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II J I UJI IJ IIUI III UU I- ll -l lililí EL PLANETARIO DE MADRID Por Fernando MARTIN ASÍN 1 L fin vamos fl tener plai 4 neiario en Madridl No I he podido evitar esta frase como comiendo de estas breves lineas. En efecto, los años pasan y el planetario del que se viene hablando no termina de cgajar. Todos los qLie. aprovechando I a s oc ajones que hemos tenido de ver un planetario (y que siempre hemos aprovechado hemos disfrutado de ese espectáculo no comprendemos c ó m o tarda tanto en instalarse qu Al fin d Ayuntamiento de Madrid, aegún hemos leído, se ha lanzado a lo que parecía que no Iba a llegar nunca. Leí una vez, hace muchos aftos, que- quien ha visto alguna v e un planetario no Ío olvidará jamás Es una opi niún que comparto despjés ds haber visto muchos, y ¡fl da vez que lo hago me e; itusiasma más que la anterior. Esto me ¿rilma a hablar de lo que significará par Madrid poder disfrutar del grandioso espectáculo que proporciona ese mundo de fantasía que ofrece ei planetario. Para quienes no hayan te nido aún la suerte de presenciar una demostrE- ciún de este aparato querría tratar de pintarles la imafien de lo que significa y en Ú que consiste. Por supuesta que pido disculpas o aquellos que. hablendo estado en íilguno. consideren que mis palabras no llegan a exprí Sar lo que se siente allí. Acaso, para estas personas, ef- tas latras les sirvan como íecordatorlo de la emoción que sjntleron al presenciar el espectáculo q u e ofrece un jlaneiarlo dentro de su cúpula Esta cúpula, de forma semiesférica, es Ja que sirve como gran pantalla, cobro la qiit G va a rE- a! lzar la proyección. Todo lo que es su anfiteatro o patio de butacas, está ocupado pur un conjunto de confortabfíjs asientos, muchas veces re llnables, ya que todo el espectáculo hay que verlo levantando nuestra mirada, para lo que se requiere una relativa comodidad y confort. En el centro de a cúpula está el proyector con sus dos cabezas o grandes esferas asombrosamente atractivas que van 34 a simular al espectácolo grandioso del firmamento. A pleno Sol. fnuchas veces, se entra en ia cúpula, aromodándose cada uno en su butaca y, a Ifl hora Ó Í comen íflr. mientras se e cucha una deliciosa interpr iaclón musical, va oscureciéndose la sala. Unos segundas después, empteía a v e r s j ei cielo estrellado, comentando por las eslre- El na neta río Culbvnkian de Usboi. Las conflleTscioníS ds! ffur del clttlo que desde latUude no stA prohibido ver, noi lai prVE T 1 srá i l n problema el PLatielarío. lias de primera magnitud, a las que van siguiendo las demás. Ese cielo es el mismo que después, al anochecer, podríamos observar ai nalural fuera de la sala. Mejor que al natural pues en ciudades como Madrid ya hemos perdido hoce muchos años el espectániln dft un Cielo limpio sin contaminación, espectáculo quSt sin embargo, nos ofrece ei planetario. En él se puede simular tanto e- I cielo que vemos en la actualidad o el que queramos tanto en tiempos pasados o futuros. Veremos l o s rnovlmlentos de los cometas y saíélHes. Las estrellas fugaces ofreciéndonos las nilsmas sensaciones que todos hemos sentido en esas noches, sobre todo de agosto, en las que el firmamentó se adorna con las rálagas de z dejadas por ellas. Será ur a agradable sensación ver los movimientos del Sol en la Eclíptica, con sus variaciones en declinación que simulan en breves minutos las revoluciones correspondiente a un día y un año, con sus ciclos completos y que hacen variar las duraciones del día y de ta noche. El poder observar las constelaciones del cielo del sur, que jamás podríamos ver desda nuestras latitudes, ya justificaría, al menos para mi el plar etario. E s a constelación CRUX o la- Cruz del Sur- tan nombrada entre I05 antiguos hombres del mar. que les servia como guía para orientarse y poder identificar el Poío Sur, en el que no hay ninguna es- trella brillante en sus alrededores. Junto a ia Cruí del Sur. la constelación de MUSCA ÍMosca) CHAWALEON (Camale 6 nj, OCTANS ÍOctanteJ. en la que se encuentra la estrella c, fa más próxima al Polo Sur y apenas visible B simple vl ta y que hace el papel de estrella potar del Sur. La sincronización perfecta de todos estos movimientos es un espectáculo que no se olvida fácilmente. Veremos ia Luna con sus cambios de fases, Jos planetas con sus satélites y Saturno con su anillo tya sabemos actualmente que no es el único astro que lo tiene) Para los que busquen má nivel o altura a la demostración, es posible entender perfectamente los sistemas de coordenadas que sa estudian en Astroncwnia para fijar la posición de Jos astros y los conceptos que sirven para la definición de las unidades de llampo. Realmente si hemos tardado tanto en tener un planetario, estamos seguros de que ha sido por su aito precio. La in 3i alaci 6 n tan critica que exige la construcción de la cúpuISi ta esmeradísima precisión de las cabezas del planetario en que han da estar todas las estrellas visibles en el firmamento, miles de ellas, con sus correspondientes magnitudes. Situadas con su tamaño preciso y en sus coordenadas exactas para que al proyectarse se vean sensiblemente como puntos, forzosamente han de exigir un alto precio. Sin embargo esperamos que pronto estén resueltos toóos los posibles Inconvenientes y pueda todo el pueblo de Madrid disfrutar del grandioso espectécuio que nos ofrecerá.