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56 ÁBC ESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 3- 12- 80 Crítica de teatro Los chaqueteros urticaria socio- política Esta noche en el Márquina i; La señora tártara de Francisco Nieva De todo un amplio grupo de autores que ensayaban distintas formas de renovar la escena española, uno de ellos salió, venciendo las grandes dificultades de la época, con brío y calidad: Francisco Nieva. Conocedor- -erudito- -del teatro español y universal, dotado de un auténtico sentido del teatro, Nieva ha estrenado varias obras que le han calificado como el autor más interesante y con más expectativas de nuestro tiempo. Esta noche, en el Márquina, el TEC nos ofrece su última obra, La señora tártara que él mismo nos define así: -Mi última comedia, La señora tártara concebida hace años ¡ha sido dada de alta tras una larga elaboración hace sólo cuatro meses. Es una obra de madurez y, a pesar de su tratamiento satírico y grotesco, desarrolla un tema de fondo muy trágico y, sin duda, muy actual. Escribe Jules Renard: ¿Son ustedes como yo? Siempre que tengo graves disgustos con una persona en seguida quisiera verla muerta. Esta frase ilustra la comedia. Pues bien, cuántos jóvenes a los que nuestra civilización, en extremo materialista y carente de valores míticos, les pesa y les horroriza, no harían saltar todo por el airé si algo sobrenatural les diera poder para ello. Esto nos lleva a pensar que hay ideologías- -y una forma de interpretarlas- -que impulsan a un desdén por la vida de las demás. Hay ideas que matan, incluso con la idea de mejorar al hombre. Si bien es verdad que, a la postre, son los asesinos quienes matan cubriéndose y justificándose, con las ideas. -Es, entonces, el tema del terrorismo... -El terrorismo es segregación de una cultura, el resultado de unos errores de pensamiento, espirituales y de organización en el seno de una cultura. Podemos pensar que es buena, que es justa, pero hay una serie de gentes que abominan de de ella y atentan cruelmente contra su mantenimiento. ¿A qué lo atribuye usted? -La falta de creencias firmes- ¿cómo, en qué? -hace que todas las ideologías se perviertan y actúen negativamente en el clima de unos jóvenes de espíritu salvaje, presas de una negra mística, necesitados de intensas emociones y que se sienten escindidos de la sociedad y, lo que es peor, de sí mismos. Al establecer los derechos del hombre nuestra sociedad no supo, a la vez, prever una canalización de las fuerzas destructivas del hombre mismo. ¿Y su tesis... -Él protagonista de mi comedia es el terrorista que todos podemos ser. El, y al mismo tiempo el espectador, se darán cuenta que no vale destruir lo qué, si queremos seguir viviendo, habrá de reconstruirse otra vez. -Es, por lo tanto, una obra dramática. -El tratamiento de ese tema es humorístico, pues el humor es un valor de civilización que entraña una filosófica amargura. Es una forma de creer en lo humano sin fiarse demasiado de ello. También es una forma de piedad. En mi puesta en escena se mezclan los géneros: melodrama, opereta, cuento de terror. Esta mezcla no es moderna, en el fondo pudiera llamarse tragicomedia Yo soy muy arnichesco. Es adorable el género chico el padre alegre del esperpento. Jardiel y Mihura también fueron esperpénticos y ¡tan españoles! -Lo español está siempre presente en su. obra. -Tengo una enorme nostalgia de teatro Ricardo Hurtado, Ángel VaJasco, Marisa Porcel y Pilar Laguna Título: Los chaqueteros Autor: Antonio D. Olanó. Ilustración musical: Juan Pardo. Dirección: Ricardo Hurtado. Escenografía: Gonzalo Sebastián de Erice. Intérpretes: Marisa Porcel, Ángel Velasco, Marino Neto, Ricardo Hurtado, Irene Daina, Carmen Serrano, Pilar Laguna y, en cualquier momento, Antonio D. Olano. Teatro Alfil. Resurrección de un teatro que parecía perdido, el Alfil, en la calle del Pez. Autor del casi milagro, el polifacético periodista, escritor y autor Antonio D. Olano, que ha levantado el paralizado telón sobre su pieza satírico- política Los chaqueteros arreglo, actualización, de otro montaje anterior que tuvo amplio eco de espectadores. Antes de alzarse el telón, una variante musical, obra de Juan Pardo, sobre el tema de un himno bélico- político, lanza al público lo que viene a ser como el lema de la piececilla: Cara al sol con la cara al sol con la chaqueta nueva los mismos son. Ahí está la cosa: echarle a la cara a los políticos de hoy haber salido de la clase política de ayer; es decir, del franquismo. El espectáculo con elemental decorado de forillos goyescos en los que se han introducido rostros de gobernantes de ahora, y pintadas de las que, en un sentido y en el contrario, ensucian las calles de todo el país, se organiza en una forma de alegoría: un padre, político, que sólo quiere su ascensión al poder sin pararse en lealtades ni en ideologías; una criada, galaicat confianzuda, maternal y arbitral, y, en torno a ella, que podría muy bien ser una España comprensiva y arbitral; dos hermanos en que se cifran o simbolizan las dos Españas: la roja y la azul, la izquierdista y la derechista extremadas. Una hermana, encargada de representar a la juventud marginal, y una madre, signo de la madurez oportunista, completan el juego de símbolos de este argumento alegórico. Escenas sin organización temporal ni causal, o sea en la mayor libertad, se suceden para expresar situaciones diversas de la España problemática en que vivimos, a la manera de epigramas, generalmente muy cáusti- eos, evidentemente partidistas. El texto está contra la situación actual. Y es un texto propio de semanario satírico que es género periodístico que desde los tiempos del Gedeón y pasando por los que desde la derecha a la izquierda, desde el clericalismo al anticlericalismo, florecieron durante la II República, hasta ahora, brota de las plumas cáusticas de los españoles, para gusto y regusto de aquellos sectores a los que com- place e irritación de aquellos otros a los que fustiga. Olano se aprendió muy bien los modos de pinchar y lo hace con descaro, con agresividad, de cuando en cuando, con rotundo y afilado acierto de frase. En esos casos obtiene como premio la risa malévola de un auditorio evidentemente malévolo, que encuentra en Los chaqueteros la formulación de sus motivos de descontento. Género político, no comedia, sino discurso troceado, repartido y no enteramente maniqueo, aunque sí claramente parcial. Ricardo Hurtado ha organizado la acción, que es leve, con sencillez. Se trata, en el fondo, de una especie de descripción y discusión socio- política en la que el autor hace llevar al bango, digamos en la situación, la peor parte. Marisa Porcel hace una criada gallega, voluble y maternal, con facilidad y tablas. Hurtado, al político ambicioso y voluble, con naturalidad. Irene Daina, aporta su figura y su belleza. Velasco, Nelo, y Pilar Laguna, componen el trío de chicos Tratemos y diferenciados. La múéica de Pardo es fácil, pegadiza y buena portadora de las regueifas de escarnio del autor. Espectáculo polémico y satírico. No aspira a más que a producirle urticaria a la situación. -Lorenzo LÓPEZ SANCHO. CONSTRUIMOS SU CHALET EN SU PARCELA ESTUDIAMOS FINANCIACIÓN Alcalá. 96, -MADHID- 9 Teléfono 275 91 77 275 26 71