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JUEVES 1- 10- 81 DEPORTES El Tatabanya, con diez jugadores durante más de media hora, eliminado (1- 0) ABC 51 Meridiano deportivo El plus del Atletico El Átlético de Madrid va a probar esta noche en su estadio Calderón la aptitud de sus jugadores para el atletismo en la modalidad del salto de longitud, un atletismo futbolístico para un salto de tres goles, que son más de tres metros. Intentará neutralizar el 4- 1 en contra que sufrió en Oporto. Para lograrlo tendrá que jugar un partido pleno de ambición, con tanta materia como espíritu, en un empleo a fondo de sus jugadores, sin que el exceso de carga nuble sus cerebros y sin que por el afán de una ofensiva general se desorganice su zaga, pues un gol portugués terminaría con el partido y la eliminatoria antes de tiempo. En los tanteos amplios entra el factor psicológico de distinto signo. La progresión de los goles es aritmética: una, dos, tres... pero el valor de consecución es distinto. En una charla con Alfredo Di Stéfanó, cuando hacíamos un programa semanal mano a mano en Televisión España del paseo de la Habana, decía el genial jugador, en tiempos en que el Real Madrid goleaba en sus partidos de Copa de Europa, qué el primer gol vale como diez; el segundo, como nueve; el tercero, como seis; el cuarto, como dos; el quinto no vale nada, se marca solo El crecimiento del tanteo produce un crecimiento de moral y los dos juntos simplifican la dificultad técnica de la realización del juego y los goles, porque el equipo contrario se va desinflando con cada gol que recibe. Las goleadas son consecuencias de los contrastes psíquicos más que físicos y técnicos y se producen con más frecuencia en eliminatorias de Copa que en las luchas de Liga, donde los puntos bastan y los goles parece que sobran. Este tipo de crecimientos sólo se produce en partidos en campo propio, con el público a favor de su equipo necesitado de goles. El factor ambiente, la atmósfera cargada por el hinchismo local, la animación de los coros sociales, el lenguaje de las banderas, todo eso que forma el espectáculo, opera en los jugadores como un doping para la multiplicación del esfuerzo. Es como un plus de juego sobre el ritmo habitual, el mismo equipo elevado al cubo, a efectos de rendimiento. No es fácil reunir todo esto. Frente al Boavista, menos, porque su escasa atracción resta la provocación necesaria par esta clase de incendios Hace tiempo que no tenemos, llamaradas de esta cíase en partidos europeos. La última que recuerdo fue una del Madrid, para ganar en el Bernabéu a un equipo inglés por 5- 1, después de haber perdido por 4- 1 el primer partido. Algo así necesita el Átlético de Madrid, obsesión por el juego propio y no por el arbitraje, sencillez de superioridad en vez de complejo de inferioridad. El Átlético ha de tener boa vista para ver el juego que necesita. Y sobre el procedimiento técnico, el plus o suplemento para un salto de tres goles como mínimo. GILÉRA Estuvo el Madrid al borde del fracaso Partido de vuelta de la primera eliminatoria de la Copa de la HUEFA jugado en el estadio Bernabéu. El Real Madrid venció por 1- 0 al Tatabanya húngaro, eliminándole de esta competición. En el primer encuentro había vencido el conjunto húngaro por 2- 1, produciéndose un empate global de la eliminatoria a dos goles. Pero el Reglamento determina para estos casos que los tantos marcados en campo contrario se contabilizan dobles. Real Madrid: Miguel Ángel, García Cortés, Sabido, Gallego, Camacho, Ángel (minuto cincuenta y seis Isidro) Del Bosque, Stielike, Ito, Santillana (minuto veintitrés Pineda) Juanito. BJ y Tatabanya: Kiss, Szabo, Lakatos, Fischer, Émmer, Fejes, Nagy, Csapo, Kovacs, Hermann, Weimper. Gol. Minuto setenta y cuatro. Pase de Stielike a Isidro, por el lado izquierdo, y remate cruzado y bajo de este último situado próximo a la portería húngara. Arbitro: P. Mulhall (Irlanda) Correcta actuación en un partido sin situaciones comprometidas, por lo que se refiere al juego. Donde tuvo graves problemas fue en el comportamiento de los Jugadores húngaros y alguno español. Expulsó a Lakatos (minuto treinta y ocho por dura entrada a Juanito) Kovacs (minuto setenta y uno por agredir a Pineda) Pineda (minuto setenta y uno por agredir, a su vez, á Kovacs) y a Ito (minuto setenta y nueve por propinar un puñetazo a Weimper) Mostró tarjeta amarilla a Fejes, Kiss, Csapo, Kovacs, Lakatos y Juanito. El colegiado irlandés estuvo enérgico e inflexible ante el aluvión de deficultades que encontró. Las expuslsiones, justas. Factores varios: Floja entrada, calculándose la asistencia de espectadores en unos 45.000. Recaudación de doce millones, dato facilitado oficialmente por el club madrileño. El público se enfadó con los suyos y terminó abroncando a los húngaros. Escaso calor en las gradas. MADRID (Rafael Márichalar) Los jugadores del Tatanbaya, recibidos con cordialidad, comenzaron por regalar ramilletes de flores ai público, gentileza que fue agradecida. A partir de este momento nadie podía imaginarse que un partido que comenzaba flores pudiera terminar casi a patos, pues en el transcurso del mismo hubo más que palabras. Este encuentro ha sido, además de muy vulgar, algo contrapuesto a lo que debe ser el fútbol o lo que se piensa ha de ser un partido. Y esto hay que cargarlo, principalmente, en el lamentable comportamiento de los húngaros, pues al Madrid hay. que reprocharle su mal juego y alguna cojdjiptá, absurda como la de Juanito cuando ya ámonestado hizo una entrada antirreglamentaria al portero Kiss, que pudo costarle la expulsión. Y no digamos la acción infantil de Ito con su puñetazo a Weimper, que le llevó justamente al vestuario, lo que significa un lamentable debut en la Copa de Europa. Los nervios hay que dejarlos en casa. El Tatabanya haría un gol de ventaja y creyó que era factible cuando hace quince días había visto el Madrid jugar muy mal en su campo, cerca de Budapest. Y no estaba muy equivocado el cuadro magiar. La prueba es que el Madrid ha necesitado setenta y cuatro minutos de juego para hacerle un gol que sería la solución definitiva por eso del valor doble de los que marcan más allá de nuestras fronteras. Y teniendo en cuenta, para mayor exactitud de las dificultades madrileñas, que desde el minuto treinta y ocho al setenta y nueve el Madrid jugó con ventaja numérica por la expulsión de Lakatos. Es decir, que once no podían con diez, y si no sale Isidro, tan criticado, pero tan remediador de males, quizá se hubiera llegado a la catástrofe. Es indudable qué la retirada de Santillana, por lesión, redujo considerablemente las posibilidades de remate en el área húngara, donde se estableció una auténtica muralla humana que el Madrid no supo nunca romper, pues para colmo Stielike, que anoche parece salió a jugar con fiebre, era una sombra y su escasa aportación al equipo se notaba, pues et Madrid carbura si Stielike revoluciona bien. En consecuencia, que el Real ha estado al borde del fracaso frente a un equipo que, salvo en un par de ocasiones, dejó inédito a Miguel Ángel: Han sido una nu lidad completa en el tiro y el contraataque. Primero, porque no lo intentaron y cuando se vieron obligados a ello mostraron su pobreza. Claro que el Madrid, más o menos, fue lo. mismo. En un partido que se denomina d punta a punta las ocasiones! de gol se presentan, pero de nada sirve si no se sabe aprovecharlas, por desaciertos o deferencias técnicas. De esto hay mucho. El Tatabanya vino a hacer su partido, el partido de estos casos. Perder tiempo retrasando todos los saques y todas las faltas, discutir y además, en ésta ocasión, armar camorra. Aunque perdió 1- 0 en Bulgaria El Barcelona, adelante en la Recopa PLOVDIV (Bulgaria) En partido de vuelta de la primera eliminatoria de la Copa de Europa de Campeones de Copa, el Barcelona perdió ante el Trakia por 1- 0; pero como el equipo español había ganado 4- 1 en el Nou Camp, el cuadro azulgrana sicjue adelante en la competición europea. El único gol del encuentro lo marcó Slavkov en el minuto treinta y cuatro, al ejecutar una falta que Víctor le había hecho a él mismo. El tiro directo del jugador búlgaro no pudo ser interceptado por el meta Artola. El Barcelona jugó, prácticamente, a la defensiva ante un equipo ambicioso, dominador, pero de técnica inferior a los azulgrana. Lo cierto es que el Barcelona jugó lo justo para clasificarse sin arriesgar demasiado, en un encuentro que se jugó casi todo él bajo una fina lluvia. TRAKIA: Peschev; Yurukov, Horozov, Mladenov, Blangev, Slavkov Tanev, Zentunski (Argirov) Kostadinov, Maonolov (Patchev) y Bakalov. BARCELONA: Artola; Ramos, Olmo, Alesanco, Manolo, Víctor, Schuster, Estella, Simonssen, Quiñi y Esteban (Sánchez)