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6 2 A B C ESPECTÁCULOS DOMINGO 28 9- 80 Música Los Ramones en Madrid La interrupción de ía catarsis Buenas noches- We are the RamonesOne- two- three- four- Hey- Ho- Let s go. Quince mil personas (esta vez tas entradas costaban sólo 350 pesetas) botaron automáticamente de sus sitios. Fue como si alguien les hubiese colocado un resorte debajo de los pies para hacerlo funcionar justo en el momento en que Joey Ramone entonase su grito de guerra. Como estar conectado a un poste de alta tensión que no alcanzase a dejarte tieso. Aquella primera descarga arrambló con todo: la bronca de la entrada (medio centenar de policías tratando de ordenar por filas una marea humana que iba a romper sobre ia única puerta de acceso a la plaza de toros de Vista Alegre) las tensiones consiguientes, la actuación de Nacha Pop a la que muchos ni siquiera vieron, perdidos como estaban en el fragor de la batalla de la puerta; la aparición de la Fuerza Pública dentro del recinto... Durante les veinte minutos iniciales parecía que aquellos barriobajeros neoyorquinos iban a acabar con todo. Plantados ante el escudo USA en blanco y negro estaban Joey (Jeffrey Hyman) Ramone, dos metro de cantante proyectados con una mueca convulsa sobre el micro; Dee Dee (Douglas Colvin) Ramone, un bajista que trata a su instrumento con el mismo cariño que un empleado de Huarte y Cía. a su martillo neumático; Johnny (John Cumrtiings) Ramone, rascando sus sempiternos cinco o seis acordes en una guitarra colgada al ras del suelo, y Marky (Mark Bell) Ramone, sustituto del patibulario y stressado Tommy, aporreando la batería con un odio tal que se diría que es ella la reponsable de que, de cuando en cuando, falle un compás o entre a destiempo. El grupo escultórico de la Energía Salvaje tallado a guitarrazos en el asfalto de la Gran Manzana. Sin embargo, hubo un momento en que el mito estuvo a punto de venirse abajo. Entrábamos en la mitad del concierto y el grupo reducía la marcha sensiblemente. De haber sido otros los protagonistas habría resultado normal: todo el mundo tiene que tomar aliento. No si son los Ramones los que ocupan la pequeña isla de luz perdida entre un mar fosco de cabezas. Entonces puede suceder que los mismos que les habían vendido su alma antes incluso de salir de casa, se mosqueen y empiecen a mirar con otros ojos al gigante que, puño arriba, puño abajo, les invita a sumarse a la catarsis: Hey ho, let s go! Y que éste se encuentre con una catarata de silbidos en lugar del eco acostumbrado. Vete tú a. contar entonces aquello de que ios Ramones son al rock lo que el minimal a la plástica, como sostenían ebrios ya de su propia sutileza- -la cohorte de exquisitos neoyorquinos que, á la caza y captura de alguna mariposa donde clavar el alfiler de sus conceptos, se dieron de narices con cuatro chicos turbios, recién llegados desde los suburbios inferiores de Manhattan, que hacían estragos vendiendo su insolencia, sus vaqueros rotos, sus cazadoras de cuero y su aire inequívoco de sniffadores de pegamento. Trata de explicar la historia de que han reducido el rock a un mero esquema, de que cogieron un figurín fofo, envejecido, apestoso de aceites y cosméticos y le tiraron de cabeza a un baño ácidb para dejar, mondo y lirondo, el esqueleto. Diles que, maniatados por su propia simpleza, una actuación de los Ramones no puede fraccionarse en temas sino en más o menos prolongados momentos. One- two- three- four... Ellos también se Lewis Milestone, veterano de Hollywood Reunía Lewis Milestone, que falleció el fierno servirá para lanzar a una nueva rubia explosiva, una vamp maravillosa pasado viernes en Hollywood, tras una llamada Jean Harlow. Así, la primera verlarga y penosa enfermedad las condiciosión dé Front Page -la obra de Mac nes que marcaron a los protagonistas de la gran aventura de Hollywood. Había na- Arthur- luego recreada por Hawks y Wilder- -es suya, con Adolphe Menjou y Pat cido- -como Zukor, como Goldwyn, como O Brien- como principales intérpretes. Y Mayer- -en la Europa recóndita, en la así, también, Milestone es el autor de una Moldavia rusa. Como ellos había emimuy estimable versión de Los Miseragrado a los Estados Unidos- -si bien desbles de Víctor Hugo, con Michael Renpués de haber estudiado ingeniería en nie haciendo de Jean Valjean y Robert Gante- -y comenzado mil oficios en su Newton encarnando a su implacable perpatria adoptiva antes de enrolarse, en seguidor. Incluso la alta comedia con in 1917, en la US Army. Como soldado americano hizo la primera guerra mundial, y el crustaciones líricas interesó a Milestone. Una generación de románticos aficionados horror de la contienda, la brutal confrontaa la ópera y a sus aledaños vocales recorción de filosofías existenciales humanas dará El hechizo de Melba especie de con la máquina ciega de la destrucción biografía de la famosa cantante austraque significaba el conflicto, le dejó marliana, que encarnase Patricia Munsel. cado para siempre. Finalizada la guerra, Milestone decide vivir en California. En Más de treinta películas componen la Hollywood, lá pequeña colonia rusa que filmografía de Milestone, un realizador que apacienta los rebaños cinematográficos le no figuró nunca en el Olimpo de los creaconcede una oportunidad y así entra dores del séptino arte, que gozó de una como montador, para pasar después a fama, acaso excesiva, entre la década de convertirse en guionista y en ayudante de los veinte y la de los cincuenta, y que dirección. Son sus maestros Mack Senacabó sin carrera profesional, hace casi nett, William Seiter y Henry King. Hasta veinte años, en circunstancias un tanto inque, Un buen día, ya formado como realijustas. Porque en 1960 dirigía a la zador, firma su primera película. banda Sinatra, en La pandilla de los once una comedieta de ladrones y poliMilestone se acredita como un hombre cías, con Frank Sinatra, Dean Martin y de sólida formación técnica y de fuerte Peter Lawford encabezando a los once sensibilidad. Su primer gran éxito es Two y en 1961 era llamado para hacerse cargo Arabian con Mary Astor y W -de la segunda versión- -después de la de iliam Boyd. La película obtiene un Óscar. Frank Lloyd, con Gable- -de Rebelión a Y son dos estatuillas- -mejor película y bordo Milestone hubo de sustituir a mejor dirección- -las que obtiene Sin no- Carol Reed, enfrentado con Marión vedad en el frente realizada en 1930 Brando, y no tuvo el suficiente carácter, sobre! a novela de Erich María Remarque, pese a la importante aureola profesional con Lew Ayres y Louis Volheim en los pa- que le rodeaba, para imponerse al estrafapeles protagonistas. lario y personalísimo actor. Tras su éxito bélico la fama de MiMilestone hubiese cumplido ochenta y lestone está asegurada. Y su inquietud le cinco años el próximo día 30. Su nombre llevará a probar fortuna en muy diversos ya estaba en la historia del cine. -Pedro géneros. Así, su Los ángeles del inCRESPO. habían dado cuenta. Reaccionando con la misma habilidad que un campeón arrinconado contra las cuerdas, volvieron a poner a tope el cuentavueltas. Poco antes, después de una versión poco afortunada de The love i lost de Melvin and the Bluenotes, cualquiera podría haber llegado a pensar que los chicos estaban en el hoyo. Media hora más tarde habían vuelto a poner de pie a toda la plaza que, ahora sí, coreaba enfebrecida el Gabba Gabba Hey famoso que Joey hacía ondear sobre su cabeza. Al final, después de dos reapariciones que dieron de sí para cinco temas, una nube de polvo subía desde el anillo de la plaza como si estuviera ardiendo. Fuera, tropezando a cada paso en el osario, de latas de cerveza, una procesión de punks endomingados se arrastraba hacia algún lugar donde acabar la fiesta. Otros, en cambio, rumiaban su relativo desengaño: Sí, sí. Están muy bien. Pero ya no son como antes. El sonido, tal vez. O Phil Spector. Si siguen trabajando con el mago pueden acabar domesticados. -Tomás CUESTA. Conferencia de Fernández- Cid sobre Albéniz y Granados OVIEDO (A. Méndez, corresponsal) Sobre el tema Albéniz y Granados dos grandes del pianismo español pronunció, en esta ciudad una conferencia el crítico musical de ABC y académico de la Real Española de Bellas Artes, Antonio FernándezCid, en lección extraordinaria, fuera del tradicional ciclo operístico ovetense, y patrocinada por Casa Viena, firma de esta capital que hace lo propio con los anuales premios de piano Casa Viena, destinados a descubrir jóvenes concertistas. Fernández- Cid glosó los contrastes físicos entre ambos músicos y algunas de sus inclinaciones, como la tendencia a viajar de Albéniz y el sedentarismo de Granados. Afirmó que la producción de éste se enmarca en un romanticismo español, mientras la de Albéniz representa un españolismo romántico. Refirió anécdotas personales de ambos artistas; de Albéniz puso de relieve su despreocupación por el tema económico, y de Granados su miedo a la mar y su premonición de que moriría ahogado. El maestro ovetense Luis Vázquez del Fresno, interpretó varias de las partituras más características de Albéniz y Granados. Lea usted ABC, diario gráfico de la mañana