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MADRID, MIÉRCOLES 10 DE ENERO PESETAS DE 1979- NUM. 22.700 VEINTE ABC DOMICILIO S O C I A L SERRANO, 61- MADRID DEPOSITO LEGAL; M- 13- 1953- 80 PAGS. ASESINATO DEL PRESIDENTE DE LA SALA VI DEL TRIBUNAL SUPREMO NUEVO ASALTO TERRORISTA A LAS INSTITUCIONES M ADRID. (De nuestra Redacción. Ayer, en un nuevo atentado terrorista- -perpetrado minutos después de las diez de (a mañana- fue asesinado el magistrado y presidente de la Sala Sexta del Supremo, don Miguel Cruz Cuenca. Los hechos y las circunstancias se repiten en forma eslremecedora: el señor Cruz Cuenca salía de su domicilio, en el número 12 de la calle Felipe II, y cuando se dirigía al automóvil oficial que le esperaba, fue atacado por dos hombres jóvenes, que lo ametrallaron y le produjeron la muerte prácticamente en el acto. Veinte minutos más tarde, mediante una llamada telefónica al diarlo vespertino madrileño Informaciones la rama político- militar de E. T. A. reivindicaba el atentado. No obstante, a última hora de la tarde el G. R. A. P. O. reivindicaba también el asesinato mediante un comunicado dejado en una cabina telefónica y recogido por redactores del diario Ya Inmediatamente de conocerse la noticia- -mientras las fuerzas policiales iniciaban con toda diligencia sus actuaciones- -se informó a Su Majestad el Rey, al presidente del Gobierno, a los ministros del Interior y de Justicia y al presidente de! Tribunal Supremo. Don Adolfo Suárez convocó inmediatamente una reunión, con sus colaboradores más directos, para analizar la situación y decidir la posible adopción de nuevas medidas de lucha contra el terrorismo, El ministro del Interior, señor Martín Villa, acudió al mediodía al palacio de la Moncloa, donde despachó con el presidente Suárez; por la larde volvió a informar de nuevo al presidente del Gobierno. En él Palacio de Justicia se instaló, en la tarde de ayer, la capilla ardiente, en la que quedó expuesto el cadáver del señor Cruz Cuenca, iniciándose un incesante desfile de personalidades, autoridades y amigos personales de la víctima, que era persona especialmente querida por su ejemplar dedicación al ejercicio de la Justicia. Relevantes personalidades políticas y del mundo del Derecho, entidades, partidos políticos, céntrale sindicales y patronales, han condenado con toda contundencia estos furiosos ataques terroristas, en los que todos coinciden en señalar el enorme peligro que entrañan para la consolidación de la democracia en España. En torno al Palacio de Justicia ee adoptaron rigurosas medidas policiales. Sólo los magistrados, autoridades y personalidades han tenido acceso a la capilla ardiente y la entrada se ha realizado con lentitud, debido a los controles montados para comprobar la identidad de los visitantes. Anoche, a las ocho, se celebró una misa corpore insepulto con asistencia de la familia y numerosos amigos y personalidades. Pese a que en un principio se anunció que hoy, a las once de la mañana, se efectuaría en Madrid el entierro de los restos mortales del señor Cruz Cuenca, a última hora de la noche de ayer la familia del finado decidió que el cadáver sea trasladado al cementerio de Lucena, donde recibirá cristiana sepultura. La comitiva fúnebre partirá del Palacio de Justicia a las ocho de la mañana. Se subraya que el señor Cruz Cuenca con su esposa y dos hijos regresó de Lucena a Madrid en la noche del lunes porque habían pasado allí tas fiestas navideñas. Ayer, las diez y cuarto de la manan y cuando se disponía a entrar en su coche oficial para dirigirse al palacio de Las Salesas, sede del Tribunal Supremo, el magistrado presidente de la Sala Sexta, don Miguel Cruz Cuenca, caía vilmente asesinado por dos desconocidos, que, sorprendiéndole, fe dispararon sus pistolas sobre la cabeza, causándole tres heridos que le cansaron la muerte. Todo ella sucedía en lugar donde habltualmente el tráfico es intenso, instantes después de que, con un beso en la mejilla, el ilustre representante de la Justicia española se despidiera de su esposa. El matrimonio había salido junto del domicilio familiar; la esposa, para asistir ai misa en una iglesia próxima, siendo así, por esta triste circunstancia, inmediato testigo de la alevosa muerte de su esposo. El único auxilio que le pudo dispensar fue el que su cabeza le reposara en la rodilla y no directamente sobre. el asfalto. Después, ayudada por el conserje del edificio y otras personas, entraron 1 cadáver en el portal, y de allí, en brazos de dos de sus hijos, fue subido basta el domicilio particular: uno de los apartamentos de la. segunda planta del número 13 de la citada avenida de Felipe II. (PASA A LA PAG. 5) APARCAMIENTO EN BATERÍA ¡XI O. SERVICIOS PÚBLICOS C. NARVAEZ ESCENARIO DEL ATENTADO. -En el gráfico (1) se señala la situación de la esposa de la víctima cuando los asesinos (4) dispararon contra el magistrado señor Oruz Cuenca (2) mientras que su conductor oficial (3) con la portezuela abierta, esperaba que su jefe ocupara la plaza en el coche Seat 1.500 negro a su servicio. Los asesinos huyeron en un Seat 131 (6) conducido pop un tercer individuo que esperaba de pie junto al coohe la sucesión de lo h l Í (5) M; EL GRAPO REIVINDICA EL ATENTADO (Información en pág. 7)