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36 ABC SUCESOS JUEVES 17- 7- 80 Confirmada la cifra de dieciséis muertos del Talgo en Soria m profunda solidaridad Se confirma la cifra de dieciséis muertos- -diada por ABC en su número de ayer- -en el accidente ferroviario de la tarde del pasado martes al chocar un Talgo procedente de Barcelona contra Un mercancías detenido en la estación de Torralba del Moral, en la provincia de Soria. De todos ellos, sólo quedaban por identificar dos a la hora de redactar estas líneas, siete de la. tarde. Según fuentes judiciales que llevan el caso, el accidente, el más grave sufiid por el Talgo, se produjo por negligencia del conductor, que debió haber parado el tren al ver que las señales luminosas a la entrada de la estación soriana no funcionaban a consecuencia, al parecer, te una fuerte tormenta con abundante aparato eléctrico. SORIA. Durante toda la noche el trabajo en la estación de Torralba del Mooal fue febril para rescatar las víctimas del accidente ferroviario, ya- que, además de los dieciséis muertos, hubo que lamentar veinte heridos graves y un centenar leves, ya que el tren transportaba un mínimo de cuatrocientos viajeros. A las tres de la mañana habían sido extraídos de entre los hierros retorcidos del convoy, cuya máquina se había empotrado en la del mercancías, la mayoría de los cadáveres. Fue a las tres y cuarto de la madrugada, todavía bajo la lluvia y a la luz de los focos, cuando las grúas de Benfe, desplazadas hasta el lugar de la catástrofe, comenzaron a retirar el material destrozado de la línea férrea, ayudados posteriormente por los equipos especializados de los bomberos de la Diputación de Madrid, que llegaron poco antes de las cuatro. En realidad, el tráfico en la línea Madrid- Barcelona no estuvo interrumpido en ningún momento, ya que la colisión se produjo en una vía secundaria de acceso a la estación de Torralba del Moral. Poco después de la mañana de hoy podían darse por finalizados los trabajos de rescate, prolongados durante horas por si quedaba entre los restos del Talgo algún cadáver más o restos humanos. lo que no se confirmó. ESPECTÁCULO HORRIBLE. -Según testigos que llegaron para prestar los primeros auxilios, el espectáculo que ofrecía la zona del siniestro era horrible Los cuerpos de los viajeros permanecían atrapados entre los restos retorcidos de los vagones, dando gritos y quejándose, y. j. odo bajo una impresionante lluvia que se confundía con el humo que despedían los restos- del tren. Personal de la Renfe, de la Cruz Roja, Guardia Civil y voluntarios llegados desde el pueblo de Torralba del Moral se dedicaban, en un afanoso trabajo, a tascar cuerpos sin vida, personas escondidas bajo montones de hierros y- maderas y objetos personales que se habían esparcido por el lugar al reventar los equipajes de los viajeros. La estación era un ir y venir de gentes, en donde se oían gribes por todas partes. No he visto nada igual en mi vida -deelaraba el propietario de la fonda de la estación de Torralba, que no cesaba de servir cafés y bebidas. Yo oí un gran estruendo, como una explosión sorda- -añade- -y supuse que algo grave había sucedido en la vía. Guando llegaron las primeras noticias, confirmé mi presentimiento. TRABAJO EN TINIEBLAS. -Durante las primeras horas, los trabajos de auxilio fueron un auténtico martirio, ya que a las tinieblas que envolvía la zona por falta de fluido eléctrico había que añadir el lodazal en que se había convertido el lugar par causa de la intensa lluvia. Las grúas apenas si podían: avanzar en su tarea para retirar los materiales destrozados que sé acumulaban en la vía. Hasta que no llegaron equipos electrógenos con potentes focos, se trabajaba prácticamente a ciegas, sin saber si al retirar una chapa o hierro no había enredado en ella algún cuerpo humano. Los supervivientes de la catástrofe llegaban por su pie a la estación de Torralba envueltos en sudor y calados hasta, los huesos. Pero lo que más impresionaba es que estes mismos supervivientes- hablaban angustiados pensando si familiares suyos habían quedado Para siempre atrapados en el montón de chatarra en que quedaron convertidos los cuatro primero? vagones del Talgo. SOLIDARIDAD HUMANA. Poco después de registrarse la colisión se dio conocimiento a Soria de la magnitud del siniestro. A las 22,45, dos horas después, ya llegaban los primeros heridos al Hospital General, y antes de entrar en los quirófanos se advirtió el primer espectáculo, de solidaridad humana. Frente a la explana- da del hospital soriano centenares de per- Ante el Hospital General ofrecieron su sangre centenares de personas y ofrecimientos similares llegaron desde distintas capitales españolas sonas, que se habían enterado del suceso por la radio, esperaban prestas a donar su sangre, que empezó a utilizarse inmediatamente. Como detalle humano y concreto está el del niño Felipe Armengol, de doce años, domiciliado en Huesca y que ingresó con fractura de ambas piernas, para ei que todos se prestaban a donar su sangre. Y lo mismo sucedía con ei californiano Prank Hamson, con fractura de ambos brazos. En escasos minutos se reunieron treinta y cinco litros de sangre de distintos grupos. Desde Pamplona llegaron cien frascos de sangre y hubo otras ofertas que no fue preciso tomar porque ya sobraba plasma- para las transfusiones. Estas ofertas procedían desde puntos tan distantes como Santander, Madrid, Burgos, Zaragoza, Logroño, San Sebastián... y de las localidades de la provincia como Almazán, Agreda, Medinaeeli y, por supuesto, de Torralba del Moral, histórico, pueblo que tiene muchos ferroviarios entre sus vecinos. Asimismo Guad lajara también se ofreció a colaborar con su sangre en esta humanitaria carrera, y entre los que la ofrecieron está el medio, centenal- de soldados de una guarnición de la capital alcarreña. Fue una negligencia, según fuentes judiciales de Almazán Ei conductor del fren debió parar al no funcionar las señales luminosas a causa de la tormenta Según han declarado a Efe fuentes judiciales de la localidad sftriána dé Almazán que llevan las diligencias del caso, el accidente se produjo por una negligencia del conductor del Talgo Según estas mismas fuentes, el conductor debió haber parado el tren al ver ue las señales luminosas no funcionaban, coma dice el Reglamento, pero continuó su camino y colisionó con el mercancías que se hallaba detenido a la entrada de la estación de Torralba del Moral. De esta misma opinión participa Renfe, que en nota oficial facilitada por su Gabinete dé Prensa, dice textualmente: Por la autoridad judicial y por la Belegación del Gobierno en Renfe se instruyen las diligencias oportunas para concretar las causas del accidente. El cruce de los dos trenes debería de haberse efectuado en la estación de Torralba. En tanto se preparaba la maniobra de cruce, las señales avanzada y de entrada de la estación estaban cerradas. Según las informaciones recogidas en el lugar de los hechos, se había producido, a causa de una fuerte tor menta, una interrupción en el suministro de energía eléctrica, lo que motivó el apagado de las. señales. Esta circunstancia equivale, según el Reglamento- d; Circulación, a orden de parada. No otojstante, el tren Talgo rebasó las referidas señales y colisionó con el tren mercancías. POS UN TERRAPLÉN La tormenta que descargó en la tarde y noche, del martes sobre Sierra Ministra fue ta. n Intensa y con tantg. asajcalo eléctrico: i. qj e es por sible qué M ayo báyéra sobré eí disco de entrada a la estación, dejándole sin luz. Al no descubrir la señal el conductor con- tinuó su marcha, alcanzando al tren mercancías detenido y cargado de eontainers Se desconoce la velocidad a que iba el Talgo, ya que no lo indica la nota de Renfe, pero debía ser muy fuerte, entre otras razones, porque no tenía que detenerse en Torralba, La colisión fue tremenda, al extremo, como se decía en las primeras informaciones publicadas ayer, que el ruido fue advertido en una localidad a dos kilómetros de distancia. Las cuatro primeras. unidades del Talgo fueron las que sufrieron las mayores consecuencias del impacto, desprendiéndose del convoy y saliéndose de la vía, para caer por un desmonte- o terraplén de unos- veinte metros de desnivel. Fue en estos vagones, montados unos sobre otros, en donde sfi halló la mayor parte de los cadáveres. Dos de los contenedores del mercancías, Que se había soltado de la plataforma enla que eran transportados, salieron despedidos y uno de ellos quedó a unos cincuenta metros, fuera de la vía, y el otro fue a parar contra un poste del tendido eléctrico de Renfe.