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ABC. M A R T E S 11 DE DICIEMBRE DE 1979. PAG. Sil DEPORTES LA VICTORIA EN LIMASSOL ASI QUEDO EL GRUPO J. G. 2. P. F. C. P. España Yugoslavia Rumania Chipre 6 6 6 6 4 4 2 0 1 0 2 1 1 2 2 5 13 14 9 2 5 6 8 19 9 8 6 1 ESPAÑA CUBRIÓ SIN GALA SU OBJETIVO EN CHIPRE Calidad en los goles de Villar, Santularia y Saura, un remate de Quiñi al poste y dos faltas chipriotas con aspecto de penalty negado; por el arbitro Alineaciones. -CHIPRE: Koupanos, Pantziaras, Lysandrou. Kizas, Kalotheou, Mavroudis, Papadopoulos, Tsingis, Pamboulis, Theophanous y Kanarís. En el segundo tiempo, Papacostas de defensa derecho, pasando Pantziaros a marcar a Quiñi y Papadopoulos de delantero centro, en lugar de Theophanous. Y a los 14 minutos, Vrahimis en vez de Pamboulis. ESPAÑA: Arconada, üría, Migueli, Olmo, Cundi, Villar, Del Bosque, Quiñi, Dani, Santularia y Saura. A los 26 minutos del sesundo tiempo, Zamora y Carrasco sustituyeron a Villar y Del Bosque, aunque fue Saura el que ocupó sitio en linea media y Carrasco el ala izquierda. Entrada. -No se llenó el estadio Txirion. Unos 12.000 expectadores, aproximadamente. Terreno de juego. -Hierba corta, seca, amarillenta, no bien cuidado el césped, por lo que el piso estaba duro e irregular de nivel. Temperatura y otros factores. -22 grados, viento en calma, cielo azul, sol; una tarde ideal en la isla. Arbitraje. -A cargo del austríaco Bucek, ayudado en las bandas por sus compatriotas Mahias y Dunkl. Hubo dos jugadas para revisar en la movióle, si es Que fueron filmadas: una, un empujón a Quiñi, dentro del área, en el primer tiempo: otra, una mano de un defensa chipriota, situado cerca del portero Koupanos. El empujón a Quiñi fue muy claro y debió ser sancionado con penalty. La otra falta, dudosa. El resto de la labor arbitral fue bueno. Le ayudó el juez de línea para conceder el gol de Santillana, pues el defensa chipriota Lysandrou despejó la pelota cuando había rebasado la línea de gol. Sin la indicación del banderín, el arbitro no lo habría concedido. Amonestó con tarjeta amarilla a Papadopoulos por una entrada dura a Villar. Goles. -A los cinco minutos. Saura saca un córner desde el ala derecha, despeja la defensa chipriota y Villar empalma desde fuera del área Un gran tiro que es el primer gol de España. A los cuarenta y un minutos, centro de Villar que cabecea bien Santillana, en salto y con poco ángulo, es el segundo gol hispano. A los catorce minutos del segundo tiempo, Vrahimis remata de cabeza, un saque de banda muy largo, enviado por Papadopoulos, y marca el gol de Chipre. Y cuando faltaban tres minutos para el pitido fin de partido, jugada de Dani, que se interna, y buen tiro de Saura. es el tercero de España. RESULTADO DEL PRIMER TIEMPO; CHIPRE, 0; ESPAÑA, 2. RESULTADO FINAL: CHIPRE, 1; ESPAÑA. 3. España estaba obligada a ganar en Chipre, y al conseguirlo no hay que echar al vuelo campana de ninguna aldea, pero tampoco censurar con acritud la no consecución de una goleada no la frustración de una muestra exquisita de juego. Nuestro equipo no estaba para realizar exhibición alguna, y menos aún en terreno amarillento e irregular y ante un equipo que posee dos defensas centrales fuertes: Yysandrou y Kizas; un medio rápido: Mavroudis, que en vez de marcar a Quiñi jugaba por libre y no encontró freno; y otro medio de potencia que sería ariete en el segundo tiempo: Papadopoulos, al que hay que dar el récord de distancia en los saques de banda, pues toma impulso en la carrera y su lanzamiento llega al medio campo o al centro del área. Envía más largo que Stielike, por ejemplo. La alineación dada por el seleccionador chipriota, Costas Talianos, en la víspera fue falsa. Decía que no llegarían los tres jugadores de los equipos griegos y llegaron dos: Kizas y Papadopouios. Faltó el guardameta Pantziaras I, del Aris de Salónica. El fútbol de Chipre ha sido considerado siempre como de una Segunda División europea, con Malta, Luxemburgo, Islandia, pero a veces complican la vida a cualquier equipo superior. Rumania tuvo que conformarse con el 1- 1 en Chipre en nuestro grupo. Yugoslavia ganó por 3- 0 en Nicosia. Nada puede sorprender, pues, que España consiguiera un parco 3- 1, aunque en el primer tiempo hubiera proyeción y prospección más alta y fuera válido y correcto el procedimiento de juego. Kubala ade- ¡odriauez Hnop ALTA PELETERÍA lantó a Quiñi y empleó cuatro hombres en vanguardia, que es cosa que se ve poco en nuestra Liga, y, además, medio de ofensiva como Villar y Del Bosque. No salid, en cambio, ningún defensa lateral de su zona porque los extremos chipriotas Pamboulis y Ka- naris permanecían en las ala aunque sin hacer nada meritorio ni ejercer influencia, pero fue bastante para gue Cundí y Uría se quedaran en su sitio de guardia. Lo malo fue que el sustituto del extremo derecha, el número 14, Vrahimisx, se situó en el centro del área para recibir un saqv ¡e de banda del balonmanista Papadopoulos y al cabacear bien marcó el gol del alboroto. El retroceso, la marcha atrás o el de sanda- r lo andado pesa mucho en fútbol y el equipo español, que había empezado el segundo tiempo con 2- 0 y la impresión de que el trámite estaba cumplido, se encontró con el siempre temible 2- 1, que es estar al borde de un empate. Y el empate era como una derrota de España, en el trancé de clasificación. Técnicamente no había más que un problema: que el dichoso Papadopoulos metiera otro saque de banda, lanzado como se lanza el oval en la touche del rugby, aunque con las dos manos, como exige el fútbol, porque esos saques eran mucho más peligrosos que los corners, ya que con la mano se precisa el envío más que C K O el pie. Ya es curioso, pues, que hayamos tenido que ir a Chipre a ver el mejor saque de banda de todos los tiempos En el primer tiempo había hecho lo mismo. X hasta metía el balón por bajo, como en rugby también se mete el balón en la mélée No tenía Chipre otra fórmula de ataque peligroso, cuando en el segundo tiempo se eclipsó el medio Mavroudis. Dos minutos después del gol chipriota- Kubala ordenó los cambios de los dos ve teranos: Villar y Del Bosque, en línea media, y ocuparon sus puestos el trasladado Saura y el jugador d refresco que era Zamora, dando entrada también a Carrasco, para el extremo en donde había estado Saura. Y el equipo tuvo el acierto de continuar su plan ofensivo. Del minuto Ül al 42, el 2- 1 era un incentivo para Chipre. Cuando llegó el gol de Saura se acabó el temor hispano y la esperanza chipriote, En la mejora de Chipre había influMíl el cambio del ariete, pues el del primer tiempo, Theophanous, no había dado una Y en zaga, Pantiazaras marcó a Quiñi, cosa que no había hecho Mavroudis. To tal, que hubo más ludia, pero España erji mejor y tenía que ganar por más ancho ma- rgen. Un buen remate de cabeza dé Quiñi se estrelló en el poste. Otro de SatU? tillana se lo encontró el portero. Hubo la jugada de posible falta, ya citada. No hubo asomo de juego chipriota para 1 el 2- 2. Solo el temor español, pues ej miedo es libre. Carrasco hizo una gran internada; Zamora se desenvolvía ligero Quiñi continuaba con voluntad de entrar en el ár ea. Dani, que no había estado acer 4 tado en colocación como otras veces, acer tó con una excelente jugada, la que darííf paso al gol de Saura. Y se acabó la cues tión. El eeuipo haibía funcionado lamente como conjunta, en un normal