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ABC. D O M I N G O 5 D E A G O S T O D E 1 9 7 9. PAG. 4 ESPECTÁCULOS Crítica de teatro Crítica de cine ¡MATEN A MR. MITCHELL! Director Andrew V. McLaglen. Productor: R. Sen Efraim. Título original: Mitchell Guión da Lan Kennedy Martin. Fotografía: Harry Strangie- y. Tecnicolor. Principales intérpretes: Joe Don Balear, Martin Balsam, John Saxon, Linda Evans, Melin- Olsen. Locales de estreno: Alexandra y Gallito. EL REMAKE ESTA DE MODA: UNA NOCHE EN SU CASA. SEÑORA EN EL FÍGARO Andrés Resino, Paloma Moreno, Rosa Fontana, Carlos Muñoz, África Pratt, Pedro Valentín y Encarna Abad Cuando la temporada teatral se agota tras una angustiosa carencia de a u t o r e s propios malamente compensada con t o d a suerte de engendros basados en el despeloten el único salvavidas que se le puede echar al teatro es el de versiones nuevas de éxitos antiguos. A eso le llaman remake (hacer de nuevo) los del cine norteamericano. En pocas semanas hemos asistido a algunos remakes La venganza de la Petra de Garlos Amiches, Los Tarantos de M a ñ a s en una especie de digest para tablao flamenco del propio autor, a Doña Clarines de los Quintero, e incluso a Los intereses crea d o s de Benavente, estas dos últimas piezas en la búsqueda siempre plausible del escenario y el público más populares que son los de plaza o plazuela. Gustavo Pérez Puig, afortunado realizador de remakes de gran éxito como han sido últimamente los de La venganza de Don Mendo de Muñoz Seca, y Angelina de Jardiel, acude con certero instinto de lo que el público está necesitando: a fuente extranjera para poner en escena, frente a tantos malos vodeviles semipornos, un magnífico vodevil blanco, pero no exento de picard í a s, del famoso especialista francés Jean de Letraz: Una noche en su casa... señora que ya había dirigido, v algo más si buscamos la verdadera identidad de Ruiz Punes, el adaptador del original francés, con enor m e éxito hace algunas temporadas en el Reina Victoria. En cuanto, se- prescinde de la procacidad y de la grosería, hay qué acudir- al Ingenio. Letraz maneja la técnica del vodevil, según las líneas magistrales de aquel auténtico creador de un género, que fue Feydeau. Es decir, hace que las personas qus no tienen que encontrarse, porque si se encuentran el equívoco básico se destruye, se encuentren, y que de tal encuentro brote un nuevo equívoco más gracioso. En cierto modo esta técnica que los franceses llamaron de tiroirs de cajones, porque se abre uno y dentro hay otro que contiene otro, que contiene otro en el que hay la sorpresa de otro, se anticipaba a la de los satélites este l a r e s de la NASA. Salen, y cuando el proyectil que los impulsa se agota, se desprende y se enciende un nuevo proyectil. El juego, repetido mil veces, es difícil hacerlo bien. Letraz en esta pieza riza el rizo, y Pérez Puig ha legrado ese ritmo endiablado que no deja al espectador pensar, sino sólo reír, reír, reír. A que ría como un loco contribuye la vis cómica de Pedro Valentín en el falso mayordomo, con un juego al antiguo modo, en el que se pasa un poco, pero a cambio de una eficacia irresistible. Andrés Resino hace un falso Mauricio, simpático, despreocupado, atractivo, con bien lograda naturalidad, y Carlos Muñoz pone su seguro oficio en la construcción de un tipo de marido disoluto realmente muy cómico. De propósito dejamos para el final, c o m o suele hacerse con las golosinas, las actrices. África Prat derrocha encanto físico, belleza y picardía. Hace un strlptease estremecedor, que sabe a poco y ha mejorado en sus calidades, quizá porque ha sido bien dirigida. Rosa Pontana, guapa, entonada, realiza un p a p. e 1 lleno de espinas. Paloma Moreno está muy mona semivestida y en deshabillé y Encarna Abad se luce en su figurón. Otras tres mil representaciones, seguras. -Lorenzo LÓPEZ. SANCHg, Resulta agradable encontrarse, de pronto, con una buena película de acción. El tema de siempre, la persecución de los traficantes de drogas, ha sido enfocado, esta vez con un sentido de novedad, de originalidad, que estriba sobre todo en que no se trata de exhibir todo el complicado aparato policiaco montado en Norteamérica para estos fines sino simplemente de la lucha de un lobo solitario contra la delincuencia. El tipo es todo un acierto: nada de galán apuesto y seductor, simpático y atractivo o del luchador invencible, que siempre resulta ganador; más bien una especie dé cachalote con pinta de bestia, que da golpes y los recibe también, pero que se traza un objetivo y no hay quien lo aparte de él: ni siquiera sus jefes que- -aquí sí se da el tópico- -oarecen empeñados en proteger a los peces gordos y castigar, a broncazo limpio, a sus mejores y más eficaces agentes. Mi tchell no se arredra ante nada. ínterviene casualmente en una investigación, de apariencia rutinaria, y comprende en seguida que allí ha habido un asesinato, frío y calculado. Recibe el encargo reiterado de abandonar el caso v dedicarse a otro problema de drogas. Obedece ciegamente en la segunda misión, pero sin dejar a un lado 1 a primera. Y la forma como lentamente, implacablemente, con üh tesón, una calma y una paciencia agotadoras va consiguiendo el doble objetivo, constituye un relato lleno de intrigas, de emociones fuertes, de momentos simpáticos, de tensiones y de acrobacias. La persecución a muerte entre dos coches todo- terreno- -cosa vista ya con frecuencia- -también se ha planteado con originalidad. Y sobre todo la lucha final entre un yate y un helicóptero, en alta mar, consigue una brillante culminación de una trama policiaca de la mejor especie, extraordinariamente contada por McLaglen, que ha sabido hacer una película para mayores, no exenta del aire ingenuo y brillante que predominaba. antes, en las películas pensadas para chavales. Fuera de unas escenas cameras, sin exceses, que permiten entrever la belleza de Linda Evans, el tema es transparente, dentro de lo que cabe cuando se trata de droga y de violencia. La interpretación, buena en general, alcanza cotas muy altas en el caso del protagonista, Joe Don Baker, que crea un personaje incomparable. Excelentes, también, la fotografía y la amblentaclón. -HERMES. NO INTERRUMPA EN SUS VACACIONES EL CONTACTO CON NUESTRO DIARIO A B C