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Seguro Peritaciones y fraudes La evaluación correcta de los daños, y su identificación, decisivas para asegurador y asegurado Por José ARMENGOL Y ARMENGOL NTES que nada creo que debemos estudiar la figura del perito. Qué es un perito, qué hace, qué formación tiene y qué papel juega dentro del contrato de un seguro. ¿Que es un un perito? Etimológicamente, se define al perito cono experto, hábil y práctico en una ciencia o un arte; es decir que perito es toda persona con suficientes conocimientos de una o varias materias de forma que pueda emitir informes o dictámenes sobre todos aquellos puntos que son objeto de estudio. En la práctica aseguradora, la figura que realiza esta función A es el perito tasador de seguros, que es el profesional que interviene en la evaluación o tasación de los bienes que han sido objeto de un contrato de seguros entre dos partes: por un lado la parte asegurada y por otro la parte aseguradora. Según se señala en el proyecto de Ley sobre Ordenación y Fomento del Seguro Privado, corresponde al perito- tasador de Seguros el asesoramiento profesional a los asegurados, a ios aseguradores o a terceros, en la evaluación de los bienes a asegurar y en el dictamen sobre las causas de los siniestros cuyo riesgo haya sido asegurado, la valoración de los daños, la apreciación de las demás circunstancias que influyan en la determinación de la indemnización, según la naturaleza del seguro de que se trate y la propuesta del importe liquido de la indemnización. Es decir, que el perito tasador puede intervenir: a) Antes de la contratación de un seguro, actuando como asesoren la evaluación del capital a asegurar, así como en el estudio de la posible prevención para evitar el riesgo o la peligrosidad de unas determinadas situaciones o circunstancias que puedan degenerar en un posible siniestro. b) Después de producido un siniestro, en la determinación de las causas que lo han producido y en la evaluación de los daños, para proponer a la parte que lo haya designado la indemnización líquida que podrá recibir, en función de las características que figuren descritas en la póliza y demás circunstancias del caso de que se trate. Por otro lado, la Ley 50 1980, de 8 de octubre, sobre el Contrato de Seguros, establece perfectamente la defensa de los intereses de ambas partes en el momento en que se ha producido un siniestro, pues caso de que no se llegue a un acuerdo amistoso, faculta a las mismas a la designación de un perito, uno 35