Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
En este país con Lalo Azcona Lalo Azcona regresa a t e l e v i s i ó n trayendo en la mano la dirección de un nuevo espacio llamado, nada más ni nada menos, En este país Las ambiciones del programa no son pocas, ya que pretende cubrir la laguna que sobre ternas políticos y sociales tiene la programación de televisión La hora larga que duran los informativos no es suficiente para tratar los problemas con profundidad dice Azcona, director del espacio. Los temas que se expondrán en el programa serán monográficos y tendrán un tratamiento cinematográfico. Es decir, de cada asunto se hará una película En pantalla no saldrá, por tanto, ni presentador ni moderador; todo sera como en el cine, pero hecho a la medida Porque los argumentos a tratar son bastante peliagudos. Para empezar se tratará el tema del divorcio, sobre el que se ha hecho el filme Hasta que la muerte nos separe en el que se hablará de tramitaciones, causas, consecuencias y demás cuestiones afines. Después vendrán, como posibles, la OTAN, el Ejército en España, el paro, y así hasta ir cubriendo cada quince días- -ésta será su periodicidad- -tos aspectos políticos y sociales que preocupan al español. En este país está realizado por cuatro personas y su coste asciende a unas 600.000 pesetas por hora de programa. Es barato y no nos quejamos del presu- Rodríguez de la Fuente Félix Rodríguez ue la Fuente fue un excepcional hombre de la Televisión. Muy pocos pueden compararse con él. Ahora ha hecho un año de su trágica muerte en Alaska, junto a sus compañeros de equipo Teodoro Roa y Alberto Mariano Huesear. A su desaparición quedaron en los laboratorios de Prado del Rey numerosas grabaciones que no era cuestión de dejarle- olvidadas en los archivos, sino de prepararlas para su emisión en la pequeña pantalla. Y así se ha hecho bajo la dirección de Joaquín Vera. El sábado último empezó a proyectarse esta serie postuma, y el numeroso público que siguió siempre a Félix pudo reanudar su comunicación con él a través de las filmaciones que habían quedado inéditas. La masiva audiencia que Félix logró con sus programas de ciencias naturales tenía como razón primera el encanto del tema zoológico, que en él era, más que un capítulo de su profesión de naturalista, una pasión para la Naturaleza en libertad. Es decir, en la raíz del éxito de sus programas- -un éxito de multitudes telespectadoras- -estaba el amor sentido por la materia de que trataban, amor que se revelaba en una cuidadosa preparación de los mismos no exenta de una cierta espontaneidad que, a veces, les proporcionaba el atractivo de lo improvisado. Y estaba, sobre todo, el entusiasmo desbordante, auténticamente apasionado, que ponía en sus descripciones y explicaciones del mundo vivo que estaba mostrando. Se veía y se oía que aquel hombre se encontraba planamente identificado con la labor que realizaba; labor que no era para él un simple trabajo, una simple ocupación que le proporcionaba un medio de ganarse la vida, sino algo mucho más conmovedor y profundo: algo con lo que disfrutaba y le justificaba. Aparecía en la pantalla, más que como un científico, como un predicador, sin que lo científico padeciera. Su voz y sus gestos eran cálidos y convincentes y contrastaban, a favor suyo, con el tono neutral y frío con que se ofrecen otros programas del mismo género que el que a él le preocupaba. A veces caía en el show pero siempre que sucedía esto era porque las imágenes captadas bajo su dirección, por sus bien adiestrados cámaras, lo exaltaban hasta el descontrol. Rodríguez de la Fuente había entendido sus programas como una misión educadora, y hay que decir que la cumplió. A través de sus filmaciones consiguió, entre grandes y chicos, inculcar en el público si no el amor, sí una mayor atención por el mundo animal, desmitificando el miedo hacia los que nos habían dicho que eran los más feroces y aproximando más la simpatía por los más inofensivos. Con sus programas penetraba en nuestras casas la Naturaleza en toda su plenitud, y con ella un aliento civilizado que es el que se va perdiendo en las grandes ciudades. Esto parece una paradoja, pero así es; porque la violencia o la agresividad zoológica responde a unas razones de instinto y de supervivencia naturales, y la que impera en la ciudades nos viene impuesta por el artificio y la manipulación de una sociedad que ha perdido la solidaridad. -Pablo CORBALAN. Lalo Azcona, que vuelve a la pequeña pantalla con la dirección del nuevo programa En este país puesto; es el que nosotros pedimos agrega su director. Recordemos que Lalo Azcona dejó TVE en 1978, cuando se produjo la dimisión en bloque de los cuatro directores de los teledianos. La difícil elección Los domingos son, pese al Invento, ya antiguo del seiscientos y al aun más clásico de la tortilla de patatas en el campo, días de reunión familiar, de compañía de padres e hijos. Y, desde hace unos anos, unos y otros han cambiado las llamas de la chimenea por las imágenes del televisor. En tas zonas privilegiadas que disfrutan de dos programas, de las dos cadenas, cabe la posibilidad de elegir cuando el sintonizado no concuerda con los gustos familiares o con su nivel de tolerabilidad que de tres a nueve debe de ser total, s i n embargo, el pasado domingo día 3, TVE volvió a situar en un umbral de intolerabilidad sus emisiones en la primera y en la segunda. O se contemplaban- -y Oían- -los últimos momentos de unos condenados a la silla eléctrica, o se asistía a una rememoración angustiosa y tétrica, de las atrocidades nazis en ios campos de exterminio. Luego, cuando los niños- -entre seis y trece anos ha de haber, viviendo en familia unos cuantos millones- -ya estaban en la cama, la programación se distendió con una comedieta. TVE forzó- -los paneles no registran tales acontecimientos- -a una cantidad indeterminada, seguramente amplia, de televidentes a cerrar el aparato. Si hubiera una cadena privada... La cometa blanca Está visto, televisión es un ente que trata sin piedad y sin consideración a los niños. Y las razones son muy evidentes: no sólo hay pocos espacios dedicados a los pequeños, sino que, además, los nuevos- -como éste de La cometa blanca -están hechos deprisa y corriendo. Parece ser que en la nueva programación el único método de trabajo que se conoce es el de la improvisación. Así, el lunes por la mañana se estaba montando el espacio La cometa blanca que se iba a emitir en la tarde. Podrán contar con la asesoría de psicólogos y pedagogos- -como es el caso de este programa- pero si carecen de unos criterios organizativos y de contenido, nada bueno se puede esperar de este espacio. La cometa blanca -esperemos el milagro- -constará de cuatro secciones: expresión corporal, ciencias naturales, dibujos animados, cuentos y canciones. Dirigido a niños comprendidos entre los tres y seis años, pretende desarrollarles sus aptitudes tanto físicas como intelectuales, a través de movimientos de figuras geométricas que les ayuden a descubrir los objetos de su entorno. La duración del programa es de veinticinco minutos y estará presentado por María Luisa Seco. Tal y como están las cosas, ojalá! que los chavales no sigan prefiriendo ver los anuncios más que Tos programas hechos expresamente para ellos. María Luisa Seco, especializada en programas infantiles, es la presentadora de La cometa blanca