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SÁBADO 13- 12- 80 NACIONAL ABC 5 Los asesinos le empujaron hacia el portal Tres impactos de baia acabaron con la vida de Juan Ignacio González MADRID. Tres disparos a la cabeza, hechos a bocajarro, acabaron en la madrugada de ayer con la vida de Juan Ignacio González Ramírez, secretario general del Frente de la Juventud. La acción fue perpetrada en e! mismo portal de! domicilio de la víctima, en la calle Antonio Acuña, número 19, de Madrid. El modus operandi instrumentado por los asesinos no parece corresponder muy nítidamente con las tácticas que los grupos terroristas más conocidos suelen emplear en este tipo de atentados. La intencionalidad política del caso es, con todo, considerada, en principio, por los responsables de la Seguridad. que Fian puesto al frente del caso al jefe regional de la Brigada de Información de Madrid. Mientras el padre de Juan Ignacio González afirmaba ayer tajantemente que. se trata de un crimen político ciento por ciento el comisario encargado del caso señalaba, con cierta cautela, que es todavía prematuro dar carácter político al asesinato Por las circunstancias que concurren- -añadía el detectiveigual se podría tratar de un caso de delincuencia común, completamente alejado de cualquier cuestión política. LE EMPUJARON HACIA EL PORTAL Era cerca de la una de la madrugada del viernes cuando un taxi se detenía en la calle O Donnell, frente al semáforo en rojo que regula el cruce con la de Antonio Acuña, justo debajo de la conocida Torre de Valencia. Del coche se apeó un joven alto, corpulento, que llevaba un brazo en cabestrillo. Dio las buenas noches al taxista y se dirigió, por la acera de la izquierda de la calle Antonio Acuña, hacia la puerta del número 19. Sacó su llavero- -una bandera española de notable tamaño y un escudo de la Guardia Civil- -y se dispuso a abrir el portal. Varios individuos- -probablemente dos- -seguían atentamente la maniobra del joven alto y corpulento, parcialmente ocultos tras los coches aparcados. Con rapidez y sigilo se aproximaron al número 19 en el momento en que la puerta se abría. Dieron un empellón al joven, derribándolo en el interior del portal. Uno de ellos, con una pistola del nueve largo dispuesta, se inclinó levemente y apretó cuatro veces el gatillo, apuntando directamente a la cabeza del joven que se había apeado del taxi. Los asesinos se dieron rápidamente a la fuga en un coche que les esperaba en las inmediaciones: Esta puede ser la película de los hechos que costaron la vida a Juan Ignacio González. No es más que una reconstrucción- -entre otras posibles, imaginarnos, ya que no hubo testigos directos del crimen- -fijada a partir de las primeras investigaciones policiales y de las declaraciones hechas a A B C por las personas que acudieron en auxilio de la víctima: el portero de la finca y los padres de Juan Ignacio. Estaba prácticamente dormido cuando oí una serie de ruidos extraños. Secos y repetidos, que me hicieron pensar que un vecino se había quedado bloqueado en el ascensor y daba golpes para pedir ayuda. Salí inmediatamente de mi casa, que está en la planta baja, y al aproximarme al portal me encontré a alguien tendido en el suelo. Cuando vi que se trataba de Juan Ignacio lo primero que hice, sin apenas acercarme, fue avisar a sus padres. El conserje cree que los vecinos de las plantas más bajas debieron oír las detonaciones; sin embargo, nadie salió para ver qué ocurría. La madre del dirigente del Frente de la Juventud fue la primera persona que se acerco a su hijo. Prácticamente murió en mis brazos- -nos dice- cuando, le llevábamos hacia la Residencia Sanitaria Provincial. Cuando nos avisó el portero bajamos inmediatamente y vimos a nuestro hijo en el suelo, malherido Mi marido subió a llamar al 091. Pronto llegó un coche de la Policía y llevamos a Juan Ignacio al hospital, pero murió en el camino. -La madre de la víctima conserva esa extraña serenidad que sobreviene durante las primeras horas después de sucedida la tragedia. Habla casi en murmuljos, los ojos secos y enrojecidos. Juan Ignacio había estado en el cine con un amigo. No podía comer ni beber, ya que hoy le tenían que operar de un brazo que se fracturó recientemente en un accidente de tráfico... Alguien que se saltó el semáforo en rojo, según creo... En ia calle Luchana. Esta mañana tenía que ir al hospital. En el entierro de mi hijo se cantará el Cara ai sol MADRID. Mi hijo no era ultraderechista, sino profundamente españolista declaraba el padre de Juan Ignacio González pocas horas después del asesinato del líder del Frente de la Juventud. El señor González afirmó que su hijo había recibido amenazas por teléfono, aunque no recientemente. También la madre de la víctima y varios miembros del Frente de la Juventud confirmaron a A B C este dato. En su entierro se cantará el Cara al sol porque así lo quería él- -indicó el padre a Europa Press- Suponemos que el Gobierno hará todo lo posible para que no se haga. El hecho de que Juan Ignacio estuviera en el cine no ha podido ser comprobado. En todo caso, entre las doce y media y la una menos cuarto se encontraba con algunos amigos en una pizzeria de la calle Claudio Coello, cerca de la confluencia con Goya, donde está ia sede del Frente de la Juventud. Varios miembros del Frente confirmaron a A B C este dato. Antes de la una menos cuarto- -nos informan- -dijo que se marchaba, que tenía que madrugar por la operación. Como hacía casi a diario, tomó un taxi para irse a casa. SE SEPARO DE FUERZA NUEVA Juan Ignacio González Ftamírez era licenciado en Derecho, de veintiocho años, y estaba soltero. Al parecer trabajaba en el Registro de la Propiedad. Comenzó a militar desde muy joven en la organización Fuerza Nueva, y en 1978 encabezó el movimiento de escisión radical por la derecha de este partido. Algunas personas que trataron a la víctima durante su período de militancia en FN declaraban ayer a A B C que González Ramírez era el dirigente indiscutido de ese poco más de un centenar de jóvenes heterogéneos que constituyen el Frente. El era quien, al parecer, unificaba los criterios y quien de alguna manera- -en opinión de nuestros informantes- -frenaba las actuaciones virulentas de los grupúsculos más fanáticos. Está claro- -señalan las mismas fuentes- -que en el Frente hay gente para todo. Incluso se ha llegado a buscar ciertas infiltraciones de elementos ligados a determinados servicios de Información, aunque, naturalmente, de esto no hay pruebas. Poco después de conocerse el asesinato los grupos de extrema derecha llenaron de pintadas las calles dé Madrid. Frente de la Juventud, escisión radical de Fuerza Nueva El Frente de la Juventud surgió en septiembre de 1978 al producirse una importante escisión entre los miembros de Fuerza Joven, de Madrid- -juventudes de Fuerza Nueva- disconformes con la actuación seguida por algunos dirigentes del partido. En aquella época, Fuerza Nueva iniciaba una remodelación de su imagen con el fin de aumentar el número de sus militantes e intentar presentarse con éxito a las convocatorias electorales. Esto suponía, ante iodo, la supresión de la línea violenta de actuación que habían venido desarrollando algunos de sus miembros en los primeros años de la democracia, y para ello e! primer paso era conirolar a algunos elementos de Fuerza Joven que campaban por sus respetos. Esto no gustó a la mayoría de los dirigentes provinciales de las juventudes del partido, cuyo jefe era precisamente Juan Ignacio González. Considerando que la línea política de Fuerza Nueva no era lo suficientemente dura y que el partido se estaba democratizando los dirigentes decidieron abandonar el partido acompañados por algo más de un centenaf de militantes. Así surgió el Frente de la Juventud, cuyos primeros locales estuvieron en la calle Galdós para, posteriormente, trasladarse a la que ahora es su sede, en el número 41 de la calle de Claudio Coello. Se constituyeron como asociación política el 3 de noviembre de 1978, en acto firmado ante el notario de Madrid don José Antonio García Noblejas. Los firmantes fueron Carlos de Aguinaga, Joaquín López Martínez y Juan Ignacio González. Ya desde su constitución legal, el Frente de la Juventud mantuvo unas tensas relaciones con Fuerza Nueva y su actuación política fue muy reducida, salvo en lo que se refiere a participación en actos violentos y la presencia física en todas las convocatorias y manifestaciones convocadas por la extrema derecha. Boinas negras, camisas azules y up emblema muy similar al de los fascistas italianos, que gustan de exhibir en grandes estandartes, constituyen sus símbolos principales. Al ser un grupo radical de extrema derecha, sus miembros han estado presentes en algunos asaltos y enfrentamien os ocurridos en momentos clave para la extrema derecha. Varios de sus integrantes han sido detenidos por la Policía en numerosas ocasiones. Se les relacionó con el asalto a la Facultad de Derecho y con los incidentes ocurridos en Madrid en los días siguientes al atentado de la cafetería California. Asimismo se dijo que el asesino de un joven militante de las Juventudes Comunistas en la calle de Goya pertenecía al Frente de la Juventud, pero este extremo fue desmentido por la Junta Nacional del partido, que aseguraba no identificarse con la ideología nazi exhibida por el asesino. En la actualidad cuenta con algo más de cien militantes y su medio de subsistencia es la instalación de puestos callejeros de venta de símbolos.