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MARTES 24- 11- 81 CULTURA Y SOCIEDAD A B C 39 Uno de los intelectuales más importantes de la posguerra Ha muerto elpoeta y ensayista Leopoldo Eulogio Palacios El ensayista y poeta Leopoldo Eulogio Palacios Rodríguez murió ayer en Madrid, a los setenta años de edad. Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad Central. Era catedrático de Lógica de la Universidad de Madrid, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, profesor invitado de la Universidad Laval de Quebec. Su vida y su pensamiento estuvieron dedicados a la docencia. Entre sus obras más importantes destacan: La prudencia política El mito de la nueva cristiandad Don Quijote y la vida es sueño Filosofía del saber El juicio y el ingenio y otros ensayos y Salutación y otros poemas I ALFOMBRAS p ERSASt; v i OFRECE LA MEJOR CALIDAD j j ÍEPJ TODOS LOS TAM VÑbS Y MÚDELOS, A PRECIOS SIN COMPETENCIA f In memoria m Acaba de morir uno de los maestros más egregios de la Universidad española de nuestros días. Su nombre no ha resonado con los ecos de los que nace la popularidad. Tampoco él quiso tenerla, ni siquiera entre sus alumnos. Leopoldo Eulogio Palacios ha sido, y seguirá siendo tras su muerte, un maestro difícil, exigente, sin concesiones a la demagogia pedagógica. Y, sobre todo, un auténtico y cabal pensador. De ahí sü prestigio y sú escasa resonancia popular. De lo primero es un testimonio fidedigno la excepcional consideración que le tuvieron, dentro y fuera de España, hombres de la talla de Unamuno, Maeztu, Santiago María Ramírez, Salvador de Madariaga, Carlos de Koninck, Jacobo Maritain o Aurelio Kolnai. Y de que no llegara, en cambio, a ser un escritor de masas la explicación se encuentra en su temperamento retraído, exageradamente a mi modo de ver, y en su deliberada voluntad, que también creo excesiva, de no llamar la atención. Sus artículos periodísticos, la mayoría de ellos publicados en el diario ABC, son de una meridiana claridad, como toda su prosa, incluso la dedicada a los problemas filosóficos más arduos, y revelan al humanista que, uniendo la cabeza al corazón, siente realmente lo que está diciendo y consigue expresarlo en un lenguaje que es una artesanía del bien decir. El intencionado anacronismo que, muy discretamente administrado, se advierte a veces en él es un recurso irónico de la mejor solera, equiparable al de Pérez de Avala. Y aunque hay, quizá, un cierto estecicismo en ese aspecto, siempre quedan patentes en su obra, por encima de todo, la elegancia y el señorío de un verdadero aristócrata del arte de la expresión. Sus libros de más empeño filosófico (sobre todo La prudencia política El mito de la nueva cristiandad y Filosofía del saber han dejado una huella larga y honda por la ejemplar finura de las reflexiones que contienen y por su poder de sugestión. Leopoldo Eulogio Palacios no ha ahorrado a sus lectores el esfuerzo que de suyo es preciso en semejantes cuestiones, pero el que él hace al tratarlas queda velado por una forma expositiva que impulsa continuamente a seguir la lectura y a encontrar el sentido más profundo de un pensamiento siempre transparente, riguroso y disciplinado. Los buenos hábitos que le inculcaron los maestros de la Institución Libre de Enseñanza se observan en el estilo de su obra, no obstante la discrepancia doctrinal, que se acentúa especialmente en las grandes cuestiones metafísicas. Nunca con acritud. Personalmente, mi deuda con este hombre verdaderamente excepcional me obliga a reconocerle como el maestro que más filosofía me ha enseñado y que con su actitud y su palabra ha sabido mostrar a sus discípulos lo que es realmente la serena búsqueda de la verdad, sin favores a la rigidez de los fanáticos ni a la retórica de los oportunistas. Su pensamiento se mueve en la Ifnea de la filosofía aristotélica y de la teología agustiniana y de Tomás de Aquino, en contraste y diálogo con los más fecundos pensadores que se apartan de esa dirección, sobre todo Kant y Schopenhauer. Y a todo ello es también justo añadir la asimilación de las ideas de los mejores clásicos de nuestra literatura. Hay entre sus dicípulos un grupo de jóvenes universitarios que actualmente le estudian, movidos por el deseo de formarse bajo la guía de un filósofo que no se ha dejado encasillar en ningún tipo de sectas ni en banderías de ninguna especie. Son conscientes de que, al mantener esta actitud, tendrán que superar graves obstáculos para abrirse camino en su vida profesional. En esos jóvenes, que han sabido entender la reciedumbre de Leopoldo Eulogio Palacios frente a los argumentos de la falsa prudencia intelectual, puede depositarse la esperanza de que la siembra de este filósofo español conseguirá sus frutos más logrados. -Antonio MÍLLAN- PUELLES. J CS Principe tféíVergará. 3 Í- Madrid- 6 j i Teléfonos 262 26 35- 262 38 12 V N PISOS 2 3 DORMITO RÍOS S: v- v- f DESDE v V- V v: 7 B 5 Q. O O O PTS. CA p r ENTRABA: l- n RESTO: 8 ANOS 1i JARDÍN; PISCINA GARAJE, AIRE ACONDICIONADO if A íi- X S VERLOS tm S ft: H o r a r i o í: b: 3 fe p: 1 i a 2 y de 4 í? (L, ü i i Sábado) Dom ¡rigostJe l: 1 a 2 GEAN NEGOCIO DE CERVECERÍA VENDO O TRASPASO POR TENER QUE DESPLAZARME FUERA Local único para Banco u otra clase de industria ABSTENERSE AGENCIAS. De particular a particular Llamar Teléfono 431 06 18. De 9 a 12 mañanas y de 3 a 4,30 tardes CONOZCA USTED LAS POSIBILIDADES DEL COMERCIO EXTERIOR Importación, exportación, E mercados, fi. nanciación, asesoramiento L. Moreno. 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