy destacada en el Japón, líder de estas construcciones, que está transformando sus magníficos astilleros para otras fabricaciones. Alemania y Francia siguen la misma política, dedicando sus naves, electrónicamente automatizadas, a la realización de rompehielos, y factorías flotantes y otras aplicaciones. La industria de! automóvil está pasando por una grave crisis en USA, especialmente debida a la competencia japonesa, y en Europa se trata de defenderla con importantes reestructuraciones. La textil, como la del cuero y calzado, se están trasladando a zonas o países menos desarrollados. Por último, en cuanto a la industria química, cuya mayor importancia está concentrada en Europa- -su producción representa el 40 por 100 de la de todo e ¡mundo- -con una depurada tecnología, conseguida por las grandes inversiones en investigación, ha sufrido serios quebrantos con la crisis del petróleo, pero se espera que salga a flote, gracias a un gran remodelaje de su estructura. Las actividades que más perspectivas de expansión tienen son los bienes de equipo y la electrónica. Se trata de producciones que, aunque puedan pasar por periodos transitorios de crisis, siempre existe la necesidad de maquinaria, aparatos y material eléctrico para multitud de aplicaciones, pero hay que estar siempre al día sobre lo que requiere el mercado para lo que se precisa de una investigación y un marketing muy ágil. En el Japón, cuando el Gobierno estima conveniente el desarrollo de una actividad determinada, convoca a los fabricantes y monta con ellos un centro cooperativo de estudio e investigación, concediéndoles una subvención y créditos a bajo interés para desarrollar el programa. Norteamérica pretende seguir el ejemplo y con este fin está desarrollando nuevas ideas en centros de estudio que se montarán con un estilo semejante al anteriormente señalado, y el Ministerio de Investigación y Ciencia de Alemania federal ha invitado a los fabricantes para participar en un plan de investigación denominado Energías optativas para el tráfico por carretera Como se puede apreciar, aunque en todos estos países está establecida la economía de mercado, existe una estrecha colaboración no sé hasta qué punto forzada- -entre la Administración y la empresa para el conseguimiento de determinados objetivos nacionales, que naturalmente benefician a los interesados. Un aspecto que no debe de olvidarse es la importancia que se le da a la calidad, lo que se comprende perfectamente, dada ia dificultad que encuentran los usuarios para la reparación de las máquinas o aparatos que se deterioran. Precisamente es el Japón el actual líder, cuando antes se decía que sus fabricados eran peores que los europeos, pero se vendían más por sus bajos precios. Pues ahora resulta que la calidad es el arma que ha tenido mayor influencia en la lucha contra los automóviles de USA. Y es que los japones, con su magnífica organización comercial, se dieron cuenta que era ekpunto débH que tenían para realizar sus ventas y. con la extraordinaria virtud de adaptarse colectivamente a las circunstancias en muy poco tiempo, han demostrado ya al mundo que sus productos son los mejores y, cuando es posible, los más baratos. Esta es una lección muy importante para nosotros, donde hay fabricantes muy serios y otros menos, pero como en el mercado exportador influye más, a efecto de reputación, el nombre del país que el del fabricante, cualquier deficiencia puede acarrear gravísimas consecuencias para todo el sector, por lo que sería muy conveniente contar con un servicio corporativo, con apoyo oficial, que efectuase con todo rigor el control de calidad y se aplicaran penalidades muy severas a quienes las infligieran. En España tuvimos un espectacular desarrollo industrial en la siderurgia, én él refinado de petróleo, en la construcción naval, en la automoción y en textiles y cueros; todas ellas- -salvo determinadas líneas sofisticadas- -comprendidas en las que anteriormente hemos llamado industrias maduras, o sea, que tienen poco porvenir por estar ai alcance de los países en vías de desarrollo. También se han construido muchas plantas de industrias químicas, con tecnología importada. En cuanto a la industria del automóvil, parece que estamos llegando a una aceptable incorporación a las multinacionales. Por último, respecto a los bienes de equipo y la electrónica existen industrias exógenás, o sea, que reciben la técnica del exterior, y endógenas que cuentan con sus propios centros de investigación, siendo el valor añadido de las primeras casi exclusivamente el trabajo material incorporado y en las segundas se paga también la iniciativa y la investigación propia. La crisis general también les afecta y se intenta compensar la falta de demanda interior con la exportación, pero ello exige ser competitivo, lo que resulta difícil dado el gran número de fabricantes que realizan el mismo producto- -como consecuencia de las muchas licencias de fabricantes extranjeros- -ppf lo que sería necesaria una reestructuración del sector más profunda de lo que se viene haciendo. Por otra parte, falta el proteccionismo voluntario de tos clientes, que es norma general en los países industrializados que se proveen del mercado doméstico, llegando al caso extremo del Japón ¿donde no se concibe realizar ninguna importación de productos que ellos fabrican. Ante la grave situación en que se encontraban la mayoría de las industrias al principio de esta década y no habiendo resüítado eficaces varias disposiciones de aplicación parcial, se promulgó el real decrétp- ley é 81, de
5 de junio, para la reconversión de aquellos sectores cuyos expedientes hubieran sido ya aprobados y con una vigencia limitada hasta finales de 1982, estableciéndose tres clases dé medidas: fiscales, financieras y laborales (situación- Servicio de Estudios del Banco de Bilbao) Por el momento ha afectado al sector textil. al de fabricantes de equipos eléctricos para la industria de automoción, a los semitransformados de cobre y sus aleaciones, a la construcción, a los semitransformados de cobre y sus aleaciones, a la construcción naval, a los aceros comunes, a los componentes electrónicos y a las empresas con capital mayoritario norteamericano, que lo condicionaron a su permanencia en España y ofrecieron aportar cantidades importantes de capital. Anteriormente, por real decreto de 85- 81 se había aprobado la reconversión de la siderurgia integral. Hay que reconocer que eí instrumento es apropiado, pero al no tener carácter generalizado pierde mucha eficacia y, además, se ha aplicado con gran precipitación en muchos casos, dadas las situaciones alarmantes de las empresas y las presiones laborales, por lo que no han sido estudiadas- -en general- -por consultores especializados internacionales, como estaba previsto. En definitiva, la Administración, ante el dilema de resolver lo urgente o lo importante, ha optado- -como desgraciadamente ocurre casi siempre- -por Jo primero, dejando de afrontar al sector de bienes de equipo, que con una buena reconversión que permitiera aumentar la productividad pudiera aportar mayores beneficios que los otros sectores para la misma inversión. Con este motivo me parece de interés recordar que el tema que se eligió por SERCOBE en sus V Jornadas fue El Plan de Desarrollo y la reestructuración en el sector de bienes de equipo correspondiéndome a mí la conferencia de clausura en la que pedía al Gobierno- -entre otras cosas- la designación de personas, conocedoras de nuestra actividad, que dependiendo de un órgano ejecutivo de la Administración actúen de catalizador de tendencias latentes por parte de los empresarios que no han encontrado el adecuado cauce de expresión De esto han pasado más de trece años y la actitud de la Administración no ha cambiado- -debido, seguramente, a otras preocupaciones más acuciantes- -como lo demuestra que no tuvo buena acogida un estudio, presentado por dicho sector, al Ministerio de Industria y Energía a primeros de 1981, propugnando la racionalización de fabricaciones y solicitando subvenciones y otros beneficios similares a los concedidos en casos similares. Para terminar, considero necesario hacer una alusión a la influencia que la Seguridad Social puede tener en el planteamiento de las reestructuraciones, que no sólo deberían permitir la continuidad de las actividades de las empresas, sino también mantener a la mayor cantidad de personal posible, por lo que sería recomendable reducir al mínimo las cuotas que los empresarios y trabajadores pagan a la Seguridad Social, ya que mientras más caro resulte el trabajo personal- -suma de los salarios y de la Seguridad Social- más recomendable resultará, en el estudio económico de la reconversión, que se aumente la mecanización estimulando la supresión de puestos de trabajó, a base de anticipar la edad de jubilación, conceder subsidios de paro, etcétera, con lo que el problema cada vez se agrava más. Yo creo que una situación tan grave como la que atravesamos sólo puede afrontarse con austeridad por parte de todos: moderación en las retribuciones y que la Seguridad Social- -cuyos gastos habría que recortar- -se finaciara en su mayor parte por toda la sociedad a través de los impuestos. -Francisco BENJUMEA HEREDIA.