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12 ABC NACIONAL 23- F: Escrito de acusación SÁBADO 6- 2- 82 Algunos oficiales asaltantes salieron varias veces del Congreso sin que fueran arrestados Mientras se celebraban las conversaciones que se acaban de relatar y se procedía a la firma de las condiciones de entrega y posterior aceptación fueron abandonando el Congreso varios cabos y números de la Guardia Civil. Así, el guardia Sánchez Pintado lo hizo sobre las seis de la mañana; hacia las ocho treinta horas salieron dieciocho guardias por la primera puerta de la. verja que separa el recinto del Congreso de la Carrera de San Jerónimo; sobre las once, unos cincuenta guardias saltaron a la Carrera de San Jeró. nimo a través de una ventana, y, finalmente, firmadas y aceptadas las condiciones de entrega, las fuerzas de la Guardia Civil que quedaban y las de la División Acorazada formaron en el exterior, entre los dos edificios. Sobre las doce horas empezaron a salir los diputados, entre dos filas de guardias civiles; cuando terminan de efectuarlo lo hacen el teniente coronel Tejero Molina y el comandante Pardo Zancada, con sus fuerzas, por cada una de las salidas opuestas del edificio. El capitán de navio Menéndez Vives lo abandona acompañado del contraalmirante de la Armada don Jesús Salado Alba, que se había trasladado al Congreso expresamente para ello, y el teniente Tejero Molina lo hace en el coche que cierra el convoy, acompañado de los capitanes Abad Gutiérrez, Acera Martín y Pérez de la Lastra, que, si bien había salido anteriormente, regresa ya de paisano para incorporarse al convoy con sus compañeros, presentándose todos en la Dirección General de la Guardia Civil. LOS CAPITANES NO FUERON REPRENDIDOS De la prueba practicada en el periodo de plenario resulta qué los capitanes Pérez dé la Lastra y Acera Martín estuvieron en el hotel Palace hablando con diversos mandos de la Guardia Civil, y especialmente el primero, que permaneció casi todo el tiempo fuera del edificio del Congreso, sin qué en ningún momento se les hiciera intimación o requerimiento para que depusieran su actitud ni fuesen arrestados. El capitán Bobis González, estando fuera del edificio del Congreso, próximo a unos jardincillos que hay enfrente de dicho edificio, estuvo con dos jefes de la Guardia CivH, sin que tampoco fuera intimado 0 corregido. Asimismo, en la prueba de plenario se ha venido en conocimiento del conducto a través del cual, en situaciones de urgencia, se daban las órdenes para prestar servicio, y con respecto de ello el escrito del teniente coronel director de la Academia de Tráfico de la Guardia Civil de 25 dé noviembre dice: Con respecto a los servicios de orden público o de otra naturaleza prestados por oficiales y alumnos de esta Academia en los cinco últimos años, y cuyas relaciones se acompañan, es de hacer constar lo siguiente: a) Generalmente, dichos servicios han sido requeridos por telefonemas, con una antelación que vana entre las veinticuatro horas y la ejecución inmediata de los mismos, siendo confirmados posteriormente por escrito. b) Normalmente, dichos servicios han sido requeridos por la Tercera Sección de Estado Mayor de la Dirección General del Cuerpo, si bien a veces lo han sido también por los primeros jefes de la 111 y 112 Comandancias y Primera Móvil de Madrid. c) Las circunstancias que motivaron generalmente la petición del servicio han sido: orden público, elecciones y referéndum, cárcel de Carabanchel y circuito del Járama; en cuanto a los lugares donde se han prestado han sido Madrid y poblaciones pertenecientes á la demarcación de la 112 Comandancia. Casi siempre la fuerza de esta Academia, en la prestación de todos estos servicios, ha estado a disposición de la 111 y 112 Comandancias. d) Los alumnos de esta Academia, en algunos servicios de orden público- -que figuran en las relaciones que se acompañan- han salido mandados por oficiales de la plantilla de profesores de este centro; otras veces han salido a las órdenes directas de los oficiales de las Comandancias antes citadas. También los oficiales de esta Academia han salido en algunos servicios (elecciones y transportes) con personal del Parque de Automovilismo. e) Normalmente, en la petición de servicios no se hallaban las instrucciones precisas para su puntual cumplimiento, sino que eran ampliadas por los jefes de las Comandancias a cuya disposición actuaban en el lugar de destino. III. HECHOS OCURRIDOS EN LA III REGIÓN MILITAR Por otro lado, en la III Región Militar, el día 23 de febrero, a las ocho horas de la mañana, e coronel don Diego Ibáñez Inglés, segundo jefe del Estado Mayor, celebra una reunión, de orden det teniente general Miláns del Bosch, con los jefes de Estado Mayor de la División Maestrazgo y de la Tercera Sección de la Región para preparar una operación, denominada Alerta roja en la que participaran fuerzas de Valencia y cantones, y de la plaza de Castellón. Esta operación no revela nada extraño y son habituales para constatar la eficacia operativa de las unidades. Sus líneas, que habían sido elaboradas con antelación y referidas a Valencia, consistían en marchas nocturnas de los grupos tácticos hasta alcanzar objetivos para concretar que debían asegurar el cierre de acceso a la capital por el norte. A tal efecto se constituyeron cuatro grupos tácticos: dos en Bétera, otro en Marines y el cuarto en Paterna, integrados por diversas unidades de cada uno. Se prevé que las unidades pernoctarían en el campo y que, dentro de la misma semana, se ordenarían ejercicios análogos. Después de la reunión el coronel Ibáñez Inglés informa al general jefe de la División del acuerdo de realizar el ejercicio. OPERACIÓN TURIA Y para este mismo día 23 se ordena al general gobernador militar de Valencia la Operación Tuna prevista para garantizar los traslados del pesonal militar desde su domici- lio a los acuartelamientos en los casos de peligro de atentados. Se trata de una operación de vigilancia. A las nueve treinta horas de la mañana el capitán general Miláns del Bosch encarga al coronel Ibáñez Inglés que redacte un manifiesto cuyo contenido es propio de un bando de guerra, y el propio teniente general Miláns del Bosch, que redacta personalmente el encabezamiento y el final, y que expone al coronel citado los principios generales que debía recoger, indica que será preciso acuartelar las tropas, a lo que el coronel Ibáñez Inglés contesta que en Valencia y Castellón no es preciso, por hallarse ordenado el ejercicio Alerta roja El contenido literal de esté manifiesto, cuya fotografía figura en los autos a los folios 124 y 125, dice textualmente: Excelentísimo señor don Jaime Miláns del Bosch y Ussía, teniente general del Ejército y capitán general de Já III Región Militar. HAGO SABER Ante los acontecimientos que se están desarrollando en estos momentos en la capital de España y consiguiente vacfo de Poder, es mi deber garantizar el orden en la Región de mi mando en tanto se reciban las correspondientes instrucciones que dicte S. M. el Rey. En consecuencia DISPONGO: Artículo 1. Todo el personal afecto a los servicios públicos de interés civil queda militarizado, con los deberes y atribuciones que marca la Ley. Art. 2. Se prohibe el contacto con las unidades armadas por parte de la población civil. Dichas unidades repelerán sin intimidación ni aviso previo todas las agresiones que puedan sufrir con la máxima energía. Igualmente repelerán lesiones contra edificios, establecimientos, vías de comunicación y transporte. Servicios de agua, luz y electricidad, así como dependencias y almacenes de primera necesidad. Art. 3. Quedarán sometidos a la jurisdicción militar y tramitados por procedimientos sumarísimos, todos los hechos comprendidos en el artículo anterior, así como los delitos de rebelión, sedición y de atentado o resistencia a los agentes de la autoridad. Los de desacato, injuria, amenaza o menosprecio a todo el personal militar o militarizado que lleve distintivo de tal, cualquiera que lo realice, propague, incite o induzca. Igualmente los de tenencia ilícita de armas o cualquier otro objeto de agresión. Art. 4. Quedan prohibidos los lockouts y huelgas. Se considera como sedición el abandono del trabajo siendo principales responsables tos dirigentes de sindicatos y asociaciones laborales. Art. 5. Quedan prohibidas todas las actividades públicas y privadas de todos los partidos políticos, prohibiéndose igualmente las reuniones superiores a cuatro personas, así como la utilización por los mismos de cualquier medio de comunicación social. Art; 6. Se establece el toque de queda desde la veintiuna a las siete horas, pudiendo circular únicamente dos personas como máximo durante el citado plazo de tiempo por la vía pública y pernoctando todos los grupos familiares en sus respectivos domicilios. Art. 7 Sólo podrán circular los vehículos, transportes públicos, así como los particulares debidamente autorizados. Permanecerán abiertas únicamente las estaciones de servicio y suministros de carburantes que diariamente se señalen. Art. 8. Quedan suspendidas la totalidad de las actividades públicas y privadas de todos los partidos políticos. Art. 9. Todos los Cuerpos de Seguridad del Estado se mantendrán bajo mi autoridad. Art. 10. Igualmente asumo el poder judicial y administrativo, tanto del ente autonómico como de los provinciales y municipales. Art. 11. Estas normas estarán en vigor el tiempo estrictamente necesario para recibir instrucciones de S. M. el Rey o de la superioridad. Este bando surtirá efectos desde el momento de su publicación. Por último se espera la colaboración activa de todas las personas amantes del orden y de la paz, respecto a las instrucciones anteriormente expuestas. Por todo ello termino con un fuerte: ¡Viva el Rey! ¡Viva por siempre España! Valencia, 23 de febrero de 1981.