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El cine en casa FUNERAL EN BERLÍN (1966) de Guy Hamilton. (107 minutos. El fin de semana ha estado dedicado con preferencia, como suele suceder- -es lo más seguro -a los aficionados al cine. Funeral en Berlín constituye un apreciable colofón. Basado su asunto en una ágil novela de Len Deighton, éste sitúa a Harry Palmer, el frío, cerebral y gastrónomo agente secreto- -aquel protagonista de Ipcress en la antigua capital alemana a la que alude el título. La intriga se centra en el pase en la deserción de un alto jefe soviético, el responsable del espionaje. Y entre espías, con un falso funeral que servirá para facilitar la huida del prohombre soviético, discurre la película, salpicada de episodios de elevada tensión, con agentes y falsos agentes rodeando a Palmer, hasta culminar en la habitual y esperada sorpresa final. Guy Hamilton explota con habilidad las posibilidades del guión, que queda, con todo, a buena distancia de las sugerencias servidas por la novela original Michael Caine es, otra vez, Harry Palmer, mientras Osear Homolka anima al máximo espía del otro lado Calificación: LA NOCHE AMERICANA de Francois Truffaut (1972) (97 minutos. Se inicia el próximo lunes- -Cine Club- con la oscarizada La noche americana un oportuno ciclo Truffaut, al que sólo cabe reprocharle, de entrada, su brevedad. Son todas las que están- -con la antedicha, El pequeño salvaje Las dos inglesas y el continente y Una chica tan decente como yo -aunque, por supuesto, no estén todas las que son. Faltan, sin nombrar exhaustivamente la filmografía de Frangois Truffaut, Los cuatrocientos golpes Jules y Jim La sirena del Mississippi Besos robados El hombre que amaba a las mujeres La historia de Adele H Con todo, bienvenido sea. Porque las cuatro películas que lo componen resultan suficientemente significativas de la forma de hacer del realizador francés, un hombre conscientemente influido por Hitchcock- -recuérdese La novia vestida de negro -y por Renoir, aunque con una Del toro a La clave Tauromaquia puede ser el Cossío televisivo de la fiesta de toros. El proyecto es ambicioso y, quizá, hasta demasiado ambicioso. Constará de tres partes y sólo la primera- -cuya producción fue iniciada el pasado jueves- -abarca catorce capítulos. Es la única que se encuentra terminada. Las otras dos todavía no han comenzado a filmarse. Aunque el telespectador siempre tendrá la referencia del toro como columna vertebral de la serie, corre el riesgo de perder la perspectiva de la misma con tan largo relato. Otro riesgo- -y este de orden técnico- -es que pueda fallar el ritmo del serial a lo largo de su despliegue. Esta acechanza ya se apuntó en el capitulo primero, al ser presentado un homenaje al toro excesivamente sustentado en unos textos de carácter lírico- -se incluyeron varios poemas de off -sobre una imaginería de lenta y hasta alargada constancia. Recreo literario y recreo de cámaras. Bien o mal, aquello tenía un estilo, pero con el reportaje que le siguió se produjo un desequilibrio evidente no sólo de ritmo, sino de tono. Pasamos de la mitología a la dehesa, de la poesía a la biología, de la leyenda al tentadero. Hubiera sido preferible, y mucho más lógico, haber reservado el espacio para el homenaje táurico y haber dejado todo lo demás para otra entrega y entrar en materia taurina. Otro programa que se nos quedó ayer en los puntos de la máquina fue Entre dos luces estreno de TVE. Se trata de un espacio decididamente reporteril: Lijar, el pueblo que sigue en guerra contra los franceses desde 1808; la monja que le ganó la alcaldía a un comunista de Lobopardo; el castillo de La Palma, en El Ferrol, donde fueron huéspedes involuntarios varios militares de la UMD y hoy es residencia del teniente coronel Tejero, y el cura que en Málaga dice misa en un bar. Cuatro reportajes, cuatro, con el mayor tirón. Y realizados sin ninguna concesión a lo que no fuera imagen viva. Pero aquí está, de nuevo, La clave La revancha de José Luis Balbín era, y siguió siéndolo el viernes último, un excelente programa: ventana abierta al debate y a la polémica. Y cuánto debate y polémica produjo su suspensión Su reaparición en pantalla estuvo acompañada de una espléndida película- Un rostro en la multitud de Elia Kazan- y en el coloquio tomaron parte José Ignacio Wert (UCD) Pedro Bofill (PSOE) Pilar Brabo (PC) Antonio de Seniflosa (CO) Martín Ferrand (periodista) Juan Francesc de Lasa (crítico) Miguel Ángel Toledano (director de TVE) y Albert Scharf (subdiretor de Radiodifusión de Baviera) Los cambios estructurales y de contenido en TVE, fas tensiones que estos cambios han producido, la adecuación de TVE a la situación actual de la sociedad española, la televisión privada, la manipulación televisiva, etcétera, fueron algunos de los temas tratados en el debate. La vuelta de La clave puede tomarse como un síntoma de cambio tras su larga suspensión. Ahora esperemos que se mantenga largo tiempo en pantalla. Y que su c o n t e n i d o se e n r i q u e z c a cada se 3 RAI AN Jacquehne Bisset, una bella intérprete de La noche americana mayor dosis de romanticismo que sus dos maestros La noche americana -término técnico que, por medio de filtros, finge la noche, para el rodaje de una película, en pleno día- -es un homenaje al cine, a su magia, a su fascinación y a las gentes que lo hace. Truffaut no ha sido el mago que descubre sus trucos y arranca la poesía de lo enexplicable, sustituyéndola por una realidad de artificios, sino el profesional enamorado de su profesión que busca, desde una verdad suficiente, rendir tributo de admiración a las gentes que, con él, y como él, llevan la ilusión ai vientre oscuro, surcado de luces fantasmagóricas, de una sala, y llegan a crear ilusiones vitales. Con Jacqueline Bisset como intérprete y regalo para el espectador, bien secundada por el eterno Jean- Pierre Leaud- -el Antoine Doinel casi autobiográfico de Truffaut- La noche americana es un grato y sugestivo espectáculo. Calificación: Véala si no tiene algo mejor que hacer. Vale la pena verla. Debe verla si quiere mejorar su opinión de la televisión Hay películas que no puede uno perderse sin lamentarlo. La política internacional a través de El testigo z dop ofaiJG amigos con quienes ¿una hora sobre cuaíque bien puede ir desde teléfono atesta el nav por r ctÉsyerisaeorño es obvie en el juran unos temas recursos, fator si en oJgun momento la sítese queda con láfeoca cerrada. -Hj r H lunes, 13 de ab pse rabó an primer espacio de -TsrtuKo CQHTM af que fueron: invitados Odón Alonso, el el doctor Díaz, los marqueses l Nieto y Agoto Lys. et viernes P ts 9 ser olro, esfa vez aS cBF piresenc i Santiago Aí 3 nónr 1 íl QS an 3 bonií Domi a Gar i cía Sabeil, Verónica Ffn. eMan a Gironetta, Francisco arefeh Covión, Beftín Osbbme y Paquita Rico. Uno de estos dos espacios ser i el que se emita fioy, ya que el director del programa, Javier Vázquez, h o prefe; rido esperar hasta el uírínio momento en fo- selección del espacio, con ¿1 de elegir ej más adecuado para inaugurar esta nueva singladura Con un problema de política internacional como fondo, un testigo excepcional como punto de referencia y un grupo de periodistas especializados en el tema, se desarrollará el espacio El testigo coloquio sobre política internacional que cada semana, de la mano de Tristán la Rosa, se emitirá, a las ocho y media de la tarde, por la Segunda Cadena. Se trata de hacer un programa poco académico- -ha dicho su director- sin presentaciones ni moderadores. No critico, en absoluto, cualquier otra fórmula, pero hemos intentado buscar un camino menos trillado. Será una charla entre colegas y esto le dará gran flexibilidad. Tiene que ser un diálogo espontáneo, en el que cada uno sea su propio moderador y pueda moderar también a los demás en algún momento Mi presencia allí no tiene más función que la de representar al programa, como anfitrión, y con la posibilidad de opinar en cualquier momento. El testigo estará dividido en tres partes: exposición de un mínimo de historia sobre el tema a debatir; testimonio de una persona involucrada directamente en el problema, con una especie de entrevista, y coloquio entre los periodistas invitados al programa. Es decir, otra versión de Tribuna Internacional porque la nueva programación resulta solo nueva en los collares en su mayor parte, a excepción, claro está, de los Telediarlos a la alemana En este primer número del programa se estudiará La fractura del Partido Laborista