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18 ABC DOMINGO 3- 10- 82 ABC DIRECTOR: Guillermo LUCA DE TENA SUBDIRECTORES: Francisco GIMÉNEZ ALEMÁN Manuel ADRIO Darío VALCARCEL TELEFONOS: Centralita (todos los servicios) 435 84 45, 435 60 25 y 435 31 00 Publicidad: 435 18 90 Suscripciones: 435 02 25 Apartado 43 Editor: Prensa Española, S. A. Dos grandes espacios en el horizonte electoral las viejas resistencias, decrecientes. Por eso carece de sentido qué se agite superficialmente la amenaza de la bipolarización cuando se trata de buscar espacio político. En España comienzan a articularse, por fin ¿grandes fuerzas básicas, opuestas pero no enfrentadas entre sí, coincidentes desde sus distüv tas concepciones en la defénia del sistema. En el panorama se ha afianzado una poderosa izquierda socialista y un gran proyecto liberal- conservador, todavía incompleto. No decimos que un centro o varios centros no sean legítimos y posibles. Pero reconocemos que la alarma de una sociedad industrial ante grandes opciones, claramente diferenciadas, es incompatible con la confianza colectiva en que se funda la democracia moderna. Vemos, más o menos próximos a un centro geométrico- -a ese centro real, no político, en que la mecánica de los problemas obliga hoy a gobernar -a cuatro grandes partidos (PSOE, PCE, AP y UCD) que representan, con todas las salvedades necesarias dó grandes corrientes: En la línea divisoria del sor cialismo coinciden el PSOE y el Partido Comunista en algunas cuestiones fundamentales: extensión del poder estatal frente a la iniciativade los particulares salida de España de la Alianza Atlántica, participación de los sindicatos en. la dirección de las empresas, comienzo de un plan de nacionalizaciones. La radicalización en nueve puntos clave del programa del PSOE contrasta centrales sindicales. La inflación significa un poco menos, de paro para hoy y mucho más desempleo para mañana. El control de precios y salarios planteado en el programa socialista, lejos de ser un instrumento de política progresista, es herramienta que, como un boomerang se vuelve siempre contra el propósito redistribu ti vo desde la que se aplica. Los salarios son controlables, pero los precios no. El producto al que se refieren acaba siempre por desaparecer del mercado o por constituir su propio mercado negro. El control salarial se convierte así en una real pérdida de la capacidad adquisitiva de los salarios frente a los productos- -siempre de primera necesidad- -cuyos precios se controlan La alternativa a este riesgo es la de un aparató fiscalizador cuyo coste excede al de las ganancias y ventajas conseguidas con el buscado control de los precios. La viabilidad del programa del PSOE aparece hoy indirectamente desautorizada por la descalificación de la fórmula alemana en que se inspiraba. sin embargo con los modos de comportamiento. El jueves por la noche, el secretario general del PSOE tropezaba con el programa de su partido (y presumiblemente con la tendencia dominante en sus bases) al asegurar desde la televisión que no existirían nacionalizaciones, que se subvencionaría la enseñanza privada, se respaldaría a los poderes financieros y se protegería la economía de mercado. Automáticamente, un periodista le preguntó: entonces, ¿cual es el cambio? A lo que don Felipe González, tras unos instantes de duda, contesto: El cambio consiste en que España funcione Nos hallamos aquí ante un punto esencial de la elección: si de lo que se trata es dé que la misma máquina- -con l s ¡mismos criterios, con iguales programas e instrumentos- funcione mejor, lo probable es que los electores opten por los verdaderos profesionales de la Administración que han acreditado capacidad y eficiencia en el pasado. Si el cambio no es tal cambio, sino buen funcionamiento, puede desembocar sé en lina contradicción insalvable. Por eso el primer riesgo actual del Partido Socialista es el de la ambigüedad: el excesivo sentido de la oportunidad puede vaciar al partido dé contenido ideológico para convertirlo en un mero aparato de poder. Es un peligroso camino. Frente a la profunda mutación de la izquerda española, el amplio, quizá mayoritario sector no socialista padece por su parte dos clases de problemas: la Hay un objetivo nacional, superior a cualquier otro, en las elecciones del día 28: el afianzamiento del sistema constitucional, fundado en la soberanía de los ciudadanos y arbitrado por la Coronad Por encima de la precipitación u oportunidad de la convocatoria a las urnas, A B C, diario independiente pero no neutral, reconoce el derecho a la abstención, pero se pronuncia desde ahora contra ella: es necesario votar. Puede votarse mediante un proceso reflexivo, después de conocer los programas, u obedeciendo a las llamadas de la imagen y la publicidad. La democracia arraiga en una nación cuando el voto reflexivo aumenta y el votó publicitario retrocede. Tampoco en este punto A B C es neutral: estamos por la autonomía de la voluntad individual y contra la manipulación del marketing político. Elegir un Parlamento es distinto a optar por un producto de consumo y por eso A B C respaldará a los partidos que propongan una ley de control del gasto electoral. Creemos que, estos son, en cierto modo, los primeros comicios ordinarios de la Monarquía constitucional. Tras el antídoto de un intento de golpe de Estado y después de los siete años transcurridos desde el lejano otoño de 1975, España se dispone a votar como una democracia europea: es decir, sin miedo a que el sistema se cuartee o se venga abajo. En medio de las dificultades materiales, crecientes, se abre paso una cierta normalidad institucional entre La oferta económica del PSOE no ofrece una explicación razonable sobre el modo de crear 800. O O puestos de O trabajo ni tampoco garantías para conservar el nivel adquisitivo de cuantos españoles trabajan por cuenta ajena en el sector privado. Su base de partida es inflacionaria, al decidirse a convivir con el déficit público- -principal causa de la inflación- bien que con la promesa de controlarlo y racionalizarlo La inflación es generada por la creación añadida de dinero necesario para financiar tal déficit. Así ha sido siempre y asi es ahora, desde Diocleciano a Mitterrand. És inflacionario también el programa económico del PSOE por acentuar la distancia entre productividad y salarios -al reducir la jornada laboral- -y sobrecargar el gasto público con la financiación por el Estado de las la oferta del Partido Socialista La opción del centro- derecha La alternativa económica del centroderecha neoliberal se basa en la afirmación de la iniciativa privada como motor más eficaz que la intervención pública para movilizar 4 as inversiones, situarlas donde sean más rentables y colocar en puestos de trabajo permanentes a la mayoría de los trabajadores, disminuyendo el volumen del paro. Se afirma, así, el modelo neoliberal de la economía de mercado frente a la planificación socialista. Y se tiende, en consecuencia, a la reducción del sector público. La finalidad que se persigue con ello es múltiple. Comprende tanto el propósito de liberar créditos, que absorbe este sector por medio de circuitos privilegiados, para aumentar las disponibilidades crediticias destinadas a la inversión privada, como contribuir a reducir la inflación. La primera causa de la inflación no