Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 ABC CULTURA Y SOCIEDAD SÁBADO 9- 1- 82 El tráfico de recién nacidos se ampara en la falta dé una legislación adecuada En ios últimos años, el número de solicitudes se ha multiplicado, mientras que el de niños se ha reducido considerablemente MADRID (Menchu Rey) Hace escasas semanas saltaba al primer piano de la actualidad madrileña ia desarticulación de una importante red de traficantes de niños recién nacidos, que eran vendidos a matrimonios que no habían podido tener hijos propios. El tráfico de niños es desgraciadamente frecuente en numerosos países. La desproporción existente entre el número de solicitudes de adopción que se presentan en los organismos más o menos oficiales y el de niños susceptibles de ser adoptados motiva que los aspirantes a padres hagan lo que sea con tai de tener un hijo en sus brazos. En España este anhelo, que a veces se convierte en auténtica obsesión, hace que hombres y mujeres desaprensivos io aprovechen para montar un floreciente negocio, amparados en la taita de una legislación de menores adecuada a la realidad de hoy, que impida sucesos como los citados. En nuestro país el tema de la adopción, tanto legal como ¡legalmente interpretado, está en absoluto abandono. Prueba de ello es que no se tienen siquiera estadísticas globales sobre niños adoptados, ni existe un organismo estatal que encuadre estos casos y se ocupe debidamente de eilos. REQUISITOS DE LOS ADOPTANTES Si un español desea adoptar un hijo, ha de saber que los requisitos jurídicos a reunir han de ser los siguientes: El solicitante debe hallarse en el ejercicio de todos los derechos civiles y tener más de treinta años. Según la ley, pueden adoptar matrimonios, solteros, viudos y divorciados. En la adopción por marido y mujer, basta que uno de ellos haya alcanzado esta edad, que vivan juntos y que actúen de Consumo (art. 172 y 178 del Código Civil) En todo caso el adoptante o uno de los cónyuges adoptantes deberá tener dieciséis años más que el adoptando (art. 172 del Código Civil) Si se reúnen estas condiciones, el solicitante o solicitantes tienen varias opciones legales para tratar de adoptar a su futuro hijo. Una de estas opciones es solicitarlo a través de las Diputaciones Provinciales. Estas se encargan de gestionar la adopción de niños procedentes de instituciones dependientes de ellas; es decir, de las antiguas Inclusas- -que en el caso de Madrid lleva ahora el nombre de Instituto Provincial de Puericultura- -y que en otras provincias han transformado su antigua denominación, de negativas connotaciones, por otra de características similares a la de Madrid. El número de solicitudes de adopción ha crecido en Madrid en los últimos años, mientras que e! de niños disponibles se ha visto reducido considerablemente. A pesar de que actualmente son muchos los niños atendidos en el Instituto Provincial de Puericultura, muy pocos reúnen las condiciones imprescindibles para ser adoptados; es decir, haber sido cedidos voluntariamente por la madre, o haber permanecido totalmente abandonados por ésta durante más de seis meses. Se trata, por el contrario, de niños cuyas madres, por motivos casi siempre económicos, no pueden hacerse cargo de ellos durante un tiempo, pero que continúan en contacto con ellos. Asimismo se puede intentar la adopción a través de determinados centros sanitarios a tos que van a dar a luz mujeres que, por diversos motivos, no desean quedarse con ese hijo. Esos niños pueden ser adoptados a través de personal competente del centro, tras la elaboración y aprobación del oportuno expediente, por parte de un juez competente y con intervención de! Ministerio fiscal, como suele suceder en los demás casos de adopción legal. LA ASOCIACIÓN ESPAÑOLA PARA LA PROTECCIÓN DE LA ADOPCIÓN Otra de las formas posibles de adopción es la que se realiza a través de AEPA (Asociación Española para la Protección de la Adopción) vinculada al Tribunal Tutelar de Menores, y que incluso tiene sus dependencias en! a sede del Tribunal. Esta Asociación fue creada en 1967 a raíz de las II Jomadas de Adopción celebradas en Oviedo y con la intención de que la Adopción se proyectase hacia la protección del menor dentro del marco estipulado por la ley. Desde su fundación estuvo presidida por don Gregorio Guijarro Contreras, fiscal general del Tribuna! Supremo, hasta su fallecimiento, ocurrido en el pasado mes de septiembre. Durante ei pasado año, y con la colaboración de AEPA, se han realizado 40 adopciones en Madrid y 27 en provincias. Uno de los aspectos fundamentales que caracterizan a esta Asociación- -declarada de utilidad pública- frente a otros sistemas de adopción, es el estudio profundo de las cualidades de los solicitantes para garantizar al niño un hogar idóneo. Así, además de los requisitos fijados por la ley, la Asociación tiene en cuenta principalmente el equilibrio y felicidad en la relación entre la pareja solicitante; un ambiente familiar favorable a la adopción, y una seguridad material suficiente para la crianza del menor. Para constatar esto, AEPA cuenta con asistentes sociales y psicólogos, colaboradores, que mantienen amplias entrevistas con los solicitantes, a fin de determinar si cumplen las características fijadas. Frente a la disminución real que se da en el número de adopciones realizadas a través de otros cauces, el número de adopciones ttevadas a cabo a través de la Asociación, aumenta. Los niños adoptados con la mediación de AEPA proceden fundamentalmente de Maternidades y de instituciones infantiles en donde los pequeños han sido abandonados por sus padres. El procedimiento realizado para llevar a cabo la adopción es esquemáticamente el siguiente: Cuando a la Asociación se le encomienda un niño que ha sido abandonado por su madre, se dispone a buscar entre los matrimonios solicitantes (siempre hay muchas más solicitudes que niños a adoptar) aquel cuyas características le hacen más adecuado para hacerse cargo de ese niño que también tiene unas características determinadas. Así, por ejemplo, a un matrimonio solicitante no demasiado joven suele adjudicársele un niño de unos cuantos años, pues se considera que a una edad ya madura no están en condiciones de atender todas las exigencias de un niño recién nacido. Una vez estudiada y adecuada la situación del menor a la de uno de los matrimonios solicitantes, se elabora el expediente de adopción con su correspondiente documentación, escrito jurídico e informe social, para la posterior aprobación de la adopción por el juez competente, con la intervención del Ministerio fiscal. El tiempo transcurrido entre el momento en que se formula la solicitud de adopción hasta el momento en que el solicitante puede hacerse cargo definitivamente del niño es muy difícil de establecer. Aunque hay una lista de espera, no se atiende estrictamente el orden cronológico de solicitudes, sino la adecuación de las necesidades del niño a adoptar a la situación de determinados matrimonios. Y- -según fuentes de AEPA pueden transcurrir años o tan sólo unos meses. Una vez realizada la adopción, AEPA no marca ningún tipo de comportamiento a seguir con estos niños, pues se considera que, como previamente se ha estudiado a fondo las características y criterios del matrimonio, se tiene garantía de que el menor entre ahormar parte de una familia idónea. Sin embargo, son ios propios padres adoptivos los que desean seguir manteniendo relaciones con la Asociación, informándoles del desarrollo de las relaciones con el nuevo hijo. Relaciones que suelen ser muy satisfactorias en la mayoría de los casos, debido fundamentalmente al equilibrio afectivo que el niño suele encontrar en su nuevo hogar. UN ORGANISMO CENTRALIZADOR Son, pues, como vemos, varias las vías que se ofrecen en España para llegar a un mismo objetivo: la adopción de un niño. Se echa en falta en nuestro pa (s un organismo superior estatal, que centralice todos los casos de adopciones y atiende todos los aspectos que de ella se derivan. La carencia de este organismo, junto con el hecho de que tampoco existe una legislación moderna y adecuada sobre la adopción, motiva que algo tan personal, tan entrañable y decisivo para la vida de adoptantes y adoptado, sea en demasiadas ocasiones, objeto de lucro, de negocio y de oscuras intervenciones al margen de la ley. Una legislación acorde con los tiempos que corren y la existencia de un organismo dotado con personal competente mejoraría la situación de la adopción en nuestro país y posibilitaría que tantos matrimonios que desean ardientemente un hijo propio o adoptado, pudieran llegar a tenerlo, y que otros tantos niños sin hogar encontrasen una auténtica familia. Ef fIPB SA CONSTRUCTORA NECESITA Jefe efjoiinistiaüvo de obra Se ofrece: -Lugar de trabajo: Málaga. -Sueldo a convenir. Se requiere: -Experiencia cinco años a pie de obra demostrable. Escribir al Apartado 64 de Colmenar Viejo (Madrid) enviando curriculum vrtae e indicando pretensiones. (Ret; M- 1598977)