
VIERNES 27- 2- 81
NACIONAL
ABC 7
Hilo directo
Operación Duque deAhumada
¿Estamos ante la punta de un iceberg de gran calado o... no hay más cera golpista qué la que ya ha ardido? Esta es la gran duda nacional, que recorre como intranquilizante escalofrío las espaldas de la clase política y de la clase militar, hoy. Después de no pocos contactos con informados solventes yo saco está conclusión, que me parece clave de los hechos sucedidos y... de los que pudieran suceder: el Ejército no fue at golpe concertado, porque quiso obedecer al Rey y porque el Rey quiso y pufo actuar libre de manos para frenarlo en seco. Pero la segunda conclusión es que el golpe estuvo a punto de estallar. Hasta las doce de la noche del lunes 23 no se neutralizaron, desde la Capitanía General de la I Región, todos y cada uno de los intentos de movilización hacia Madrid Madrid podía haberse tomado en dos horas. Y con el pie dispuesto estaban los regimientos de Pavía (Aranjuez) El Goloso, Villaviciosa, la División Acorazada de Brúñete... donde, por cierto, numerosas unidades estaban ya en plena movilización creyendo que obedecían a un dispositivo de alarma- Alarma 2 de la Operación Diana de alta emergencia- -puesto en marcha con la anuencia del Rey Ciertamente, Don Juan Carlos hubo de desplegar una intensa labor disuasoria, durante la larga noche del lunes 23, telefoneando personalmente por el sistema de red especial telefónica malla verde a los once capitanes generales de la nación con el mensaje rotundo de que desautorizaba el intento golpista y el episodio espoleta del asalto al Parlamento. De las once Regiones Militares hay que decirlo enseguida, sólo una, la III (Miláns del Bosch) -y en parte, pues ni Castellón ni Alicante se movieron- se produjo un levantamiento anticonstitucional. Tejero ha dado el gran pretexto de la quiebra de la normalidad constitucional asaltando a mano armada el Congreso de los Diputados y secuestrando a la Cámara y al Gobierno en pleno ritual de investidura presidencial. Miláns asume en su circunscripción todos los poderes. El comandante Pardo Zancada, del Estado Mayor de la División Acorazada Brúñete, con cuatro capitanes, varios subalternos y cien soldados dé la Policía Militar se dirige al Congreso y se une a Tejero, desoyendo las órdenes de su jefe, el general Juste. Mientras, el general de División Alfonso Armada Comyn se persona en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo con el talismán de las tres palabras santo y seña que le franquearan la entrada como la autoridad militar que ha de asumir el mando anunciada reiteradamente por Tejero a ios diputados secuestrados. Alfonso Armada era el hombre llamado para hacer el prodigioso quiebro en la sesión de investidura, alzándose él con la presidencia de un Gobierno pactado, de coalición y gestión que hibernase la desenfrenada marcha de la democracia templando el proceso autonómico, reforzando medidas antiterroristas, reinstaurando la pena de muerte, sofocando las alegrías divorcistas y garantizando un orden que alentase a los inversores renuentes. El Gobierno Armada era un proyecto que venía de atrás. Ya a raíz de la moción de censura socialista, cuando los idus de mayo Enrique Múgica había tratado el tema en Lérida con Armada. Entre diciembre y enero, el general Armada estableció contactos informales de captación de adictos y chequeo de las posibles respuestas entre sus compañeros de armas. Aquella noche del 23 después de pronunciar el santo y seña -tres palabras estrechamente relacionadas con la historia de la Guardia Civil que al fin he logrado saber: Duque de Ahumada entra en el imperio de Tejero; Él Rey, bien asesorado por Sabino Fernández, Campos, le desautoriza en su intento de ir, a visitarle á la Zarzuela aquella misma tarde. Pero Armada no sube al podio del Parlamento para hacer el pronunciamiento cómo Tejero tenía previsto... Se entrevistan ambos militares en un despacho. Y justo en esa conversación salta la controversia: el golpe de Tejero no es el golpe de Armada. Para que Carrillo se siente en el Gobierno no he dado yo este golpe dirá el vehemente teniente coronel de tos poblados mostachos. No hay acuerdo. A las dos de la madrugada, el general Armada- -visiblemente airado por el mensaje televisivo del. Rey- -sostiene en el Ministerio del Interior una abrupta conversación, dura y tensa, con Láína, de la que se han conocido al menos estas cinco graves afirmaciones textuales: El Rey se ha equivocado. El Rey ha comprometido a la Corona, divorciándose de las Fuerzas Armadas. El Rey no debió haber comparecido ante el país. Este es un asunto militar que tenemos que resolver los militares. Hay que buscar una solución... Y es en este punto, al advertir Laina que Armada se refiere a soluciones al margen de la Constitución cuando zanja la cuestión con la autoridad de Gobierno de emergencia de que el propio Rey le ha investido. Por otra parte, la jornada en la División Acorazada de Brúñete había registrado importante actividad. Se celebra un almuerzo entre el Estado Mayor y algunos jefes de Cuerpo de la División, con el general Torres Rojas- -destinado en Coruña, y presente en Madrid desde el domingo, víspera- Torres Rojas había sido cesado del mando de la Acorazada en enero del 80. Algunos le consideran ultra, difícil y peligrosamente reticente contra el sistema democrático En ese almuerzo, Torres Tojas se hace portador de altos planes de golpe militar que reconduzcan la situación lamentable del país, y cuyo epicentro será un hecho grave en el Congreso Planes que dice que el Rey conoce. Y logra cierta animación entre sus contertulios. Algunos jefes de Cuerpo hablan con el general Juste- -jefe de la División- -y le comunican que se preparan para una acción, por orden del Rey Ya, a esa hora, se ha producido el asalto al Parlamento. La anomalía justifica una serie de medidas precautorias, como la toma de emisoras de radio y televisión, centrales eléctricas, estaciones, aeropuertos, accesos por carretera, instalaciones militares... exactamente la Alarma- 2 de la Operación Diana Y los capitanes Merlo y Coriseo, del Regimiento 14, de Villaviciosa, salen hacia Prado del Rey. Sólo cuando Juste hable con el Rey- -a renglón seguido- -y sepa que no hay tal respaldo regio empezará a clarificarse el fraude de Torres Rojas El Rey se comunica inmediatamente con el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Gabeiras, y es entonces cuando, de verdad, se pone en marcha la Operación
Diana Entre tanto, varias unidades de la División Acorazada de Madrid habían iniciado movimientos, dispuestos a salir. Será el teniente general Quintana Lacacci quien juegue un decisivo papel, imponiendo con firmeza, desde el primer momento, una disciplina de nadie se mueva que es obedecida sin más fisura que la del kamikaze comandante Pardo Zancada de la Policía Militar. Esté, por comisión, y su jefe, San Martín, por negligencia serían después arrestados. El capitán general de La Coruña, Fernández Posse, que ya ha recibido la llamada personal del Rey, ordenará a Torres Rojas el regreso inmediato por vía aérea. Horas después, y a la vista de su directa implicación en el golpe Torres Rojas es arrestado, como Tejero, Armada y Miláns del Bosch, cabezas visibles del golpe frustrado. Después de varias conversaciones telefónicas entre el Rey y ei capitán general de Valencia, éste depondría su actitud. Fue fulminante la llamada en la que el Rey le leyó una nota rigurosa en la que, aún dirigiéndose a él por sü nombre de pila, Jaime, le ordenó y exigió que anulase sus medidas de excepción en Valencia y expidiese vía télex a Zarzuela el texto de la anulación. Los expertos militares que andan estos días zambullidos en la espesa niebla de los hechos, no dudan en afirmar que la cabeza operativa del golpe era Miláns, quien confiaba en el seguimiento de los demás capitanes generales Pero atribuyen a Armada un inaudito afán de protagonismo político... que nos ha sorprendido en él, conociendo su historial y su lealtad al Rey En cuanto á Tejero, fue la punta de lanza... calentado por los hechos políticos, y alentado por políticos y otros civiles aún sin determinar De las conversaciones que Tejero mantuvo por teléfono desde el Congreso asaltado hay dos con Miláns del Bosch que patentizan la correlación de inteligencia en e golpe Una de ellas fue la de Sin novedad, mi general Entre las grabaciones que de estas llamadas se hicieron aparece una muy sugerente de García Carrés (que fue presidente del Sindicato de Actividades Diversas en el régimen anterior) García Carrés le transmitía ánimos y le anunciaba la llegada de refuerzos. Pueden oírse con nitidez los nombres de los Regimientos de Pavía y Villaviciosa. Que, en realidad, no dieron un sólo paso al frente. Serían las dos de la mañana. En este punto y hora de las actuaciones judiciales se investigan, de una parte, todas las posibles implicaciones militares pOr comisión, omisión o complicidad de silencio; y de otra, la manifiesta ineficacia de los servicios de información que en ningún momento alertaron de un intento que se venía fraguando, cuando menos, desde el terrorismo caliente de otoño los autocares para el traslado de tropas los compró la esposa de Tejero en el mes de diciembre. Hace pocas semanas se circuló en sobre sin membrete y dirigida a militares de todas las graduaciones, pero a sus domicilios particulares, una carta con fotocopia del manifiesto de José Antonio a los militares del año 36, con fotos de Goded, Mola y Sanjurjo y frases de estos tres generales apoyando el texto joseantoniano de incitación al levantamiento. Y aún más reciente y pintoresca la columna Notas de la revista de aviación comercial SPIC firmada por OTIS, en la que, entreun galimatías de frases inconexas- -en las que se repiten llamativamente palabras como general Torres división presidente todos juntos llenar un vagón con destino a... concentrándolos en luego cerrar puertas y ¡fumigar! -pueden leerse estas líneas: No es cierto que yo pretenda dar un golpe militar el lunes 23 de febrero por la tarde... Sí, los jueces civiles y militares tienen mucho que bucear, para saber si estamos ante la punta de un iceberg... o si no hay más cera golpista que la que ya ha ardido- -Pilar URBANO.