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ABC. SÁBADO, 19 BE MAYO DE 1919. PAG. 51. A B C BN EL FESTIVAL DÍCANNES La escopeta nacional de Luis Ga- rcía Berlanga, y. Annie Hall de Woody Alien, han sido designadas como las mejores películas, española y extranjera, respectivamente, por el Círculo de Escritores Cinematográficos, que falló Cannes, 18. (Crónica de nuestro crítico cinematográfico, enviado especial. El el pasado jueves durante una sus premios certamen acaba de pasar su ecuador, en esta larga singladura, donde cada película la que se proyectó la películareunión en National es comoi un puerto. Y, como para celebrarlo, ha proyectado, en su sección oficial, lampoon s animal house que se exhibía a concurso, Norma Rae del americano Martin ÍHtt, y El tambor del germano por primera vez en España Volker Schlondorff. Es la ventaja del séptimo arte: saltar de un Continente a otro, Como mejor director resultó elegido üe una época a la pasada o la siguiente, con toda facilidad cuando existe el taLuis BuñueT por su dirección en Ese oscuro objeto del deseo y el premio al Espléndida p e l í c u l a la primera, que misma en la habitación de un motei o en mejor guión para Carlos Saura por la película Con los e- jos vendados cuenta, además con el trabajo de Sally la barra jas v n bar. Fernando Fernán Gómez por Field en el personaje que da título a la Integrpi el relato considerables porclo- -tos del naufragio y Marilina Los resRoss por obra, y espléndida, asimismo, la segunda, nes; dé ie parama, de. espíritu panfletario, Inteligente y lucida adaptación de una no- de eoriyéjn l rialismos y tópicos sociológi- Al servicio de la mujer española y Reina Zanahoria han sido considerados, vela moderna y universal. Con Norma cos; pero ¡todas aparecen amalgamadas con Rae el cine americano acredita; una vez las süfieie- Ktes dosis- de veracidad, de! ¿ter- como mejores actores. más, su potencia, su riqueza, tanto en me- nura y de stoseíidad. Por ello, el resultado En papeles secundarios los premios fuedios materiales como artísticos. Y así esta es- una película: serenamente dramática, ron para los actores Manuel Alexandre, primera mitad del Caniies- 79 ha teñido sa- convincente y humanamente ejemplar, que por Tamaño natural y Amparo Baró, bor estadounidense, aportado en conjunto, se sigue coíi apasionamiento y cuyo ritmo por su actuación en Al servicio de la mujer española por la éspeetacularldaét m u s i c a i y coreográno decaé en ningún momento. fica de Hair el humor singular de El premio a la mejor fotografía fue Ét. personaje de Norma Rae ha sido to- para José Fernández Aguayo, por Esti Manhattan y la calidad humana y dramática de NoTma Rae aunque no pue- mad j n los añadidos y deisfiguraciones mado señor juez Luis de Pablo recibió dan olvidarse las bazas europeas, los triun- oportunas, de la vida real, de la figura de el de 1 música por la pelícuIa- Qué hace una fos representados por, los filmes del pola- una líder sindical Sin embargo, este ori- chica como tú en un sitio como éste y geia la ajustada definico Wajda, del belga Belvaux y, sobre todo, ción importa í oco antepelícula y, especial- el dé ambientación a José Antonio Gue- v que tiene en la rra, por El perro del alemán Schlondorff. mente, ante la encamación que del mismo Se concedió una mención especial a hace Sally Field. Pocas veces el cine ofrece SINDICALISMO Y LIBERACIÓN al crítico ocasión a una actriz para mostrar de tal título postumo Cuenca. historiador Carlos Fernández El filme de Martin Ritt bascula entre modo sus condiciones y valores interpretaEl jurado de la anécdota sociológica- -el nacimiento de tivos. -Sally Pield, a la que el lector recor- otorgando desdelos premios, que se vienen estuvo, una sección sindical en una empresa de dará, entre otros, por sus papeles en Los compuesto por hace treinta años, Eulalia, G. Santa hilaturas de algodón situada en uno cual- caraduras y Hooper junto a Burt Rey- como presidente, Ma- rilos críticos Mariano y quiera de los pueblos del sur de los Esta- nolds, se muestra aquí a la altura de las del Pozo. Luis Quesada, Carlos dos Unidos- -y la evolución personal, en- mejores intérpretes mundiales, sin desme- Rafael Capüla. Pascual Cebollada Alvarez, y Feliz caminada al logro de una auténtica digni- recer de figuras como la de la propia Ka- Martialay. dad y de un horizonte vital suficiente para tferine Hepburn, su modelo de actriz, sela esperanza, de una mujer de treinta y dos gún ríos confesaba hace unas horas, consaños que vive con sus padres- -trabaja- ciente de que su trabajo en Norma Rae envidiables dores también en la empresa textil- -y con no sólo la sitúa en. condiciones que le Im- del reloj del salón a las ventanas de los sus dos hijos, habidos el primero de su para obtener un premio, sinouna línea de edificios públicos- se rompen. Osear es, pone; además, para el además, un amoral, un cínico, un egoísta marido, y ei otro, de un amante más o me- exigencia permanente. futuro que no admite la menor responsabilidad, nos ocasional. Norma Rae, que así se llama y que tanto seduce a la criada adolescente la mujer, se encuentra sin salida, progreque llega a la casa, tras la muerte de la sivamente embrutecida, apoyándose en el EL TAMBOR DE ÓSCAR madre, como se enamora de una liliputienalcohol y en amoríos pasajeros, en un ambiente cerrado y sórdido, donde no caben Pocas novelas contemporáneas han al- se y emprende con ella una gira por la ilusiones de futuro. canzado, en los últimos veinte años, una Francia ocupada por Hitler, jugando a dé emiUn día cualquiera del verano de 1978 dimensión universa, auténtica, Entre ellas, romper copas con su grito, antes la expeoeste, donde, llega a Henleyville un delegado sindical acaso corno la más lograda, se encuentra grar al de la entrada después de de los en Alemania de la Unión de Trabajadores Textiles de El tambor de hojalata de Gunter Grass, riencia Tovarich todos calculaban que se iba América. Pretende que los obreros de la la historia de Osear Matzerath, el niño que a vivir mejor. empresa local se afilien a su sindicato, ya- no quiso seguir creciendo, como rechazo que la única actividad laboral no sindicada del murado de los adultos y de sus locuSchlondorff concede a la película una nacionalmente en la actualidad es, precisa- ras, qué constituye un auténtico fresco de impresionante dimensión fantástica, juganmente, la de la industria textil. Reuben, la sociedad alemana de la primera mitad do con las distintas posturas que adopta el el delegado, es un hombre culto, con hu- de esté siglo, centrado en la histórica, han- protagonista- narrador, sin omitir por ello- mor y una desenvoltura que agradan a seática y disputada ciudad de Dantzig, una convincente faceta humorística apoNorma Rae y mueven a ésta, inieialmente, por donde eomeazam, el 1 de septiembre yada en un naturalismo bárbaro y desmitia servirle de apoyo. Sonny, uno de sus com- de 1939, la segunda guerra mundial. ficador. La película, en sus manos, resulta pañeros de trabajo, recientemente divory es siemPor su estructura épica, por la persona- sarcástica en muchas ocasiones Schlondorfí ciado y vuelto ai pueblo con su pequeña pre acida, cruel y divertida. hija, se enamora de Norma Rae y le ofre- lidad de su protagonista, lo barroco de los ha sabido recrear la obra de Grass no solaee matrimonio. Esta acepta y, casi al mis- episodios y la Sutileza de su trama, El mente sustranyendo capítulos, que hubiemo tiempo, se compromete a ayudar serla- tambor de hojalata se había resistido a sen logrado una película interminable- -las mente a Reuben, con el que se siente su! traslación al cine. Difícilmente podría dos horas y media que dura resultan corespiritualmente ligada. Compartiendo un mejorarse la versión preparada por Volkfer tas- -i además de pedante y aburrida, sino Schohdotfí, con la ayuda de Jeanñ Clau- que ha sustituido pasajes y perfilado peridéntico afán de entrega a los demás. dé Carrlerei de Franz Seitz y del- propio sin de ser fiel al Martin Ritt, utilizando con maestría un Grass. Con lo cual se justifica lá tardanza sonajes, de ladejar pora elloesencia. La crínóvela, su excelente guión debido al matrimonio for- de veinte años, pues la novela apareció espíritu nacionalsocialismo, y de pasó a la tica al mado por Irving Raveteh y Harriet- Frank, en 1959. pequeña burguesía donde se gestó y creció, puntúa con habilidad y vigor las diferenComo seguramente recordarán los lec- tiene pasajes absolutamente sublimes, cual tes etapas de la evolución personal de su es el consagrado a la concentración de los protagonista y de la lucha con los dirigen- tores, el protagonista de El tambor va camisas pardas donde el rataplán del tes de la empresa, logrando secuencias, ritmando con el repiqueteo de los palillos de Osear consigue que lá marcha como la de la comunicación del despido de sobre su instrumento las distintas etapas tambor acabe sonando como El danubio Norma Rae a los compañeros, cargadas de de la vida 1 alemana, según la observa a su milita? las enseñas nazis ondeen a ritmo azul y auténtica y emocionante tensión, Final- alrededor. mente, tanto Reuben como Norma Rae Osear, conservando su talla diminuta, de vals. I consiguen su propósito, por la vía de un toca su tambor y subraya con el sonido de La estrella de El tambor es, sin duda, esfuerzo democráticamente compartido por éste tanto las infidelidades de su madre su guión, heredero de la novela original, la mayoría de los trabajadores, esta últi- como los desfiles nazis, que comienzan; adeiftás del talento de Volker Schlondorff, ma es ya otra persona, absolutamente di- Y cuando el tambor no resulta suficiente, que lia conseguido su mejor filme hasta el ferente de la que escapaba casi cada tarde o cuándo h de manifestar su rebeldía, momento, pero sería injusto no aludir ai del hogar paterno para esconderse de sí Osear grita, y los vidrios- -desde la esfera buen trabajo dei pequeño David Bennent, DOS ESPLENDIDAS PEUCUUS MARCAN EL PASO DEL ECUADOR DEL CERTAMEN Normo Roe de Martin Ritt, y El tambor d Volker Schlondorff, firmes candidatos a las recompensas finales CONCEDIDOS LOS PREMIOS DEL CIRCULO DE ESCRITORES CINEMATOGRÁFICOS lento.