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18 ABC OPINIÓN MARTES 26- 10- 82 ABC DIRECTOR: Guillermo LUCA DE TENA SUBDIRECTORES! Ante las elecciones (y 5) Francisco GIMÉNEZ ALEMÁN Manuel ADRIO Darío VALCARCEL TELEFONOS: Centralita (todos los servidos) 435 84 45, 435 60 Z 5 y 435 31 00 Publicidad: 435 18 90 Suscripciones: 435 02 25 Apartado 43 Editor: Prensa Española, S. A Evitar elúebate Exigiendo condiciones de imposible aceptación, el PSOE ha conseguido que no se celebre el debate televisado en el que don Felipe González habría compartido imagen y polémica con los líderes de los cuatro partidos de implantación nacional. Se haNcerrado así la serie de premeditadas negativas socialistas a cualquier confrontación democrática ante la máxima audiencia de la pequeña pantalla. Y hasta sus voceros diarios manifiestan cierto escandalizado temor ante el síntoma que esta negativa puede revelar de los peligros de la futura política informativa socialista. ¿Qué temía el líder socialista de este debate? Como no será, seguramente, el trazo cruel de las arrugas en los primeros planos, habrá que pensar que teme a las arrugas de las ideas que pueden manifestarse inoportunamente en el primer plano de una polémica. Todo menos aceptar el debate, decíamos ayer. ¿A qué teme don Felipe González? nos preguntamos hoy. Esta es la cuestión. Y de poco vale para evitarla hacer juegos malabares con los porcentajes de representación parlamentaria que tienen los partidos convocados mientras uno de ellos no tiene ninguna por haber sido formado con nombre y programa distinto de su matriz UCD. El socialismo- -y concretamente don Felipe González- -tenían la obligación política, acrecida por ser ya jaleados como presuntos vencedores en las elecciones, de aceptar el reto y demostrar en abierta polémica la razón de su triunfo. Tampoco parece cierto que don Felipe González fuera a encontrarse sometido al tiroteo de todos los demás presentes en el coloquio. El PCE sólo le dispararía, como bien deja entender don Santiago Carrillo en sus mítines, con balas de fogueo. Y el CDS, de don Adolfo Suárez, decidido a navegar en la deriva izquierdista del centro, no sería presumiblemente enemigo de cuenta. Sólo tendría, por lo tanto, que afrontar Felipe González la oposición clara y frontal de Manuel Fraga y la oposición de Landelino Lavilla en nombre de UCD, cuyo lícito interés electoral dividiría su ataque entre el PSOE y AP. La incomparecencia del PSOE frustrando el debate que iba á ser televisado puede haber recordado a miles de posibles espectadores aquello de arrojar la cara importa, que el espejo no hay por qué España, por su acción y por su pensamiento, es uno de los máximos protagonistas de la secular operación creadora de esa realidad histórica que es el Occidente. Preservó la identidad europea durante la Edad Media, e indirectamente introdujo en Europa partes esenciales del legado de Grecia a través de la Escuela de Traductores de Toledo: inventó el Estado nacional moderno, multiplicó el Occidente, ampliándolo con el Nuevo Mundo, y estuvo a la vanguardia de la cultura continental durante los Siglos de Oro con sus aportaciones a la moral y a la teología de las libertades, de los pueblos y de los hombres. L tópico de la neutralidad ha de Desde el punto de vista geográfico, ser analizado con cierto rigor. étnico, idiomático y cultural, somos Ser neutral es abstenerse de toda esencialmente occidentales. La occidenalianza y permanecer al margen de talidad y, por consiguiente, el eurocualquier conflicto externo. Para que la peísmo de España no son, como improneutralidad sea posible no basta la vop i a m e n t e se dice, vocación o luntad nacional propia; hace falta que pretensión. Son algo más radical, comlos demás respeten esa neutralidad. La ponen una realidad sociológica y consneutralidad de Austria está hoy protetituyen un dato histórico. gida por las superpotencias. Y la neutralidad de Suiza es objeto de una proHay que arrancar de estos hechos tección similar, aunque tácita. Los cuando se trata de la política exterior condicionamientos geográficos, econóde España, por el argumento definitivo micos y estratégicos de España ¿se pade que la posición diplomática no resrecen en algo, por ejemplo, a los de la ponde a la imaginación ni a la subjetiConfederación Helvética? Evidentevidad de un hombre o de un partido, mente, no. La neutralidad estricta es sino a condicionamientos históricos y casi imposible en el mundo actual, tan geográficos. ¡Pobre nación a la que un estrechamente interrelacionado por las gobernante quiera inventarle una polícomunicaciones, la tecnología, los mertica internacional! Tales ingenuidades cados y la mundialización de la estratese pagan a precios altísimos. Con desgia. Quienes proponen nuestra salida colocaciones cardinales y con pérdidas de la OTAN, el distanciamiento de los irrecuperables de posición. Se pagan Estados Unidos y la neutralidad a lo principalmente con quiebra del propio que prácticamente nos inducen es a incrédito internacional. Hay que tener cardinarnos en el Tercer Mundo, por la muy remota idea de lo que es el propio vía de la involución económica o por Estado para inventar una relación querernos hacer subsidiarios políticanueva con los Estados de los demás. mente al imperialismo más estricto de Eso lo saben perfectamente las naciocuantos ha conocido nuestro tiempo. nes serias. ¿Reemplazaría una España tercermundista, sustitutivamente, la amistad Como consecuencia de los críticos norteamericana por la indostánica, la Acuerdos de Yalta y de la subsiguiente francesa por la argelina, la alemana división ideológica y política del Contipor la yemenita y la japonesa por la cunente europeo, el Occidente se convirtió bana? Sin duda, tendríamos que renunen algo que ahora se define por contraciar a la alianza con los Estados posición al Este y no sólo frente al conUnidos, a la OTAN, a la Comunidad sabido Oriente. ¿Qué significa hoy ser Económica Europea y a la Organizaoccidental? Culturalmente significa ción de Estados Americanos, entre participar en la concepción liberal y otras. Y nos sentaríamos en el hemicihumanista del mundo, heredera de la clo reservado a las jóvenes Repúblicas gxegolatina. Y ser occidental, políticaoceánicas. Todo esto sería una involumente, significa ser solidario de las na- ción diplomática que nos segregaría de ciones del mundo libre. nuestro terreno más propio y más fértil. Sería un descansó en la jerarquía histórica y una diplomacia contra naLa posterior evolución de los acontetura. cimientos, desde Yalta hasta el presente, introdujo un factor adicional en ASI el único beneficiario objetivo el gran esquema diplomático: el lladel tercermundismo de España mado Tercer Mundo, en el que se agrusería la Unión Soviética, potencia pan ex colonias, países subdesarroüade la que nadie sensato puede esperar dos y Estados atípicos o sin alineación el fomento de nuestras libertades reales definida. El Oeste, el Este y el Tercer y de nuestra modernización. RealMundo constituyen nuestras posibilidamente, la neutralidad del Tercer des internacionales. Y frente a ello la Mundo es un supuesto muy discutible, opinión liberal preconiza nuestra inte- puesto que sobre una parte de él ejergración en la cultura, la política, la cen los soviéticos un madrinazgo más o economía y la defensa de Occidente. menos disimulado, pero innegable. Existen, sin embargo, otras ofertas España no tiene más que tres posibielectorales qué ponen en entredicho o lidades diplomáticas reales: el Occiniegan nuestra occidentalidad política dente, el Este y el Tercer Mundo. Sólo porque nos inclinan ya hacia el Este, el Occidente es nuestro lugar natural y ya hacia una supuesta neutralidad. sólo de él podemos esperar opciones fe- E C