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A B C MIÉRCOLES, 28 DÉ FEBRERO DE 1979. PAG. 2. ABC DIRECTOR: Guillermo LUGA DE TENA VICEPRESIDENTE BEL CONSEJO BE B ACCIÓN Pedro de LORENZO SUBDIRECTORES: V Miguel TORKES GIL ¿el REAL Santiago ARBOS BALLESTE Carlos MENDO BAOS TELEFONOS. -Redacción y Talleres: 2251710 y 2759403. Administración: 2255020. Apartado 43 i Editor: PRENSA ESCAROLA, S. A. EL DEBER DEL VOTO Por poco rigurosa que sea la posible valuación comparativa entre las elecciones del 15 de junto de 1977 y las elecciones del 1 de marzo de 1979 resultarán éstas mucho más decisivas para el asentamiento de la democracia, ya definida en la Constitución, y para el futuro nacional. Fueron, las elecciones de ¡unió de 1977, una previa concreción de ¡as capacidades representativas de los distintos partidos: espejo de la pluralidad política española y primera alineación, al tiempo, de las diversas opiniones. Y eran trámite indispensable para el quehacer constituyente; para la composición de un Parlamento, bicameral, que redactase la Constitución y- lograse su aprobación. Contempladas desde esta mínima, pero fundamenta perspectiva política, las elecciones actuales spn las primeras de la democracia. Decisivas, como tales. Y decisorias sobre lo que vaya a ser, en el Parlamento que de ellas salga, el desarrollo de la Constitución en leyes concretas que van a configurar la vida entera- -política, económica, social- -de España. No precisa más ni otro subrayado! a trascendencia de estas elecciones. En cualquiera otra ocasión electoral, podrá reducirse la votación a una circunstancial contienda entre los partidos. En esta ocasión del 1 de marzo, se van a decidir, quiérase o no, los patrones a los que se ajustará el sistema democrático español en su práctico funcionamiento. Por ello, si nunca es recomendable la abstención electoral, en estas elecciones reviste muy particular gravedad la obligación de votar. Y será, en todo caso, merecedora de lógica censura la abstención. ¿Cómo explicarla, no ya defenderla, en la fase política en la que nos encontramos? Ninguna alegación justificativa puede aceptarse como válida. Ni una evidente falta de diferenciación neta entre algunos programas o algunas actitudes políticas; ni las decepciones suscitadas en el período gobernante que ha seguido a- las elecciones anteriores; ni razonamiento alguno de semejante naturaleza pueden hoy disminuir en un ápice la obligación cívica de votar. Obligación- -que es derecho y es deber y es compromiso- -para ser efectivamente cumplida, el 1 de marzo, por todos, conforme a su libre opción política personal. Porque necesita la configuración democrática participación activa de todos los españoles y porque los perjuicios comunitarios que pueden derivarse de la abstención no tendrán ni fácil ni pronto remedio. Nadie gana, ni quien la practique, con lá abstención; y todos perdemos con ella. Cuando se puede influir en un resultado electoral tan condicionante del común futuro como el que van a decidir estas elecciones, abstenerse, no votar, es una resignación en la que se advierte, a la vez, la carencia de sentido de la res- ponsabHidad y el decaimiento, incluso, de ese natural impulso con el que se defienden con dignidad activa las ideas. ¿Quién, en política, no las tiene? No pedimos el voto a favor de partido alguno. La posición política de A B C- -explicada en reciente editorial Ante las elecciones domingo 25 de febrero) -no se aparta de sus tradicionales líneas de pensamiento monárquico, independiente y liberal. De estas premisas se deducen, naturalmente, precisiones sobre el entendimiento de la Monarquía- -vínculo del pueblo con el Rey- -sobré la conciliación armoniosa de- la libertad y la justicia, sobre el modelo de sociedad, no totalitaria ni colectivista, que defendemos, sobre la seguridad ciudadana y la condenación de la; violencia sobre ta unidad de España... Lógicamente, este ideario nos aproxima más a ciertas opciones políticas y nos aparta de otras. Pero no pedimos, dicho queda, el voto a favor de partido alguno. Pedimos que se vote. Incitamos al cumplimiento, con el signo de voto que cada uno prefiera, del deber de votar. Sugerimos únicamente a todos- -decíamos en el editorial citado- -sean cuales sean sus programas, que antepongan a cualquier consideración particular ia convicción de que España nos necesita a unos y a otros; que el tiempo de las q u e r e l l a s familiares pasó y no debe volver. Pues bien, lo que primero necesita España ahora es el voto de todos los españoles en las elecciones del 1 de marzo. Porqué, insistimos, estas elecciones van a configurar decisivamente nuestro futuro. Y porque un futuro nacional digno de nuestro país, de su historia, de su cultura, de su capacidad de progreso, sólo se realizará con estabilidad y con solidez si todos participamos en la construcción de sus cimientos. NUESTRA ENCUESTA SOBRE LAS ENCUESTAS Hemos tenido sobre nuestra mesa de trabajo una variada gama de encuestas; tan variada, por la disimilitud y lo contradictorio de sus conclusiones o resultados, que hemos decidido, en el servicio de claridad que debemos a nuestros lectores, no publicar ninguna de ellas. Sólo hemos encontrado, tanto en aquellas de que pudimos disponer óórno en las publicadas por nuestros colegas, sólo hemos encontrado, decimos, un elemento común: la muestra del altísimo y anómalo índice de perplejidad, de indecisión, entre los electores consultados. A este dato, por el imperativo de claridad a l u d i d o ceñiremos en lo esencial nuestro comentario. No es nada usual, y en ello convienen observadores y analistas, el que a tan pocas horas de las elecciones subsistan tan alto número de votantes en la duda. Ese ancho margen de electores perplejos se destaca como el único dato indiscutiblemente válido; como ú n i c a muestra incuestionablemente fiable. Todo lo demás, entendemos nosotros, son lucubraciones y teorías, acertadas unas en la propia medida en que yerran las contrarias. ¿Qué quiere decir y qué viene a significar ese espacio tan inusual, por amplísimo, de electores dubitantes, ese partido de la mayoría tal como fue calificado en la campaña electoral? Quiere decir, en nuestra opinión, que algo muy importante ha cambiado durante el breve tiempo transcurrido desde el 15 de junio de 1977 al 7 de febrero de 1979, fecha del comienzo de la campaña. De no ser así, la diferencia de opinión entre aquellos y es- CUBERTERIAS PLAMINOX DE: M E N ES ES 14.900 PESETAS- -114 PIEZAS ESPECIAL LAVAVAJILLAS RUMOROSO GENERAL MOLA, 209 Tel. 457 94 56