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mi Mim- -i i I II menos que en torno a parflclero actual de Lady Di. quien dej 6 de compartir la vivienda de La Reina madre para desaparecer- -en un Inmenso Londres- -da la vista de tantos curiosos, tantos o a dos folúgrafos y tantos iJristas hambrientos de romanea. SÍTIO PARA TODOS Lo del turismo compensará a esta pueblo de algunos gastos Inavitables I LIcia. despliegufl militar en la carrera, complicaciones con visitantes ilustres) Se espara tal afluencia de extranjeros que la Oficina de Turismo de Londres ha lomado medidas excepcionales para atondar la demanda. Su directora íéste es nagoclo en manos de mujeres) diría a A B C -Aunque la gente venga la víspera de la boda a Londres, nosotros sncantra remos elo amlenio. Miembrofl de la Ouardfi Real en loimacíán a c ba la cadena hotelera introduce el menú titulado Aliméntese como un R e v- Ernpieía con rumo de fruta V termina con la taría- Di servida con nata fresca, luego de pasar por la parrillada da carnes con generosa guarnlcióni precio módico funa seiscientas pesetas El turista necesitará reponer fuerzas porque consumirá calorías en a emoción de los desfiles, la compra de los- souvenlrS -de todo tipo, pero sin beneficio para la Familia Real más que por la popularidad que les aporte- -y las inevitables penalidades que ocasionan las aglomeraciones. saber a A B C que la case de campo dst príncipe está xpalada- y necesita muebles de buen gusto. El regale que cabe esperar de la Reine será, para Lady Olanan alguna oya. Para su hijo, muebles antiguos y valiosos. Las rentas del Príncipe de Gales son desahogadas. De su gran propiedad en Cornwail (de la que está exento de pagar impuestos) recibe anualmente medio millón de libras íclen millones de pesetas De esta cantidad entrega la mitad al Ministerio de Hacienda, por voluntad propia y sentido del buen ajemplo. Mo se concederán Indultos, amnistías o títulos nobilJarios porque esto no es costumbre en las bodaa reales, y aqui la costumbre es la ley y la ley rara vez se cambia. de subir desde! a calle al templos y que ninguna setíora- meta e! lacón en estas extraigas piezas enrejadas que abundan en la catedraU El deán es un hombre tímido que da profesor de teología en ta Universidad de Cambridge pasó a estos Complicados menesteres de una macro- iglesia angilcana, en la que trabajan medio centenar de obreros para- poner esto como debe estará. La catedral necesita millonea. Es tan grande (173 metros de altura) que se tragará a esos 2.500 Invitados como quien se toma un sorbo de té. y los novios estarán caminando desde a entrada al aliar durante seis minutos y quince segundos, bajo la mirada de millones da teleespeciadoras celccados- en primara fila El deán lo dijo así: -El Príncipe sabe qua la boda se hace Qe cara a tía ia millones y en cierto modo quienes están fuera serín tan Importantes, o más, que quienes se coloquen, sentados, dentro No pudo decirme el defln sí ae intercambiarán anillos o si Lady Diana prometerá obedecer a Carlos, o al revés. Todo depende del b, 3 víarlo elegido. El moderno omite eso de la obediencia. El antiguo lo resella- V no H nv rendo Alan Weboitc, ás 6i n d i la catedral de San Pablo. con la iglesia al fondo Sin problemas. Sin cobrar comlslún. Con absoluta seguridad de que nadie se quedará en la ealle. e menos que lo desee. Londres tiene más de mil d o sc ¡a ntos e dtabL eclm lentos hoteleros y ahora están que bailan con un pie. Oficinas en el aeropuerto de Hesthrow y en la estación Victi rtg atenderán a los recién llegados, Se les íolleíoa, rcaervfl tolofú nica de hotet según sus neceaídaded y entradas para eapecláculos. todo ello sin cargar comislún Los restaurantes más populares han elaborado menús especíale para el día de la boda. Por cinco libras usted podrá tomar tres platas y postre. Esto no es frecuente por estas latitudes, donde la acción de comer se convierte tan a menudo en un aupiicio caro, Lina Importante 12 REGALOS Y BUENA VOLUNTAD Luego attá lo je In i regalos de boda. La Familia Real Eúlo acostumbra a aceptar obsequios de personas conocidas. Pero en esia memorable ocasión ae rompe la norma v todo se acepta de mil amores. En Palacio ya funciona la oficina especial. Estamos recibiíñndo mucl os y muy valiosos regalos de totías las panes del país. Sobre todo objetod de decoración par las propiedades de la pareja. Esta oficina hizo LA OBEDIENCIA DE DIANA La ceremonia religiosa (duración una hora) empezará a las once de la mañana. La celebrará el arzobispo de Canterbury. No habrá comunión. Lo que ahora pida a Dios el deán de San Pablo, el reverenda Alan Webster, es- que nadie se me caiga por los escalones que han