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VIERNES 20- 11- 81 ESPECTÁCULOS nes de Prat el aplausímetro tiabía dado ganador al general Sáenz de Santamaría, seguido a corta distancia por el ministro Alvarez, la presencia de la tromba de Perbes pareció electrizar a la concurrencia. La izquierda brillaba por su ausencia y la derecha arrasaba entre las palmas de los correligionarios convencidos. El equilibrista Marco hizo exhibición de pulso con copas y espadas y algún destrozo de vajilla; las señoritas de las plumas se disfrazaron de zíngaras y de indonesias, después de una alusión casi marcial americana presentada sin demasiada alineación, quizá por el aquel de la OTAN; Kiki y Clive danzaron sobre el cuadro de hielo, y Borra hizo las delicias de la concurrencia con sus juegos de manos quitándoles el reloj y la cartera, -para luego devolvérselos, a Fraga, Laína, Cabello de Alba y Sáenz de Santamaría. José Montez dio su versión taconeadora del temperamento español y, tras ekJesfile de señoritas, señoritos y danzarinas acrobáticas, el personal admiró, a la salida, el Rolls- Royce de Cugat con su nombre en la matrícula. Ya en la calle, cqn vacilaciones y deslumbramientos de espejos, los comentarios iban de Fraga a las dotes de los danzarines Linda Norvig y David Wilson, pasando por el caballo que salió a escena en el cuadro zíngaro y las fuentes de agua que enmarcaban los casi desnudos, artísticos y de buen gusto, como era lógico, de las fingidas muchachas de Bali. Casi dos horas de marcha con números sin solución de continuidad, con cena y ocasión para marcar el paso cadencioso con la pareja. Cita en Madrid para carrozas y retablos de buen ver, dos sesiones diarias para novecientas personas con cena o copa, y tres sábados y domingos. El Scala madrileño levó anclas. Que sea para bien. -I. A B C 57 Variedades Crítica de cine Inauguración del Scala- Meüá Castilla El último harén de Willy S. Regan George Lazemby y María Kosty Producción: Astor (1981) Director: Wllly S. Regan. Guión: Alberto Vázquez Fígueroa. Fotografía: Fernando Arribas. Color. Música: Stelvlo Cipriani. Duración: noventa y cinco minutos. Principales Intérpretes: George Lazenby, Daniela Poggy, Corinne Cléry, María Kosty, Mlrtha Miller, Adriana Vega. Local de estreno: RoxyA. La fachada del Meliá Castilla, hotel de Congresos socialistas- -y de Congresos centristas dentro de nada- -semejaba la cubierta de un Titanio dispuesto a emprender, entre plumas, velitos, lacitos rojos y bikinis dorados, una travesía inaugural sin icebergs. Se estrenaba, al tiempo, un local, restauranteespectáculo, el Scala, y una programación. Adelantamos que el nuevo Titanic de la noche madrileña, con sus instalaciones- -juegos de agua, pista de hielo y ascensores- -no se ve acompañado, en cuanto a méritos, por su primera tripulación. La botadura, con todo, tuvo su fasto. Políti eos, folklóricas, visones y esmoqúines tuvieran ocasión de lucimiento. Representaciones del tardo- franquismo y de las promociones democráticas, amén de casi un cuarto- -en peso- -del Gabinete Calvo- Sotelo animaron los comentarios. Joaquín Prat, en -funciones de presentador comenzó de menor a mayor citando a María Jiménez, Palomino y Tamames, para llegar luego a los directores generales- -Gallo, Miratvilles- a los secretarios de Estado- -Aguirre, Laína, Ibáñez- a los ministros- -Alvarez, Bayón, Cavero y Rodríguez Inciarte- y al escogido ramillete de ex ministros que concedían indudable acento camp muy a tono con el programa, con su simple presencia: ex ministros como Cabello de Alba, Fernando Suárez, Sánchez Terán, García Hernández, Garicano Goñi, León Herrera... Oe rojo, plata y oro, con champaña pasable, caldo, langostinos y carne a la mandarina, se inició el evento, a sala llena y con alardes de seguridad. José Meliá pronunció unas palabras con acento espacial, refiriéndose al lanzamiento de la nave turístico- gastronómica- espectacular y aludiendo a Las Vegas, Reno y París, como antecedentes para poner los dientes largos a la concurrencia. Luego, señoritas emplumadas, bisutería gigante, tacones, uniformes de marinerito, monos dorados y biquinis de pedrería. La primera teta al aire se produjo con el programa más que mediado y sin que su propietaria hiciera alarde ni ostentación. Antes había salido urP vaquero seductor un tanto fantasmal- -por las cadenas que usa- -y sofisticado, que cambia el caballo por un perchero y azota el viento con empeño y asiduidad, llamado Bob Rossetti. Música de hace casi medio siglo sentimentalizaba atroríadoramente a la concurrencia. Cuando unos gangsters surgían del entresuelo, aupados con coche y todo en su plataforma, se produjo la sorpresa de la noche. Apareció Fraga. Si en las presentacio- Las quinientas representaciones de Evita El pasado miércoles se celebraron, en el teatro Monumental, las quinientas representaciones de la ópera rock Evita de Tim Rice y Lloyd Webber, versión española de Jaime Azpilicueta y Nacho Artime, con dirección escénica del primero. Fue presentada como segunda intérprete del papel de Evita la cantante Pilar Barbero, madrileña, casada y con dos hijos, que sustituye a Mia Patterson, obligada a dejar la obra por encontrarse en período de gestación. La primera Evita sigue siendo desde el estreno de la obra la cantante Paloma San Basilio. Por otra parte, el intérprete del papel del Che Patxi Andion, confirmó también su marcha de la obra porque- -dijo- es mucho tiempo el que llevo en la obra, concretamente un año y ocho meses, desde que comencé a prepararme y añadió que desea dedicarse a escribir y componer. Al término de la representación hicieron uso de la palabra el director Jaime Azpilicueta, el crítico Basilio Gassent y Emilio Romero, el empresario Arturo Castilla concedió una placa a la compañía, que fue entregada por Ana Mariscal, y el presidente de la Sociedad General de Autores, Federico Moreno Torraba, entregó a Paloma San Basilio un trofeo, que fue érjviado por la compañía que representa esta c ra en Londres. VIVIENDAS estrenar, tres DORMITORIOS, dos baños, calefacción propano, terraza, garaje opcional Verlos final caite Las Eras, frente Polideportivo y detrás taller Renault yiLLAVICiOSA DE ODÓN Edificio Villapedre Fincas FRANCO. Tel. 446 61 99- 446 61 45 Nada habría tan tremendamente hortera como El último harén si no existiese el disparatado escenario natural en función del cual lá propia película ha sido rodada, un palacio de pretensiones arabizantes, al parecer situado en las cercanías de Florencia y edificado por un decadente multimillonario. La historia de la película, como su tituló apunta, es la de una joven europea, modelo por más señas, que, tras casarse con un millonario en petrodólares, descubre, llegada a su emirato, que no es sino la cuarta esposa en un harén en el que, además, hay concubinas, esclavas y los correspondientes eunucos, en la ocasión dos amanerados efebos. Naturalmente, la dama no se resigna a tal situación e intenta huir, sin éxito. Y, al final, esposas, concubinas, esclavas y eunucos darán muerte, en plan Fuenteovejuna, a su opresor sin saber que éste, después de haber encontrado, tras perderse en el desierto, la fuente de la sabiduría, estaba dispuesto a dar a todos la ansiada libertad. Con este delirante argumento, surgido de las meninges del prolffico Vázquez Figueroa, al que han ayudado en su adaptación cinematográfica tres señores más, cuyos nombres ni siquiera aparecen en la ficha técnica del filme, podría haberse hecho un melodrama a la antigua aceptable y hasta estimulante. Se ha hecho una mala fotonovela, con las imágenes en movimiento. Nada está, en efecto, resuelto con el menor sentido del cine por el caballero que, bajo el pseudónimo de Willy S. Regan, quizá en un último gesto de pudor, oculta su verdadero nombre. En cuanto a las señoritas- -las españolas, al menos, actrices profesionales, así como la francesa Corinne Cléry, ex. musa del pomo- -que salen en la película- no puede decirse que interpreten. Menos aún del caballero que encarna al, príncipe Amalarik, con justicia olvidado desde que, hace un montón de años, a alguien se le ocurriera la malhadada idea de hacerle protagonizar la peor película de la serie James Bond. Todo es, en suma, deleznable en este subproducto. Hasta la fotografía del habitualmente excelente Fernando Arribas. Y no son, precisamente, las ridiculas. escenas de pórno de lujo rodadas, para rrfás inri, a cámara lenta, las que lo salvan del naufragio. Ni, por supuesto, el pretendidamente suntuoso vestuario de las señoritas en cuestión, propio de una revista de ínfima categoría y al bordé de la carnavalada. Y ya es grave- -casi habría que decir que más que el que sigan existiendo harenes- -que en pleno 1981, en una película, resulte ridículo hasta el vestuario. -C. S. F. M