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JUEVES 14- 10- 82 DEPORTES A B C 57 A la fnquierda, el arbitro Enríquez Negreira enseña una de las tarjetas amarillas que supusieron la expulsión de Juanito. En la otra imagen, el madridista Ito, ante Arconada, en una de las pocas jugadas de peligro habidas en el encuentro. (Fotos José García. Justa victoria del Madrid sobre la Real (1- 0) fútbol sin calidad, doce tarjetas, expulsión de Juanito y poco público FICHA TÉCNICA Real Madrid: Agustín, Juan José, Camacho, Metgod, Bonet, Gallego (Fraile, minuto 83) Juanito, Ángel, Santiliana, Stielike, lío (Isidro, minuto 45) Real Sociedad: Arconada, Murtllo (Diego, minuto 12) Olaizola, Celayeta, Gorriz, Cortabarría, Uralde (Saquero, minuto 76) Zubillaga. Satrústegui, Zamora, López litarte. Gol: Metgod, minuto 44, rematando de cabeza una falta lanzada por Camacho. Arbitro: Enríquez Negreira (Colegio Catalán) Ya lo hemos dicho: mal. En el minuto 34 un derribo de Diego a Bonet fue reclamado como penalty La jugada resultó muy confusa, como igualmente ta falta que dio origen al gol. Tarjetas amarillas a Gallego, Juanito, y a continuación la roja a Juan José, Ángel, Stielike, Otaizola, Celayela, Gorriz, Cortabama, Uralde. Zamora. El primer partido de la Supercopa, un fracaso absoluto MADRID (Rafael Marichalar) Por un gol a cero venció anoche el Real Madrid a la Real Sociedad en el primer partido de la Supercopa, jugado en el estadio Bernabéu. Metgod, de cabeza, fue el autor del tanto a los cuarenta y cuatro minutos de juego. El arbitro del encuentro, Enrique Negreira, del Colegio Catalán, mostró nada menos que 11 tarjetas amarillas y la roja a Juanito, expulsándoie en el minuto veintidós. La victoria del Madrid fue justa, más meritoria por su inferioridad como consecuencia de la expulsión. El buen fútbol brilló por su ausencia y no más de 35.000 espectadores asistieron a 4 partido, que ha constituido un fracaso. Lo que se programa mal es muy difícil que a la hora de ta realidad se rectifique. Esta Supercopa, que como competición a nada conduce, es difícil que pueda interesar. La mejor demostración de lo que decimos ahora y dijimos en la víspera del encuentro ha sido la escasa atención que el aficionado ha prestado a la presentación en sociedad de un torneo que en Inglaterra se juega hace muchos años y cuyos beneficios económicos son destinados a fines benéficos. El inventor españoi es el presidente del Barcelona, con el apoyo de la Federación, en fechas inapropiadas y muy distante el primer partido del segundo para que así todavía encierre menos interés. Todo tenía, en su idea, el objetivo de una recaudación más, pero supuestamente importante, y tampoco esto se ha conseguido, pues la recaudación ayer por el Real Madrid, en partido en que todos pagaron, soto llegó a quince millones de pesetas, cantidad tejos de lo que podía esperarse en razón de la pomposidad de una competición denominada nada menos que Supercopa. MEJOR EL MADRID. La Rea! como campeón, era una prueba difícil para el Madrid. Pero nos hemos quedado con las ganas, porque los guipuzcoanos ni aprovechando su ventaja de un hombre más durante más de una hora han podido, al menos, llegar al empate. Visto el juego no lo merecieron, y el Madrid debió aumentar su diferencia y de hecho pudo suceder pero, como es habitual, los blancos volvieron a evidenciar su escaso índice positivo en remate. El primer tiempo no tuvo más historia que el dominio del Madrid, un excelente tifo de Juan José, neutralizado perfectamente por Arconada, y por el lado realista dos disparos duros de Zamora. Luego, el gol de Metgod, a punto de concluir el primer período faltaba un minuto, y a descansar del esfuerzo sobre un campo pesado porque, desde varias horas antes de iniciarse el partido, una cortina de fina lluvia cayó sobre Madrid. Y vino el segundo tiempo. Con un jugador menos y, además, tratándose de Juanito, los pronósticos eran desfavorables para el Madrid. Pero la Real Sociedad, que tuvo en su poder el medio campo con Zubitlaga y Zamora dominando esta zona, no se fue, como cabía esperar, hacia adelante. Mantuvo su sistema de contención y se mostró débil en el contraataque con nulidad en Satrústegui y sin concretar ninguna jugada López Ufarte. VICTORIA JUSTA. -En consecuencia, no tenía la Rea! Sociedad argumentos para recuperar el terreno perdido en el marcador y el Madrid, en su estilo admirable de lucha y entrega total, votvió a dominar, pero sin crear jugadas importantes en el área guipuzcoana, y cuando construyó alguna se disipó, porque nadie era capaz rematar medianamente bien. Lo que el Madrid no permitió ni con once ni con diez jugadores fue que la Real tomara la iniciativa del partido. Este ha tenido su dueño en el equipo blanco, que consiguió la victoria, aunque corta, porque la competición se resuelve por tos goles de ambos partidos, en razón de su justo esfuerzo, que es to que no se permite nunca olvidar el Madrid, por mal o bien que pueda jugar. En resumidas cuentas, victoria justa frente a una Real decepcionante y que no supo sacar provecho a su ventaja de un jugador más porque le faltó decisión, personalidad. LLUVIA DE TARJETAS. -Enrique Negreira expulsó a Juanito por reiterar sus protestas cuando ya le había amonestado con la tarjeta amarilla. No escarmienta este jugador. Su destino a los vestuarios fue, pues, natural, corno consecuencia de su conducta. Luego vinieron las tarjetas hasta alcanzar la cifra de once. Y to curioso es que una entrada de Ito a Oíaizota la pasó por alto, y fue no para tarjeta amarilla, sino roja. Cosas de los arbitros. Este de anoche consumó una mala actuación, y pese a su repertorio tarjeteril no pudo controlar las suciedades, las entradas violentas, el feo estilo, en suma, que adquirió el partido. El público le abroncó y su entrada en el vestuario, al terminar el primer tiempo, tuvo la protección de ¡a Policía, que con su escudos evitaron que la fluvia de objetos- -cayeron muchos a lo largo del juego- -fueran a estrellarse en su cabeza, como le ocurrió a un compañero reportero gráfico. Mal arbitraje, sobre todo, falto de seriedad, riguroso en ocasiones, benévolo en otras. Así no puede ser.