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SÁBADO 6- 12- 80 ESPECTÁCULOS A B C 47 Crítica de teatro La revolución un buen trábalo del grupo La Taguara Titulo: La revolución Autor: Isaac Chocrón. Coordinación: Pilar Delgado. Dirección, vestuario y escenografía: Grupo La Taguara, de Zaragoza. Actores: -Agustín Miguel y José Tomás Martín. Teatro Alfil. Cora Raga y Vicente Escudero Con sólo diferencia de horas nos han dicho adiós, después de un largo silencio profesional en razón de la edad muy avanzada que alcanzaron ambos, Cora Raga y Vicente Escudero, dos artistas de raza que nunca olvidaremos quienes, veteranos, tuvimos la fortuna de disfrutar con sus actuaciones. Cora Raga tenía ochenta y siete años. Desde los suyos juveniles fue una de las grandes figuras del lirismo español. Si hubiésemos de resaltar uno de sus triunfos, quizá tendría que hablarse de la sensación que en 1923 causó en Doña Francisquita como Beltrana insuperable por bravura y voz: una voz llena, grande, lejos de los sucedáneos que hoy se estilan, de mezzo casi contraalto. Estampa vital, generosidad de temperamento, facultades hicieron de ella intérprete predilecta incorporada para siempre a la historia de la zarzuela. Vicente Escudero, castellano de trazos recios, fue el bailarín modelo, sin gangas ni afectaciones, sólido en la técnica, riguroso en el servicio de su ideal de liberar a la danza de amaneramientos y blanduras, plasmadón fiel de su famoso Decálogo admirado por escritores y artistas, centro del afecto de todo un núcleo intelectual que hallaba en él la verdad. Bailó sin desmayos hasta que literalmente le abandonaron las fuerzas- -ha muerto a los noventa y dos años- -y nos dejó la herencia de su talento natural, su nervio inconformista con cualquier tipo de concesión o desmán. También de él tengo un recuerdo indestructible: aquel Amor brujo bailado poco antes de iniciarse la guerra, con la genial Antonia Mercé por pareja y la compañía de la no menos extraordinaria Pastora Imperto. Ellos, Vicente Molina, Conchita Velázquez, Luis Galve, la Sinfónica, el maestro Arbós dieron realce inusitado en el teatro Español a representaciones que no podrán superarse de la más popular obra de Manuel de Falla. Cora Raga, Vicente Escudero se han ido de puntillas, muy lejos ya del clamor que habría rodeado su adiós de producirse en etapas de actividad triunfal, pero en muchos dejan el eco de su arte y en cuantos les conocimos el respeto más admirado. Descansen en paz. -Antonio FERNANDEZ- CID Isaac Chocrón es autor poco representado en nuestro país. Sin consultar archivos, el crítico cree que en Madrid sólo se ha visto una pieza, hace años, de este autor venezolano. Lo que trae La Taguara, grupo, según esta muestra, muy interesante, que investiga, trabaja y crea en Zaragoza, es un diálogo en el que se plantea como un duelo particular lo que, en rigor, es un duelo universal, una relación de opresores y oprimidos, de seres sinceramente abrazados a su condición individual y de seres obstinados en cosificar esa condición, en utilizarla e incluso en negarla y menospreciarla, aunque en el fondo sea también la suya. Eso viene a ser La revolución el análisis, el planteo de una insurrección moral, en este caso encerrada, constreñida, a una opresión específicamente sexual. Dos personajes aparecen enfrentados: Gabriel, estrella decadente ya de la transexualidad, del travestismo, y Eloy, su empresario, su amigo, indudablemente su cómplice sexual. Chocrón simultanea dos diálogos. Uno, directo, entre Eloy y Gabriel, que se acusan, se reprochan, se acercan y alejan al tenor de sus mutaciones pasionales, de sus recuerdos, de sus desengaños. Otro, también directo, en el que el monólogo aparente se convierte en una conversación de cualquiera de los personajes con el público a fin de establecer algo más estrecho que el simple diálogo: una convivencia, una complicidad. Anoche, la complicidad perceptible. Había quizá una mayoría de espectadores que conocían ciertamente de qué iba el drama entre Eloy y Gabriel y una minoría que nos quedábamos en el umbral de esa forma de conocimiento que es la lectura, la reflexión, la observación desde fuera. En cualquier caso, el resultado de la representación alcanza finalmente un alto grado de patetismo. Se producía el choque de dos actitudes: la inequívocaldel hombre que asume su condición sexual y espiritual y la del hombre que la recusa, que la niega. Generalizar esta situación hasta llegar a la conclusión de que en torno al problema de la homosexualidad sólo existen esas dos actitudes, lo que equivaldría a aceptar que todos los seres humanos son en alguna medida homosexuales, o de praxis o de tendencias reprimidas, sería excesivo. Ni las famoss encuestas de Kinsey o de Hite permiten sospecharlo. Hay que reducir el texto de Chocrón al examen de una situación real. Chocrón badinea como dirían los franceses, es decir bromea, trivializa no poco la situación en la primera parte. Luego, bruscamente, la dramatiza, la trascendentaliza y llega a una conclusión trágica. Agustín Miguel, que tiene una bella voz femenina cuando quiere, hace un Gabriel brillante, cómico, cínico, desafiante, sumiso, inocente y débíí, de su personaje, el más sincero. Una interpretación muy rica y convincente. José Tomás Martín, err Eloy, personaje más turbio, más equívoco, asume la difícil réplica con sobria seguridad. La pareja resulta muy notable. El trabajo, vigoroso, con calidad. Si La Taguara puede nacer otras cosas en el mismo nivel, hay que prestar atención a este grupo aragonés. -Lorenzo LÓPEZ SANCHO. Vicente Escudero será enterrado en Valladolid Han sido unánimes las reacciones de afecto tras la muerte del genial bailarín Vicente Escudero, acaecido en Barcelona el pasado jueves, víctima de la reciente hemiplejía que le había paralizado el lado izquierdo del cuerpo, complicado con una afección gripal, cuando contaba noventa y dos años de edad. Valladolid, su tierra natal, tenía proyectado un homenaje que ahora se convertirá en postumo. Hoy, sábado, a las tres de la tarde, llegarán a Valladolid los restos de Vicente Escudero, y en el atrio de la Casa Consistorial será instalada la capilla ardiente para que todos los vallisoletanos puedan rendir el último tributo al gran bailaor fallecido cuyos restos mortales serán sepultados en el panteón de Vallisoletanos Ilustres. Distinción para Antonio por su labor artística La noche del pasado jueves se efectuó la entrega del trofeo Long play de oro al bailarín y coreógrafo Antonio, actual director del Ballet Nacional de España, que el Jurado de dicho premio discográfico le había concedido meses atrás, como reconocimiento a su larga dedicación al mundo del baile y que, por consiguiente, había arrastrado tras de sí la promulgación de la música. Antonio, que se encuentra en plenitud de facultades tras cumplir los cincuenta años como bailarín, agradeció la concesión de este premio especial, considerándolo como uno de los más gratos recuerdos que conservaría en su museo particular, ya que, según dijo, está concedido por personas ajenas al mundo del baile, pero que, sin embargo, saben reconocer la labor de muchos años de trabajo. Posteriormente, Antonio se sometió a las preguntas de los componentes del Jurado, representantes de los distintos medios de comunicación madrileños y de otras provincias. Dio la triste coincidencia que Antonio, como director del Ballet Nacional, declaró que se estaba preparando un homenaje al bailaor Vicente Escudero, que precisamente había fallecido momentos antes en Barcelona. Es posible que ese homenaje se lleve a efecto con el fin de recaudar fondos para levantar en Valladolid esa merecida estatua que hasta ahora no ha tenido el anciano bailarín, maestro de la mayoría de los bailarines o bailaores de nuestro siglo. Por otra parte, Antonio declaró que el Ballet Nacional se presentará primero en España, a excepción de un corto viaje a París, concretamente en los festivales de Granada y Santander, y realizar una corta temporada popular en el Palacio de Deportes de Madrid, antes de la temporada de ballet en el teatro de la Zarzuela. Posteriormente será toda España y después diferentes países de todo el mundo. -C. G. CASONA ANTIGUA (TIPO PAZO) Recientemente restaurada y totalmente amueblada y equipada para su inmediata ocupación. 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