Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Teatro en celuloide La quiero, señora Brown de Terence Rattigan, se e m i t e esta n o c h e a las nueve y media, por la Primera Cadena. Ha sido p r o d u c i d a en Prado d e l Rey con actores españoles y bajo la dirección, adaptación y montaje de un reatizador español, Alfredo Castellón, que ha Javier Escrivá y María Luisa Merlo en una escena de La dado en anteriores o c a s i o n e s quiero, señora Brown muestras de interés y amplios conocimientos del teatro sonalidad de Rattigan. No se olvide que del conocido autor inglés. estamos ante el autor de Mesas separadas una de las obras donde mejor se Esta comedia dramática se estrenó en retrata el mundo de los solitarios, de los Madrid en marzo de 1970 con otro titulo, frustrados. En La quiero, señora Brown el de Olivia nombre de la protagohay también materia para pensar, entre nista. Castañón, que ha realizado importanta carga social y psicológica. tantes cambios en la obra, la trata más formalmente por el apellido. En la versión que vamos a ver esta Según Terence Rattigan La quiero, senoche está modificada algo la obra que ñora Srown Olivia Love ¡n ¡dleescribiera Rattigan hace años, pero forness u Oh, mistress Mine -que de zoso es reconocer que el tiempo pesa todas maneras ha sido llamada la obra- sobre el texto del autor inglés y que, por es una pieza comercial, de evasión, destanto, necesitaba una cierta actualización. tinada a tía Edna esa señora inglesa, Alfredo Castellón ha cuidado lo esencial simpática, cuya edad oscila entre los de ta obra, mejorando incluso la suave treinta y los cincuenta años, y cuya posicrítica a la sociedad, que entonces y ción económica la permite frecuentar los ahora ofrece estructuras demasiado rígiteatros Sin embargo, los críticos no das. Es de esperar que la interpretación están completamente de acuerdo con el de María Luisa Merlo, en el papel de Oliautor y sin negar la condición de pieza de via Brown, y de Javier Escrivá contribulevar, atractiva, sonriente, amena, le buyan al éxito de esta interesante obra añaden otros méritos propios de la perde un escritor de gran prestigio. Vuelven los Bradford con uno más Esta tarde, a las siete y media, el telespectador tiene una cita con unos viejos conocidos: la familia de Con ocho basta serie americana que, al parecer, ha encontrado más entusiasmo en ta audiencia española. Sustituye a Los Waltons la familia que la retiró hace. sólo tres meses de la programación de TVE y que no ha llegado ni siquiera a rozar el éxito de los chicos Bradford. En el primer episodio de la nueva etapa, la familia aumenta. Pero no son los papas Bradford los responsables, es que una de las muchachas les hace abuelos. Un nuevo pequeño para hacerle la competencia a Nicolás y más problemas para el cabeza de familia, ya que continúa el éxodo de los hijos hacia nuevos apartamentos, distinta vida y ambiciosos proyectos. Quizá el éxito de la serie Con ocho basta radique en la naturalidad de los actores, en la vivacidad de las situaciones y en tos gags ingenuos, pero efectivos. O en que a pesar de estar cargada de ios mensajes al uso en este tipo de series familiares a la americana sea más distraída, más actual y menos lacrimosa que las demás. Una Rebeca a plazos El cine en casa LA SEGUNDA MUJER de James V. Kern, norteamericana, realizada en 1951 y estrenada en España al año siguiente. Tiene una duración de upa hora y treinta y un minutos y se emite esta noche, a las nueve, por la Primera Cadena. Programa no sólo para aficionados al cine, sino también para amantes de la música de Tchaikovski, ya que suyos son los temas que se escuchan a lo largo de la proyección. En cuanto a la película digamos que se trata de un tema psicológico con profundización en el psicoanálisis y algunas concomitancias con el genero policíaco. Con estos ingredientes, no muy sensatamente combinados, se ha conseguido una narración algo confusa y bastante desigual. Las culpas deben cargarse sobre el guión, que resulta demasiado frío y pretencioso. La buena labor del director no logra poner mucho orden y concierto en el asunto y por ello la película no acaba de salir a flote pese a que en muchos momentos resulta interesante. La interpretación es acertada, sobresaliendo en ella Robert Young y Betsy Drake. Calificación Véala si no tiene nada mejor que hacer. Vale la pena verla. Debe verla si quiera mejorar su opinión de la televisión. Hay películas que no puede uno persin lamentarlo. Jeremy Brett, en una patética escena de Rebeca Rebeca es producto que tiene tirón Puede que el origen de este gancho esté en la versión cinematográfica que de la novela de Daphrie du Maurier hizo Alfred Hitchcock, en 1938, con Joan Fontaine y Laurence Olivier, cuyo eco permanece. El fantasma de ambos actores pesa sobre Joanna David y Jeremy Brett, encargados de ambos personajes en la versión televisual dirigida por Simón Laugton para la BBC. Laugton parece haber cuidado más- -y mejor- -el clima, el ambiente y la atmósfera británicos que la mera dirección de actores, cuyo trabajo se mantiene- -por supuesto- -dentro de esa sobria seguridad, clásica en los profesionales ingleses. La fotografía es baza sustantiva en esta versión de Rebeca rodada, si no estamos mal informados, en 1978 en escenarios naturales (el Hotel de París, de Montecarlo, y alrededores del Principado) y en una suntuosa residencia de la costa oeste de Inglaterra, como trasunto de Manderley. La fuerza melodramática de la novela, la mezcla de misterio y suspense del relato original, y los buenos oficios de Hugh Withemóre, responsable del guión, llevan a buen puerto este Gran relato cuya historia, como base, es endeble y casuística; pasada de moda incluso, pero apta para gentes a quienes importa más sentir que pensar. Lamentablemente, el final saltará al lunes por imprevisión programando. De haber aplazado Estudio 1 para dar en su lugar el último capítulo de El acuerdo de Rhinemann se hubiera completado el ciclo Rebeca de lunes a jueves. Pero pedir a TVE que esté en todo parece pedir demasiado... 13