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LUNES 20- 7- 81 JOSÉ MARÍA PEMAN 5 ABC EL SEÑOR SÉNECA, oH 6O Nuestro enviado especial, en la casa mortuoria Cádiz, entristecido, se ha parado de pronto CÁDIZ (Santiago Castelo, enviado especial) A las dos menos diez de la tarde del domingo, cuando las calles de Cádiz estaban prácticamente vacías y un sol de julio, mezclado con viento de Levante, azotaban los naranjos y las palmeras, dulcemente, sin un gesto de dolor, casi sin sentir la muerte, expiraba el insigne escritor y académico José María Pemán. La noticia ha corrido como una exhalación por toda la ciudad. Las cercanas playas de la Caleta y la Victoria- -repletas de bañistas- -se estremecieron con un calambre de emoción. A los pocos minutos todo Cádiz sentía el dolor y la tristeza por la muerte de ese hombre bueno que fue su mejor valedor en el último medio siglo. No por esperada la muerte, la amargura ha sido menos acibarada. Cádiz entero está de luto. Lo están las letras hispánicas; pero Cádiz, su Cádiz, su señorita del mar, novia del aire se ha quedado viuda y sola. Y lo sabe. Raros eran el día, la semana, la hora, en que Pemán no escribía de Cádiz. Hasta el último instante. Y Cádiz se ha parado de pronto al verse tan desamparada. Cádiz, la blanca sana y limpia en el filo de la Bética, enferma por amor de un dudoso sensualismo oriental... En esta siesta de julio, Cádiz llora en silencio. Con amargura... En la madrugada del sábado al domingo don José Villar, el médico de cabecera, salía de la habitación del ilustre enfermo. No podía agregar nada. Movía ligeramente su cabeza blanca con una sensación de impotencia y desesperanza... No volverá- -salvo complicaciones- -a ver al enfermo hasta la mañana del domingo. Aún estuvimos en la casa de la plazuela de San Antonio un buen rato. La luna entraba por las ventanas de la casa. Luego todo se fue apagando. Sólo un balcón- -el de la habitación donde Pemán agonizaba- -permanecía con luz tras los visillos movidos por el airecillo de la madrugada. En la mañana del domingo el poeta había mejorado ligeramente. Incluso le oí decir a su hija Maruchi que tenía más vivo el semblante. Era lo que llaman en Andalucía, con su poquito de superstición, la mejoría de la muerte A las diez y cuarto de la mañana asistíamos a una misa que ante la habitación del ilustre enfermo ofició el padre don Juan Antonio Gaiarraga, que acababa de llegar de Sevilla. Luego, nos retiramos a una planta superior de la casa. No sospechábamos que la Telegrama de los Reyes a la familia Pemán El texto del telegrama de pésame enviado por Sus Majestades los Reyes de España a los hijos de don José María Pemán es el siguiente: Al conocer la triste noticia del fallecimiento de vuestro padre, queremos expresar nuestro sincero dolor por esta gran pérdida, gloria de las Letras españolas e insigne patriota. Con el mayor afecto, un abrazo de Juan Carlos Rey y Sofía Reina. El presidente del Gobierno ha enviado, asimismo, su condolencia a los deudos del señor Pemán. muerte rondaba tan cerca. El teléfono seguía sonando. La gente acudiendo a preguntar. Me emocionó ese hombre sencillo, del barrio obrero de Loreto, que, con su camisa blanquísima, se acercó a interesarse por él, con