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ABC. DOMINGO, 16 PE SEPTIEMBRE PE 1979. PAG. 52. ESPECTÁCULOS Crítica de teatro TRIUNFAL REAPARICIÓN DE AMPARO RiVELLES SALVAR A LOS DELFINES 11 H- ÜUÍI 1 LAS NOVEDADES DE LA SEMANA Los estrenos anunciados para la semana entrante son, salvo las habituales complicaciones de última hora, los siguientes: Mañana lunes el promotor Francisco Salinas presenta en el teatro Alcasar la compañía de Manolo Gomes Bur con el estreno dé la comedia de Ricardo Talesmick titulada La familia Colodrón Para la noche del martes se anuncia en el teatro Principe el estreno de- la nueva versión de. Enrique Llovet de Tartufo dirigida e interpretada por Adolfo Marsillach con su propio elenco. El miércoles el afortunado autor y director Eloy Herrera nos ofrecerá su segunda comedia de la actual temporada en el Valle Inclán con el Ututo de EZ avispero a, cargo de la compañía encabezada por Q ueta Claver. Tras- la brillante temporada lírica, el jueves se inicia en el teatro de la Zarzuela el ciclo de ballet con la reaparición en España del Nacional de Cuba, de Alicia Alonso. Aunque no está confirmado, parece que el viernes coincidirán el estreno en Lar a. de Jueces, en la noche de Buero Vallejo, y el de Juego de no- che por Arturo Fernández, en el Infanta Beatriz. con perspicacia y finura profesional. Buen papel para una actriz en brillantísimo momento de su arte. Ángel Picazo tiene un tipo, en Arturo, de cínico ingenioso y sentimental. En el aplomado oficio dé este sólido actor parece haber influido mucho el último personaje interpretado y quizá necesita aligerarse, rejuvenecerse un poco. Valverde está muy bien contenido y gracias a eso expresa de manera convincente y sobria la ternura, la bondad y debilidad íntima de su personaje, el amante y educando de Lisa. Cristina Galbo necesitaría otros matices más ricos para definir su personaje, que tiene un lejano parecido com Larry, el protagonista de El filo de la navaja de Somerset Maugham, que también va a buscar la felicidad a la filosofía de Oriente. Su trabajo sirve, pero carece de personalidad. Finalmente, Kunio Kobayashi hace con mucha propiedad el sorprendente personaje de Raúl el profundo filósofo tailandés que se convierte en el centro de la comedia y en portador del mensaje que inesperadamente le ha confiado Santiago Moneada. Por sus calculadas sorpresas, por la un tanto rebuscada ingeniosidad del diálogo y por el enorme atractivo de Amparo Rivelles en su aplaúdidísima reaparición, Salvar a los delfines superando sus desigualdades, debe ser un gran éxito. El decorado de Morales y Arango es más espectacular que de buen gusto. La dirección de José Luis Alonso acredita su sagacidad, su finura en la formulación de personajes, su delicadeza para contornear los momentos difíciles. fina gran actriz, con iin: espléndidodirector y un autor de comedias todavía en la ola benaventina, que deberá meditar dos de sus excesos: el tono conversacional influido por Playboy y Penthouse es decir, excesivamente orgásmico, y la necesidad de sacrificar su propio desarrollo al gustó por la sorpresa. -Lorenzo LOPiEZ SANCHO. Víctor Valverde, Ángel Picado, Amparo RivellfiS; Kunlo Kobayasiii y Cristina Galbo Título: Salvar a los delfines Autor: Sanseres muy humanos: Lisa, la culta psiquiatiago Monoada. Dirección. José Luis Alonso. Detra, especializada en eso que está hoy tan corado: Pin Moretes y Román Apango. Intérprede moda, que es el sexo y sus turbaciones, tes: Amparo Rivellec, Víctor Valverde, Ángel Pisu educando sexual y amante, Guillermo, cazo, Cristina Galbo, Kunúo Kobayashi. Teetro al que ha curado problemas de impotencia psicológica mediante los procedimientos de Infanta Isabel. Johnson y Master, y Arturo, el marido pendón, que la ha abandonado siete años anLa reaparición de Amparo Rivelles sobre un escenario es el primer gran aconte- tes de iue empiece la comedia. Buen acto con unos cientos de palabras de más. Es cimiento de la nueva temporada teatral. achaque de Moneada sobrarse de palabras. Su infancia, podríamos decir robando y Pero el problema no está en si Lisa y Ardeteriorando el famoso alejandrino de Antonia Machado, son recuerdos de un cine turo se darán o no una segunda oportunidad. En el segundo acto, mediante una sorque nacía después de la guerra civil con presa teatral bien calculada, el problema más ilusiones que posibilidades. Pero aun antes de eso su infancia son recuerdos de se transferirá no ya a Gabriela, la hija reUna gran pareja de actores, María Fernan- belde que ha vivido eso que tópicamente da Ladrón de Guevara y Rafael Rivelles, llamamos su vida sino a una nueva y radicalmente opuesta concepción de ia vida, eri aquel teatro de grandes parejas de actores, desde María Guerrero y don Fer- de la cultura, del amor, que es la que están dispuestos a aplicar a su vivir, Gabrienando Mendoza a Amelia de la Torre, mucho después ya, y Enrique Piosdado, que la y Raúl, su novio y prometido tailandés. está desapareciendo. Dos notas que marPeí tema, muy tratado por el autor, ean, pues, la personalidad de la actriz: su los problemas sexuales y sentimentales de de iniciación en un arte tan de hoy como es la pareja humana, Moneada nos lleva brus 1 cine y su prosapia teatral, que es, al ¡miscamente a un enfrentamíento cultural de mo tiempo, su escuela. la actitud ante la sociedad y la vida de Occidente y Oriente, de un cristianismo Anoche, sobre el escenario prestigioso y abandonado a un budismo zen, entusiástilleno de recuerdos del Infanta Isabel, Amcamente seguido. paro Rivelles, dominando sus nervios de estreno y de reaparición, cautivó a los esQuizá sean demasiadas cosas en una sola pectadores con el espectáculo de muchas comedia pasaba algo facetas de su belleza, de su esbeltez, de su mos hoy -yasobre todo, su así en Vivay, planteo en el seguridad en el ademán, de su dominio de segundo acto produzca un leve bache de la voz, bella en el timbre, limpia en la exceso de frases al comienzo de éste y sodicción, al servicio de un buen personaje y en de comedia benaventina. Porque eso es, bre todo un replanteo que sorprendeinevidesplaza antes que otra cosa, y especialmente en su el que el protagonismo se con perjuicio de tablemente de- Lisa a brillante primer acto, Salvar a los delfi- la arquitectura total Raúl pieza. No obsde la nes de Santiago Moneada. tante, la comedia es inteligente, graciosa, perspicaz en anotaciones psicológicas y Segundo estreno de este autor fácil, dies- contiene situaciones muy habilidosamente tro en el diálogo, pero con tendencia a li- producidas, verdaderas situaciones teatrateraturizarlo más dé lo que hoy se lleva, les, sobre todo en el primer acto, que es Salvar a los delfines es una comedia inmucho mejor que el segundo y podría tegeniosa, de vacilante desarrollo. Parece ner mejor continuación dramática. Plantear un problema en el que Moneada incide constantemente, el desgaste de la Amparo Rivelles logra dar verdad a una pareja humana, y así, en un primer acto figura femenina que se pasa un poco de muy benaventino, de réplicas ingeniosas, lista, lo que se justifica por su profesión. poco naturales, abundantes en frases fe- Pa verdad, ternura, sorpresa, emoción, noslices, nos presenta con firmes trazos a tres talgia a esa lisa en la que ha penetrada