Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
RÉQUIEM A UN GRAN SEÑOR A muerto- -y creo que sonriendo, como siempre vivió- -un hombre que de verdad, es decir con galanura de humor, hizo de su vida una espléndida obra de arte. Se llamó durante casi un siglo José Antonio de Sangróniz y Castro; el título de marqués de Desio lo recibió por obra y gracia del Rey Humberto II; fue diplomático desde temprana edad en puestos varios; embajador de España en Argel, en París y en Roma; académico de la Real de la Historia; señor de ricas genealogías que entroncaban á Europa con América y viceversa; maestro indiscutible de alta cultura; singular en penetrante inteligencia; en deslumbrante fantasía; en agudo y desbordante ingenio, y en saber explicar el clasicismo y el barroquismo, discurriendo por heredades de grata sapiencia, del brazo de Aristóteles como del de Santo Tomás, o interpretando el Renacimiento, a su libre albedrío. con gubias y pinceles a la manera de Miguel Ángel y Leonardo. La vida del gran señor que fue Sangróniz alcanzó siempre cumbres de relevantes perspectivas en el servicio de España y del Rey, al que se mantuvo leal cuando tantos le traicionaron. Desde que ingresó en la carrera por antonomasia, en temprana juventud, hasta alcanzar el nivel insigne de embajador efectivo, allí donde estaba el vasco bilbaíno, de trazo españolísimo, estaba, sin duda alguna, la cabecera. Los once años que cubrió la representación más alta de España en Italia, su actuación eficaz como jefe de Misión, en horas difícilísimas, imprimió las características de un magisterio político y diplomático que en Roma se recuerda con profunda admiración y que hubiera asombrado, siglos ha en tantos casos, a Maquiavelo. Navegar con firmeza de timón en una posguerra, que representaba catastróficamente la caída del fascismo y la Monarquía italiana; las conflictivas relaciones entre el Gobierno franquista de Madrid y el antifranquista de Roma, con los problemas derivados de nuestra guerra civil y la participación italiana de uno y otro lado y, a H en el histórico palacio Colonna, estas palabras que suenan a Sthendal: ...allí encuentro al marqués de Desio, embajador de España, que es el hombre de Estado extranjero más importante de Roma. Y por lo que entonces contó la célebre columnista, parece que el diálogo entre el marqués español y la periodista americana impresionó a esta última, sobre todo por la vivacidad del esprit humorístico que caracterizaba al insigne embajador. Desde luego la larga vida de José Antonio de Sangróniz y Castro tuvo en todo momento la virtud de ofrecer optimismo y felicidad constantes a sus familiares y a sus amigos, por lo cual su compañía era un regalo inapreciable, precioso por su humor, por su cultura y por ser un conversador fuera de serie, alegre y desenfadado, del que sólo se encontraban, a niveles paralelos, ingenios tan extraordinarios como Eugenio d Ors, Pedro Sainz Rodríguez y Agustín de Foxá. Vida brillantísima fue la suya, además de fabulosa en la actividad política, cultural y diplomática, rayando a una altura insospechada, casi menendezpelayesca en la lectura infatigable de todas las disciplinas del saber, siempre con un libro al alcance de la mano y de los ojos, y enriqueciendo a toda hora una memoria privilegiada y sorprendente. Pero ya todo se ha acabado en su personalidad extraordinaria, que parecía ahuyentar a la muerte ante el derroche de una vida que llegó, pasados los ochenta años, a presumir de aumentarse algunos en vez de quitárselos. Deseaba perdurar con la mente fresca y el ingenio vivaz y retozón, desafiando a la carrera del tiempo para que la conversación no se agotara y su tertulia permaneciera siempre viva. No obstante, la muerte ha sido piadosa con él, con el gran señor del fértil humor, porque no se ha sentido morir. Y que Dios te guarde, embajador, en el plácido edén de tu gloria, que bien merecida la tienes. Julián CORTES- CAVANILLAS la postre, negociando el embajador, con finura de bolillos, la presencia en la urbe y en ciudades como Florencia, Bolonia y Venecia, de los de ilustres personalidades del Régimen de Franco, sin que socialistas y comunistas pronunciasen una sola palabra de desagrado o de hostilidad callejera, da idea de la obra de arte diplomática de Sangróniz en aquellos arduos años 50. Es más que sabido que Roma es la ciudad del mundo de más difíciles claves y estilos en la diplomacia, en la cultura, en la mundología, en la política, en el arte y hasta en la gastronomía, de la cual el marqués de Desio daba lecciones de buon gustaio Si se conquistó a la alta sociedad y al mundo romano de la cultura en general, con rara seducción desprendida de un rostro no agraciado, pero que paradójicamente seducía, se comprende que la famosa escritora norteamericana, y gran chismosa, Elsa Maxvell escribiera en el New York American a propósito de una comida UGANDA, LA COLA DEL HAMBRE Acurrucados unos junto a otros para darse calor, estos famélicos niños ugandeses esperan con infinita paciencia su turno de comida frente al Centro de Alimentación de urgencia de la provincia de Karamoja. Uganda sufre desde hace años las consecuencias de la sequía y el hambre que afecta, en mayor medida, a las provincias del norte del país, donde ya se han hecho visibles los trágicos resultados de esta situación. La provincia de Karamoja figura entre las más afectadas, con cerca de 400.000 personas en estado crítico, más de la mitad de las cuales son madres y pequeños i