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ABC. SÁBADO, Z DE JUNIO DE 1919. PAG. Repórtale cultural ANOCHE SE INAUGURO EM EL PALACIO BE CRISTAL BE LA CASA DE CAMPO las primaveras É la Feria LOS ESTUDIANTES DE U ESCUELA DE LIBRERÍA del Libro EN 1933 r El libro está desde anoche en Feria. Una nueva Feria del Libro que hace la número treinta y ocho de las que se celebran en España. Esta muestra de la creación libresca tiene, pues, una ya larga historia, que va desde el elegante y concurrido paseo de Recoletos al impersonal y lejano Pahtcio de Cristal de la Casa de Campo, pasando por la agradable frondosidad del Retiro. El ministro de Cultura, señor Clavero Arévalo, inauguró anoche la XXXVIII Feria del Libro ferrocarril, sobre todo para los feriantes y sus empleados. Hubo conciertos, charlas de escritores y visitas colectivas de colegios, lo que determinó una animación- extraordinaria, según los periódicos de la época. Entre las diversas propagandas de! certamen figuraba e! anuncio en el reverso de los billetes de tranvías. Se duplicó el número de participantes y las ventas alcanzaron 212.000 pesetas. Para la tercera feria, la de 1935, que se celebró entre el 5 y el 16 de mayo, se instalaron en Recoletos 45 casetas de un nuevo modelo, un pabellón dedicado a las obras de Lope de Vega, otro dedicado a exposición de los artistas ibéricos y un tercero a exponer encuademaciones originales e históricas. En un tablado instalado en la plaza de Colón se representaron, entre otras obras, E! acero de Madrid de Lope, y El retablo de don Cristóbal de Lorca. Las ventas del tercer certamen alcanzaron 280.000 pesetas. El premio del concurso literario fue ganado por la actual académica de la Española, doña Carmen Conde. La cuarta- feria (de 1! 24 de mayo al 2 dejunio de 1936) fue la primera con carácter oficial. Sin duda por las conocidas agitaciones políticas fue menor el número de participantes y también fue menor la recaudación, que no pasó de 235.000 pesetas. Se editó el primer catálogo, con 5.000 fichas bibliográficas. MONTARON EN RECOLETOS LA PRIMERA MUESTRA EDITORIAL D ESDE 1933, y por iniciativa de los alumnos de la Escuela de Librería, que en aquella época funcionaba en la Cámara Comercial del Libro (según anota don Fernando Cendán en su libro Edición y comercio del libro español (as primaveras madrileñas empezaron a tener un nuevo aliciente. Además de flores municipales cultivadas y el pregón de los mirlos, que cantaban su celo biológico, sin cinta magnetofónica, en los viejos árboles de Recoletos (un día huerta frailera en la que paseaban y meditaban los monjes agostirsos Madrid contaba con un primaveral atractivo espectáculo: los ferias 1 del libro, en e! paseo de Recoletos. El centro más noble y concurrido de la ciudad, de donde no debieron salir nunca. cuando ios alumnos de la Escuela de Librería decidieron instalar en el paseo de Recoletos- un certamen con el nombre de Feria Nacional del Libro, que permaneció desde el 23 al 29. de abril de 1933. No suponían los alumnos de la Escuela de Librería que aquella pequeña exposición de libros nuevos- -algunos acabados de sacar de las prensas- -echaría los cimientos de esa realidad bibliográfico- cultural como la califica el señor Cendán, que tendría veintiséis ediciones en Recoletos y once más en los dos emplazamientos del Retiro. Veinte editoriales madrileñas, de las que algunas perduran, fueron las primeras en solicitar casetas para la primera feria, que el señor Cendán anota en su libro, como tributo a su noble iniciativa pionera: Fénix, Espasa- Calpe, Plus Ultra, Sociedad General Española de Librería, Sáenz de Jubera, Biblioteca Nueva, Biblioteca Cénit, Biblioteca Atenea, M. Aguilar, América, Saturnino Calleja, Dédalo, Pueyo, Viuda de J. Bergua, J. Ortiz, José María Yagües, Revista. de Occidente, Revista de Pedagogía y Editorial Centro. Entre los detalles complementarios de aquella primera Feria del Libro figuran las representaciones en el teatro Español, conciertos y hasía la proyección de una película. El día de la clausura se celebró un banquete en honor de los patrocinadores, señores Aguilar, Calleja (don Fernando) Sáenz ele Jubera, Giménez Siles y Ramírez Tomé. Las ventas de libros alcanzaron 43.000 pesetas. Es de tener en cuenta que el precio de una novela normal no rebasaba las cinco pesetas. Se trasladaron al primer emplazamiento del Retiro en 1967, tomando como pretexto el excesivo aumento de las solicitudes de casetas, que rebasaban las dimensiones de! paseo de Recoletos. ¡Con lo bien que hubieran podido instalarse en los dos paseos colindantes: e! del Prado, entre Cibeles y Neptuno, y el de la Castellana, entre Colón y Castelar! Porque, quiérase o no, ése es el verdadero centro de Madrid y ios libros- -aristocracia comercial- cultural- -debieran ocupar siempre ese lugar de honor para ponerse más fácilmente en contacto con sus posibles compradores y lectores. BREVES ANTECEDENTES HISTÓRICOS En Madrid las ferias del libro tuvieron nobles y lejanos antecedentes. Ya durante el siglo XV, por ¡as Ferias madrileñas de San Mateo y San Miguel, establecidas en tiempos del Rey Don Juan II, se realizaban ventas callejeras de libros. La misma costumbre, quizá con mayor intensidad, continuaba en nuestro Siglo de Oro, según referencia de Lope de Vega, en Las ferias de Madrid ya a fine del siglo XVIII se había de las citadas ferias en una obra en que se describen los carteles anunciadores de libros, con sátiras para a excesiva extensión de los mismos. Más tarde, en El ropavejero literario de Madrid se habla de la importancia que tenían las ferias de libros para el incremento de la vida cultural de la época. En aquellas ferias se juntaban los libros nuevos con los viejos y usados. Durante muchos años, de! siglo XIX dejaron de celebrarse las ferias- -no estaba el horno madrileño para bollos ni para libros- pero seguían en las calles puestos de libros en que aparecían mezclados nuevos y viejos en pintoresco revoltijo, lo que hacía las delicias ¿le coleccionistas y eruditos bibliófilos de ¡a D PRIMERA FERIA ORGANIZADA Cinco años después de terminada la guerra civil (28 de mayo al 9 de junio de 1945) se reanudaba la celebración de las ferias de libro en Recoletos. Era ia VI edición y la primera organizada por el Instituto Nacional de 1! Libro Español (INLE) que asumía las funciones de las antiguas Cámaras Oficiales de! Libro de Madrid y Barcelona. Fue un gran éxito. -Participaron 78 editoriales y librerías de Madrid y Barcelona y obtuvo ventas por 1.180.000 pesetas, pese a la penuria de ¡os tiempos y a coincidir con la Exposición Histórica del Libro Español, celebrada en los mismos días por la Asociación de Amigos del Arte, en la Biblioteca Nacional. También se confeccionó el catálogo, con más de 5.300 fichas bibliográficas. Para la feria de 1945 se Instalaron 94 casetas de estilo herreriano y cuatro pabellones especiales, uno de ellos dedicado a las instalaciones del INLE, dentro de! a feria. La novedad fue la de celebrar el IV centenario del nacimiento de Miguel de Cervantes, lo que dio mayor solemnidad al certamen. La recaudación superó los 1.600.000 pesetas. Entre los años 1949 y 1951 faltó un año ¡a feria, lo que también ocurrió entre ios años 1953 y 1955 ¿sin duda por alternar las ferias de! Libro, con las del Campo, que por aquellos años se iniciaban. D LAS TRES FERIAS ANTERIORES A LA GUERRA AI año siguiente (1934) ia segunda Feria del Libro n Recoletos se celebró entre el 6 y el 16 de mayo. Ofrecía importantes novedades. Dejaba de ser feria local, ya que se invitó a todos los editores de España y América. Acudieron editores de Barcelona y alguno de Méjico. Se convocó un concurso para premiar un modelo de caseta y otro para premiar el mejor cartel anunciador. También se solicitaron rebajas de las compañías de época. D LA PRfMERA FERÍA EN RECOLETOS Fue con motivo de la tradicional Fiesta del Libro, que se venía celebrando cada 23 de atorü (aniversario d (a muerte d Cervantes) En toda ia década de 1957 a V 867, la