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MIÉRCOLES 6- 10- 82 A 8 C 25 Recuerdo y testimonio El Principado de Gerona Por Juan BALANSÓ T es debido a que el título de prínal vez no resulte ociosa cipe de Gerona había quedado una breve reflexión resen suspenso desde el siglo XVIII, pecto a un tema que obcuando Felipe V suprimió los servo algunas veces distorsionado y hasta politizado, cuando, fueros y constituciones de Aragón, Cataluña y Valencia, por el en realidad, bajo una perspectiva apoyo de esas comunidades a la histórica, no cabe poner en duda- causa del archiduque Carlos de su clara finalidad de concordia. Austria durante la Guerra de SuEl Principado de Gerona es el cesión española, estableciendo título propio de los herederos de en ellas la legislación castellana. la Corona de Aragón (que corno El Ayuntamiento de Gerona, es notorio, comprendía, en el acen 1771, elevó súplica al Rey tual territorio español: Aragón Carlos III para qué hiciera revivir propiamente dicho, Cataluña, Vaoficialmente el título principesco. lencia y Baleares) Fue precisaLa misma petición fue elevada mente el Rey aragonés Pedro IV en 1860 a la Reina Isabel, II, y en quien, por un real privilegio fe 1871 á Don Amadeo d f faboya, chado en Perpignan el 16 de fesin conseguirse nunca üñ resulbrero de 1351, instituyó el título tado práctico; si bien ello prueba de duque de Gerona en favor de que la tradición seguía; arraigada su primogénito. Años después, en lo popular y de ahí et exquien 1414, otro Monarca Fersito tacto de! real decreto de 22 nando I, elevó a principado la h de agosto de 1880, puesto a tegorfa del antiguo ducaday en despacho ante Alfonso XII, 1416 libró en Gerona el corresdónde se. manifestaba qué pondiente diploma creando a su todas, (as demás. provincias de heredero- reí futuro Alfonso V el la Monarquía española veomprenMagnánimo- -príncipe titular de derán fácilmente que rio pudtérH la ciudad. dosé usar tan varia denominaDesde él primogénito de Ferción del heredero a un tiempo (ef nando I de Aragón hasta el acPrincipado de Asturias, por Castual heredero de la Corona d tilla y León; el de Gerona por los España, una quincena de príncipueblos de la Corona dé Aragón, pes han sido reconocidos como y el de Vlana, por Navarra natitulares del principado geruntural es que se adopte á más dense (a diferencia del asturiano, antigua (es decir, el principado del que Don Felipe de Borbón y asturiano) Grecia es el XXXV titular) Esto Don Juan de Borbón y Batten- berg, Conde de Barcelona, decidió, como Jefe de la Casa Real en el exilio, que su heredero Don Juan Carlos pasase á usar la histórica denominación gerundense en su pasaporte, y en 1961, con ocasión del compromiso matrimonial de Don Juan Carlos y la Princesa Sofía de Grecia, se hizo pública una comunicación en la que el novio aparecía nombrado con los tres principados tradicionales dé la áU nastía Su Majestad el Rey, con su decidido afán de Concordia, ha renovado la tradición secular de modo oficial. Su hijo Don Felipe es titular de. los principados desde el 22 de enero de 1977, fecha en que fue publicado en el Boletín Oficial del Estado un real decreto, fechado él día anterior, en el que se indicaba que, de acuerdo corr la tradición española Sobre títulos y denominaciones que corresponden al heredero de la Corona Don Felipe asumía los vinculados; histórtcamente al sucesor. Por otra parte, el 15 d marzo d- é 1977 el Rey Don. Juan Caitos, en audiencia concedida en el Palacio de Oriente a la Corporación municipal gerurcv dense, aceptó ya en nombre de su hijo de manos del alcalde un espadín y un diploma simbolizando la posesión del título y el bastón- de mando con el escudo de la ciudad. Meses después, la Constitución democrática española, abundando al respecto, sancionó la diversidad de los títulos del sucesor, declarando expresamente en su artículo 57, apartado 2, que éste tendrá la dignidad de Príncipe de Asturias y de tos demás, títulos vinculados tradicionalmente al heredero de la Corona de España Además de los Principados de Asturias, Gerona y Viana, corresponden, pues, a Don Feiipe el ducado de Montblanc, el condado de Cervera y el señorío dé Bataguer. En estos momentos las autoridades gerundenses estudian todo lo referente al protocolo a seguir en los actos de una ceremonia que no pretende ser proclamación o investidura pues Don Felipe es Príncipe de Gerona desde él 22 de enero de 1977, como hemos dejado consignado, sino entrañable homenaje popular- asimilar al que ya sé le tributó como Principe de Asturias, en Govadonga, el 1 de noviembre de 1977- y que ha de contar, como es natural, con la participación de aragoneses, catalanes, valencianos y balea res; los representantes de los cuatro pueblos dé la Corona de Aragón, unidos en torno al común heredero de España. Centenario de un carlista P r Luis HERNANDO DE LARRAMEÑDI E l día 27 de septiembre de 1882 nació mi abuelo Luis Hernando de Larramendi, tribuno forense y político, que consagró su vida al carlismo. Fue durante varios años secretario político de don Jaime Qefe del partido) y posteriormente consejero personal de don Alfonso Carlos, y en todo momento influyó con su opinión y actitudes en el tradicionalismo español. En estos momentos de verdadera encrucijada para España e incluso para el mundo occidental, su ejemplo puede ser aleccionador y he querido escribir estas línea animado a ello por haber continuado con modestia su actuación forense y también haber dedicado parte de mi vida a su misma causa. En ningún momento de sus setenta y cinco años fue tentado mi abuelo por el poder. Durante la dictadura de Primo de- Rivera permaneció en completo ostracismo, pero en las elecciones constituyentes de junio ¡de 1931, de avalancha republicana y socialista, se presentó candidato en solitario por Madrid, único, creo, que utilizó la denominación de monárquico, y obtuvo una aceptable votación, a pesar de que al comienzo de esta acción el Círculo Jaimista de Madrid sólo contaba con cincuenta socios. Inmediatamente después, con su esfuerzo personal y económico, lanzó el semanario político Criterio que hizo frente con gallardía y éxito a la línea sectaria de los primeros años de la República. En cambio, desde 1937 hasta su muerte, en 1957, se mantuvo con dignidad alejado de toda acción política, no queriendo que su nombre fuese utilizado en un régimen que decía asumir, parte de sua ¡ideales. Í La constante de su vida fue la independencia rabiosa, casi excesiva, la lealtad a una causa que, aun sin esperanza de triunfar, representaba mucho en España, y su indeclinable entrega a la defensa de los débiles frente a los fuertes, en ¡o que nunca transigió, aunque fuera en incidentes callejeros. Símbolo de ello fue su primera- actuación forense destacada, a tos veintitrés años, de tendiendo a uno de los principales encausados en la bomba de Mateo Morral, a pesar de su diferente ideología. Desde entonces defendió con tenacidad y esfuerzo ¡limitado casos de oficio que todavía me recuerda algún- viejo oficial de los Tribunales madrileños. Su gran cualidad fue la oratoria en el foro y en la política, en especial en mítines populares, pero también- fueron importantes sus escritos. A los veintiún años dirigió un periódico en San Se- bastián, y entre sus libros destacan dos: Papá ministro publicado en 1920, sátira de los políticos de la época sin más ambición que una poltrona ministerial, ajenos a todo sentido de servicio y patria, y Cristiandad, tradición, realeza escrito en San Sebastián en 1937, qué la censura no permitió aparecer hasta 1951, estudio, -apasionado en defensa de la institución monárquica, ajeno a personas y cirv cunstancias históricas. Ahora, en vísperas de cumplirse ciento cincuenta años del nacimiento del carlismo, y perdida para España la presencia de los principios, morajes, espirituales y religiosos gué su opción representaba en la escena política, estas líneas, podrían servir de homenaje á cuantos han sido, y aún son en su intimidad, leales a sus principios, tan importantes, poi- Otra partej en mi historia familiar. V.