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MARTES 17- 2- 81 ESPECTÁCULOS ABC 61 mítica. Queda omitido al conjunto sociológico español del siglo XVI, cuando el Emperador está ausente, hace ya medio siglo que ha sido descubierta América y España es un país de santos: Teresa, Juan de la Cruz, Francisco de Borja, Juan de Avila, este el último en ser beatificado, Juan de Dios; de rufianes que se convertirán, como Antón Martín; soldados hambrientos, picaros, rameras ambulatorias, nobles batalladores y levantiscos, judíos y moros, perseguidos, disimulados y descontentos. Jaime Chavarri, ante el barullo del texto, falto de una arquitectura dramática eficaz, contribuye a aumentarlo. Como no existe una acción propiamente dramáticas, organiza grescas, gemidos, deambulaciones, salidas y entradas de obispos en formación coral, quita y pon de colchones y enseres varios, y encuentra de tarde en tarde, sobre todo en el arranque de la obra, algunas agrupaciones de figuras que recuerdan los dibujos de Parcerisa o de Doré que, a veces, hemos visto ilustrando cuentos de Washington Irving de cuando la Alhambra era reino, posesión y territorio de tribus de gitanos y maleantes, es decir, bastante después de los sucesos a que Martín Recuerda se refiere. Le ha salido una obra difusa y profusa, más épica que dramática y por entre tanta gente se le ha escapado la poesía, no ha encontrado el sarcasmo y ha tenido que sustituirlo por la gesticulación verbal. Poco a poco el público- -y eso era claramente perceptible- se aburre, se desinteresa de la obra. Esos enfermos y esos cómicos apenas si son gentes marginales. Carecen de la riqueza de actitudes quetenían Las arrecogías en torno a, Maria; Pineda y a la Apostólica que erandosipuntos de contraste valiosos que no tienen su equivalente aquí ni en doña Ana de Osorio, ni en el un tanto mefistofélico Rey Don Felipe, ni en los obispos de chafarrinón anticlerical. Esos, de Martín Recuerda, no se andaban con documentos contra el divorcio. Antonio Iranzo hace su personaje de siempre, pero vestido de harapos. Sale más rufianesco que iluminado; más violento que dulce y da un Juan de Dios algo energúmeno, lo que explica que su caridad fuera mal entendida. Marisa de Leza tiene un personaje tópico, manidísimo, en esa Pinzona, bailaora y ramera de caminos, enamorada del santo. Para haber tenido líos con Martín Alonso Pinzón, muerto en 1493 de sífilis a lo que parece, o con Vicente Yáñez Pinzón, muerto, creo, que en 1515- -año más o menos, no lo garantizo- esta enamorada debía de ser un poco talludita. Pero aceptemos ciertas libertades del poeta y su derecho a introducir en el cuadro elementps que, fundamentalmente, estaban en la época. Marisa sirve sus tópicos con generosidad. Amelia de la Torre pone dignidad en otro personaje demasiado convencional, Doña Ana, y se agota en toda suerte de cabriolas Enriqueta Carballeira, que en una de ellas desata la carcajada del público, porque es demasié más de gol en el césped, que de amor en el hospital. Berta Riaza pone oficio, del malo, en su Doña Juana, y Marisa Paredes esqueletiza inútilmente el fracaso como intento poético de un personaje. Lespes, Casares, todos los demás, cumplen en sus recitados demasiado cortos, borrosos entre tanto griterío y cabriola. Todo queda difuminado en torno a Iranzo. El decorado y el atrezzo vienen a componer un hábito escénico que, siendo menos bello y menos adecuado, recuerda al de Las arrecogías El recurso al feísmo, a la pintura negra de la España negra, además de ser ya tópico pierde eficacia porque resulta convencional. Martín Recuerda ha perdido un gran personaje. No ha podido con él ni con su época. De fas muchas cosas que desprecia ha caído en las más. Si se me permite la sinceridad a mí me parece que no ha acertado. Que no es por ahí, vaya. -Lorenzo LÓPEZ SANCHO. Crítica de teatro El engañao de Martín Recuerda, en el Español Antonio Iranzo, Berta Riaza, Enriqueta Carballeira, Margarita Calahorra, José Luis Lespe y Marisa de Leza está, al fin, i EI engañao ya escrita a princií i í Fltutoti- sEl engañaD Autor: José Martín Recuerda. Dirección: Jaime Ctíavam. Escenografía: José Hernánpios de 1974 premiada en el 75 y finalmente dez. Música: Antón García Abril. Dirección expresiva: montada como un nuevo episodio de la meAntonio Malonda. Coreografía: Alberto Portillo. Intérgalomanía que parece haberle entrado al hispretes: Marisa de Leza, Enriqueta Carbalteira, Margatórico teatro Español tras su incendio y resrita Calahorra, José Luis Lespe, Francisco. Casares, Antonio Iranzo, Marina Saura, Pedro Miguel Martínez, tauración. El engañao es aquel personaje Antonio Ross, Alejandro Ulloa, Enrique Ctosas, Berta del siglo XVI, portugués de nacimiento, que Riaza, Amelia cíe la torre, Emilio Fuentes, Marisa Pafue conocido en Granada, donde a los cuaredes, Javier- Sandoval, Francisco Olmo, Juan Mese renta años se instaló como librero, por Juan guer, Julián Argudo, etcétera. Teatro Español. Ciudad, Juan de Dios más tarde y, después En la línea populista y barroca de Las de su muerte, como San Juan de Dios, beatiarrecogías esta la obra de José Martín Reficado y canonizado por la Iglesia que no le cuerda El engañao que obtuvo el premio había entendido en vida y con la que no se Lope de Vega y que, finalmente, ha sido eshabía entendido demasiado. trenada ahora, cumpliéndose así la promesa- Martín Recuerda reconstruye, sobre abunde la convocatoria, en el teatro Español. Si la dante documentación, un decenio de la vida memoria no me engaña, pues no recurro a en Granada. Aquel de 1539 a 1549, en que archivos, éste es el segundo Lope de Vega Juan de Dios, iluminado, según parece, por del autor. El primero habrá sido El teatrito un sermón de aquel teólogo, canonista y prede Don Ramón y lo montó también, según dicador que fue Juan de Avila, arremetió con las cláusulas, en el mismo escenario, Gonzásu arriscada e ¡nconformista creación hospitalez Vergel. Aquella pieza no tuvo buen éxito. laria no sin antes haber pasado, como toco, Lo más probable es que ésta tampoco. por el lúgubre Hospital del Rey, de Granada. El trabajo de Martín Recuerda en la creaEn la búsqueda de eso que llaman teatro ción y docencia dramática es ya muy largo y local, el autor no ha conseguido producir una considerable. Desde sus años del TEU, en válida estructura dramática y, lo que es más Granada, a principios de los 50, cuando obtegrave, tampoco ha llegado a plasmar una nía el Víctor de Plata, premios nacionales de imagen crítica del turbulento período español dirección en el TU y designaciones oficiales y granadino. Le sobran datos y quiere meterpara asistir a certámenes en el extranjero, los todos, incluyendo hasta el famoso madriivlartín Recuerda ha recorrido un largo y sigal ojos claros, serenos que Gutierre de nuoso camino de aciertos y desaciertos, de Cetina escribiría por aquellos años ya que éxitos y fracasos, agitado oleaje en el que a murió en 1577 en Puebla de los Ángeles estas alturas sobrenadan Las salvajes del (México) herido por un amante celoso a los Puente de San Gil El teatrito de Don pies de una hermosa, llamada, si no me enRamón Las arrecogías su logro máximo gaño, doña Leonor de Osma. Incluso hace y poco más, como no sean lecciones en Sa- andurrear de acá para allá, saliendo de casa lamanca, en Estados Unidos, descalificaciocon la corona puesta, a la Reina conocida en nes a esto y aquello decretadas con cierta in- la Historia por Doña Juana la Loca, que por continencia verbal, otro estreno, también en los tiempos granadinos de Juan de Dios dee! Español, el de ¿Quién quiere una copla bería ser una ancianita corretona, romántica y del Arcipreste de Hita? dirigida por Adolfo un poco ridicula, con kilométrico de primera Marsillach, etcétera. Son más, bastantes más clase para ir a su gusto de Tordesillas a Grade treinta años de trabajo teatral, de devoción nada, Valladolid o donde la pluguiera. y entusiasmo por este medio de expresión arPor meter tantas cosas, el autor hace chatística, que no permiten considerarle ni novel farrinones desdibuja los tipos que suelen ser ni inexperto, sino autor cuajado que ya es lo estereotipos abrumados por la Historia, de la que tenía que ser aunque no se deba descarque no son conscientes, y los enfrenta entre tar que aún pueda llegar a ser más de lo que sí y con Juan en escenas que casi nunca ales. canzan tensión verdaderamente dramática. Todo esto se dice para que la figura del Puede más el fondo narrativo que el intento escritor quede al menos perfilada con cierta de tratamiento dramático. Toda la realidad de precisión en su contorno. Premios, estrenos, una época se degrada, se ennegrece, pierde censura, éxitos, fracasos, de todo. Y aquí veracidad real y no se atiene a la veracidad