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SÁBADO 6- 2- 82 NACIONAL 23- F: Escrito de acusación ABC 13 Miláns de! Bosch telefoneó a los capitanes generales de Sevilla, Zaragoza, Corana y Baleares Ef teniente general Jaime Miláns del Bosch. Casi una hora después, aproximadamente sobre las diez veinte, el teniente general Miláns del Bosch convoca una reunión a todo su Estado Mayor. Los jefes de las distintas secciones, a excepción del coronel Ibáñez Inglés, desconocen el objeto de la reunión. MILÁNS ASUME EL MANDO El teniente general Miláns del Bosch se dirige a los presentes para decirles que debe tomar una decisión cuya responsabilidad asume íntegramente, puesto que en Madrid se va a producir un hecho grave, que no les aclara ni les informa de su lugar y circunstancias concretas por discreción y para no compartir la responsabilidad. Se trata de un movimiento- -dice- -a su juicio prematuro, que no se puede detener y que hay que reconducir, que el Rey lo conoce- -según dice que le había manifestado el general Armada Comyn- -reí cual, añade, estaría en el Palacio de la Zarzuela dando instrucciones, de que la operación era inminente y cuyo desenlace sería la constitución de un nuevo Gobierno presidido por el general Armada Comyn. A continuación ordenó al coronel Ibáñez Inglés leer el manifiesto y expuso la necesidad de adoptar medidas para asegurar el orden en la Región. Como consecuencia de esta reunión, se preparan los correspondientes documentos con destino a las autoridades militares dé las plazas de Alcoy, Alicante, Cartagena, Lorca y Murcia. Y, entre las quince treinta y las dieciséis horas, se pone en marcha en Valencia la operación Turia antes citada y, sobre la misma hora, el coronel Ibáñez Inglés, por orden del teniente general Miláns del Bosch, fija los objetivos finales de los grupos tácticos de Valencia para la operación Alerta roja modificando las iniciales y asignando otros conceptos dentro del casco urbano de Valencia que fueron la puerta de la Ciudad, él puente del río Turia, la plaza del Caudillo y el puente de Ademuz. Los sobres cerrados y lacrados que contenían la documentación relativa a itinerarios y objetivos de los grupos tácticos, para ser abiertos cuando se recibiera la clave Miguelete llegaron al cuarter general de la División Maestrazgo sobre las diecisiete treinta horas. MILÁNS LEE EL MANIFIESTO Simultáneamente, aproximadamente sobre las diecisiete treinta horas, el teniente general Miláns del Bosch convoca en su despacho a los generales jefes de su Estado Mayor, de la División Motorizada Maestrazgo y al gobernador militar de Valencia, así como a Tos jefes de los servicios dé Intendencia, Sanidad e Ingenieros, y les indica que se esperan graves acontecimientos en Madrid sobre las seis horas de la tarde, aunque no puede revelarlos. A continuación, les lee el manifiesto antes aludido, cuya finalidad- -dice- -es mantener el orden en la Región hasta que sé reciban órdenes del Rey y agraga que el general Armada Comyn estará en la Zarzuela y se formará un Gobierno presidido por él. A los jefes presentes les tranquilizaron los vivas finales del manifiesto, dirigidos a España y al Rey. A la pregunta de los generales sobre el vacío de poder a que el manifiesto se refería, el teniente general Miláns del Bosch contestó que, puesto que eran las dieciocho quince horas y el acontecimiento era inminente, podía revelar de lo que se trataba. Casi inmediatamente lo conocen por la radio. Con posterioridad van llegando a Capitanía General y son recibidos por el teniente general Miláns del Bosch diversos jefes, entre ellos el del Tercio de la Guardia Civil, él jefe de la Tercera Circunscripción de la Policía Nacional, el jefe accidental del Sector Aéreo y el comandante militar de Marina, así como el eneral de la Guardia Civiljefe de la Tercera ona, a todos los cuales el teniente general Miláns del Boseh les dice que, ante el vacío de poder que se ha producido, él asume todos los poderes dentro de la Región, a fin de mantener el orden. treinta horas se ordenó el acuartelamiento y, a la consideración de que también se había ordenado el ejercicio táctico antes mencionado para ocupar puntos claves de la capital, responde que el total de los grupos tácticos que lo realizaron era de mil quinientos hombres, que suponen poco- -dice- -en comparación con la totalidad de la guarnición de Valencia, cuatro veces superior. EL REY HABLA CON MILÁNS A las veintidós treinta y cincOj el Rey vuélvela hablar con el teniente general Miláns del Bosch. Le ordena que retire definitivamente sus unidades y que mande- al teniente coronel Tejero Molina que deponga su actitud. El Rey ordena al general Fernández Campo que continúe hablando con el teniente general Miláns del Bosch, el cual insiste en lo que él denomina solución armada A las veintidós cincuenta horas, el teniente general Miláns del Bosch ordena que no se siga transmitiendo el manifiesto, aunque se mantenga en vigor. A las veinticuatro horas llega a Valencia el télex con el mensaje del Rey a todos los capitanes generales, que literalmente dice: Ante situación creada por sucéses desarrollados Palacio Congreso y para evitar cualquier posible confusión, confirmo he ordenado autoridades civiles y Junta de Jefes de Es- i tado Mayor tomen medidas necesarias para mantener orden constitucional dentro legalidad vigente. Cualquier medida de carácter militar que en su caso hubiera de tomarse, deberá contar con la aprobación de la JUJEM. El teniente general Miláns del Bosch no lo comunica a sus subordinados. Entre las cero treinta horas y la una horas del día 24, el teniente general Gabeiras Montero ordena a los gobernadores militares de Alicante, Valencia y Castellón que arresten al teniente general Miláns del Bosch y autoriza al de Valencia, general Caruana, a que llame al Rey, desde el propio despacho del teniente general Miláns del Bosch, para disipar cualquier duda que tenga. MILÁNS RETIRA LAS TROPAS El general Caruana se presenta en Capitanía General y dice al teniente general Miláns del Bosch que había recibido del JEME la orden de arrestarle. En ese momento le llama por teléfono al Rey. El general Caruana escucha las palabras con que el teniente general Miláns del Bosch se despide: A las órdenes de Vuestra Majestad, Señor; mi lealtad hasta el fin así como la orden de retirar las fuerzas, que el teniente general Miláns del Bosch da inmediatamente después de colgar el teléfono. El general Caruana llama al teniente general Gabeiras Montero para informarle de lo que ha sucedido; éste le dice a aquél que, efectivamente, el teniente general Miláns del Bosch había hablado con el Rey y pregunta a aquél si las tropas se estaban retirando, a lo que el general Caruana contestó que sí. Con ello entiende que la orden quedaba sin efecto. En la anterior conversación del Rey con el teniente general Miiáns del Bosch, S. M. dio a éste la orden de que retirara las unidades, como ya se dijo, y de que mandase al teniente coronel Tejero Molina deponer su actitud. Dicha orden fue reiterada por télex a la una cuarenta y cinco. EL REY ORDENA A MILÁNS QUE RETIRE EL BANDO Sobre las cuatro horas hay una nueva conversación entre el Rey y el teniente general Miláns del Bosch. El Rey te ordena de nuevo al teniente general que retire el bando; éste f OTRAS CAPITANÍAS A continuación, el capitán general de Valencia mantiene conversaciones telefónicas con diversas autoridades: así, llama por teléfono a los capitanes generales de las Regiones! l, V, VIII y de Baleares, a los que informa de las medidas adoptadas. Hacia los dieciocho cuarenta y cinco horas, mantiene una conversación con el general Gabeirás Montero, a quien informa que ha dado orden de acuartelar las tropas y que ha preparado un comunicado para mantener el orden, sin que el teniente general Miláns del Bosch concrete el contenido de dicho comunicado. Sobre las diecinueve horas se transmite al jefe del Estado Mayor de la División Maestrazgo la palabra clave Miguelete para que se abran los sobres que contienen las instrucciones. Al abrirlos se dan cuenta de que no se trata de un ejercicio de instrucción. Las unidades adoptan el despliegue previsto. LAINA ORDENA A MILÁNS QUE RETIRE LAS TROPAS A las diecinueve cuarenta y cinco, el teniente general Gabeirás Montero, que se ha enterado por el director de la Seguridad del Estado, señor, Laína, de que el teniente general Miláns del Bosch tiene fuerzas en la calle, le ordena que las retire, y éste contesta que son fuerzas que regresan dé unos ejercicios. El teniente general Gabeirás Montero reitera la; orden, pidiéndole, asimismo, qué retire el bando y comunicándole qué va a tomar medidas para destituirle, a lo que el teniente general Miláns del Bosch contesta que no quiere saber nada de él y que sólo hablará con el general Armada Comyn. A las diecinueve cuarenta y siete horas, el teniente general Gabeirás Montero informa de lo dicho a S. M. a quien pide que ratifique las órdenes que ha dado al teniente general Miláns del Bosch. También el teniente general Alfaro Arregui informa a S. M. por si estima oportuno llamar directamente al teniente general Miláns del Bosch en vista de que éste le ha dicho que no recibe órdenes más que del Rey. El Rey llama al teniente genera! Miláns del Bosch, estando el teniente general Gabeirás Montero a la escucha, oyendo las órdenes que le da, presenciándolo también el general Fernández Campo, que declara que el teniente general Miláns del Bosch le dijo estaba a sus órdenes, que había tomado medidas para garantizar el orden, y le preguntó si había hablado con el general Armada Comyn. A las veintiuna cuarenta horas llega a Valencia un tólex del teniente general Gabeiras Montero ordenando la alerta dos que- -según declara el teniente general Miláns del Bósch- -fue cumplimentado. El coronel Ibáñez Inglés explica que la orden estaba, efectivamente, cumplimentada, porque ya en la reunión de las diecisiete