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Sea todo para bien de Pirandello 1 colmo de los colmos. No tiene nombre lo que está haciendo Televisión con el teatro. No sólo nos presentaobras de pésima calidad, mal realizadas, sino que ahora, ya, ni se molestan en nacerlas, es decir, recurren a las reposiciones. Ésto es lo que sucede con Sea todo para bien de Pirandello, que fue emitida el 31 de diciembre de 1978, obra digna, dignamente realizada además, pero ya vista. No se da tanto teatro en RTVE como para recurrir a las reposiciones. Aunque el teatro en televisión sea más caro que el cine. Sea todo para bien es la historia de un hombre, Marti no Lori, enamorado locamente de su mujer, Silvia. Al morir ésta, su esposo descubre que ella le era infiel y que incluso la hija que tiene no es fruto de sus relaciones matrimoniales. Ante este hecho, Martino se convierte en un ser solitario, acosado por su propia lucha interna que no puede exteriorizar por temor a las críticas sociales. La única solución que encuentra es la resignación y el silencio. Sus amigos empiezan a despreciarle, incluso su hija le rechaza. Luigi Pirandello es uno de los mejores autores contemporáneos, renovador de la técnica teatral, maestro del análisis psicológico y excelente creador, tanto en las obras de humor como en fas tragedias. Sus obras maestras son: Enrique IV y Seis personajes en busca de autor Sea todo para bien nú es una de sus mejores piezas, pero tiene impresa esa marca de psicología y humanidad que Pirandello dio a la mayoría de sus creaciones. Esta obra fue realizada y adaptada para televisión por Cayetano Luca de Tena e interpretada por Pablo Sanz, Javier Loyola, Amparo Pamplona, Manuel Tejada y Luisa Sala, entre otros. El panel De nuevo, una corrida de toros arrambló el miércoles con toda la programación de la tarde. A los taurinos esto no sólo no nos importa, sino que nos deleita. Es un masoquismo como otro cualquiera, aunque con un cierto empaque de categoría. Lo digo porque una corrida de toros hay que aguantarla sin rechistar so pena que se pongan de acuerdo, cosa que pocas veces sucede, toros y toreros. Pero ésta es nuestra cruz aceptada. Cada uno que se busque la suya. Alguna cruz habremos de soportar. Hay quien lleva la televisión a cuestas. Pero no se trata de eso. Lo que interesa en este caso es que los no taurinos que se quedan sin televisión cuando hay corrida. Y si, desde Prado del Rey, no se les dan disculpas, tendremos que ofrecérselas los que nos hemos complacido, a pesar de los pesares, con los toros. Ahí las tienen. De nada. Claro que, a lo mejor, en vez de apagar los aparatos recurrieron a la Segunda Cadena, aunque, ya se sabe, este Canal casi no cuenta para nada. Algunos viciosos se pasan a él para ver Revista de cine Encuentros con las letras o Benny Hill excitantes cerebrales que, como perniciosos, no figuran en el panel valorativo. Ya les dijimos ayer a ustedes que, exceptuando las trapatiestas de Hill, los otros dos programas van a ser suprimidos. En TVE suceden estas cosas: de pronto, toros a troche y moche- -y de eso no se protesta en esta columna- o liquidación por derribo de la Segunda Cadena. En realidad si las veleidades de la fortuna no tienen su ubicación en la tele, ustedes dirán dónde van a estar. Y no es que tenga que ser así, sino que lo es. ¿Por qué? A lo peor porque está en la condición misma de la televisión, ente escurridizo y caprichoso donde los haya. Tan caprichoso que, cuando se establece ese panel antes aludido, resulta que en Prado del Rey no se le considera como un índice de calidad, que es lo que teníamos entendido los sufrientes telespectadores, sino como una relación- -ojo- -de aceptación. Esta es la palabra: aceptación. O sea, que cuando se nos dice que en el panel figura Más vale prevenir en el primer puesto no quiere decir que este programa sea el que se considera el mejor, sino el que ha sido mayoritariamente aceptable. Y si nos dicen que Con ocho basta se encuentra en el octavo lugar, es que sólo en ese puesto ha sido también aceptado. Pero uno va y echa mano del diccionario. Y lee: Aceptar. Acción y efecto de aceptar. 2. Aprovechar, aplauso. Aceptar. Recibir uno voluntariamente (lo que se le ofrece) 2. Aprobar, dar por bueno. El buen sentido no puede detenerse, ante los programas de televisión, en la primera acepción de la palabra (yo acepto) sino que tiende, con buen juicio, a admitir la acepción segunda (aprobación, aplauso, dar por bueno) Pero, claro, si esto no es así resulta que la estimación del panel no significa absolutamente nada. Significa que un señor ha encendido el televisor y se ha zampado, o ha resistido, lo que se le daba. Y zamparse, o resistir, o admitir, o aceptar incluso, no quiere decir que a uno le haya gustado lo que se le estaba dando. Y desde este punto de vista- -que es el de TVE- -el panel no sirve más que para confundir a los lectores y a los telespectadores. Habrá que arreglar esto para que no sufra el buen sentido. -Pablo CORBALAN. El fin del mundo en La clave De vez en cuando La Clave se despega del terreno de un cierto oportunismo político, de irregular monta, y aborda un tema apasionante, de interés general, y que surca el cielo de las preocupaciones del hombre de todos los tiempos. Así sucede hoy. El asunto a tratar por un equipo sugestivo de especialistas- -el catedrático Carlos Sánchez del Río, la astrofísica María José Fernández Figueroa, el teólogo José Carlos Sánchez del Río, Alonso Díaz, el anque interviene en el tropólogo Abdón Yarangay el astrocoloquio La actriz Bárbara Rush, protagonista de Cuando los mundos chocan logo Boris Christoff- -es el del fin del mundo, el de las posibles causas de extinción de la vida en el planeta, el de la escritura del último capítulo del planeta Tierra. Para acompañar- -nunca se sabe si antes o después- -al coloquio, se ha elegido una vieja película, Cuando los mundos chocan de hace treinta años y ochenta y un minutos de duración. Cuando los mundos chocan (1951) está dirigida por Rudolph Maté, un director de fotografía que acabó como realizador, e interpretada por la deliciosa morenita- -entonces- -Bárbaro Rush y el apolíneo Richard Derr. En ella se cuenta el cataclismo último- -el definitivo- -de nuestro planeta, producido por la embestida que la Tierra sufre por parte de un enorme planetoide. Las aguas invaden Nueva York, la corteza terrestre se abre en infinidad de volcanes y un grupo de científicos, entre los que se encuentra la pareja protagonista, abordan una nave para ir en busca de otra Tierra de otro planeta azul donde todo vuelva a comenzar. La película- When Worls Collide -fue galardonada con el Osear a los mejores efectos especiales, y conturbó, en su momento, a los públicos del mundo entero, incluido el español, ya que aquí se estrenó a comienzos de 1954. Calificación: véala si no tiene algo mejor que hacer. Vale la pena verla. Debe verla si quiere mejorar su opinión de la televisión. Hay películas que no puede uno perderse sin lamentarlo. Prevéngase usted En su constante de acercar los importantes temas de la Medicina a los telespectadores, divulgando sin vulgarizar los temas, el espacio Más vale prevenir vuelve hoy a tratar un tema tabú para todo el mundo: el cáncer. Acrecentado con los avances de la civilización, el cáncer está en un período de desmitificación, lográndose en muchos casos vencerle por medio de distintos tratamientos, adaptados a cada tipo de tumor. Hoy, uno de cada tres cánceres se cura, y las perspectivas de futuro son cada vez más halagüeñas. El programa de esta semana, aborda concretamente el cáncer de mama, uno de los que más porcenta- c Jes de curación presenta. Para ello lo más importante es 4 a detección precoz. En el curso del espacio se enseña cómo palparse las mamas periódicamente, y se advierte que, ante (a presencia de cualquier bulto, se debe acudir ai especialista, pese a que en el 95 por TOO de los casos no se tratará de un proceso canceroso. í Complementan el programa, que i g y presenta Ramón Sánc e? las habituales secciones Sepa come y el apartado de pres que realizan los telespectado- 1 riK re temas médicos y alímentl-