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ABC. V I E R N E S 1 S DE DICIEMBRE DE 1978. PAG. 31 SALVADOR DE MADARIAGA tos, circunstancias, etc. -su propia medida. Que no es otra que la medida humana, del aquí y del ahora. Y en la que se cumplía siempre su concepción liberal del mundo. Como ensayista e historiador lleva a sus libros sus grandes preocupaciones filosóficas, religiosas, morales, críticas. Ha cultivado la historia en dos impresionantes volúmenes de El ciclo hispánico donde recoge su interpretación de tema americano, y en España. que es una radiografía de nuestro país desde su particular óptica. Entre sus ensayos se cuentan De la angustia a la libertad dónde aborda los grandes temas de la coyuntura histórica, de Dios, el hombre y el Estado. Priman con todo, sus ensayos literarios, como Guía del lector del Quijote Mujeres españolas etc. Mas también- -y con muy alta nota- -Salvador de Madariaga es un creador puramente literario. Claro es que como señala Eugenio de Nora el intelectual Madariaga habla siempre por el narrador Madariaga, haciendo discutibles algunos resultados puramente literarios. De todos modos, Madariaga ha escrito algunas novelas muy importantes, entre las que destacan, sin duda, El enemigo de Dios que es para el citado crítico su novela mas interesante, al dar vida a un personaje uríamuniano, don Morabito, que resuelve por vía de superación su intimidad compleja. En La jirafa sagrada satiriza la vida inglesa, así como en Arceval y los ingleses en cuyo personaje símbolo sé retrata el propio autor. La versión de la conquista de México, narrativamente hablando, la ofrece en El corazón de piedra verde en el que magnifica anécdota del libro como el enfrentamiento de las dos civilizaciones. Otras novelas suyas son La cámara da Ana sobre la guerra fría, o el relato Sanco Panco en el que hace la parodia de un régimen totalitario. Como poeta, Salvador de Madariaga es un lírico a la española que Miguel de Unamuno vio con voz abismática y eterna. Justo a su poderosa obra historiográfica los libros de poesía resultan marginales. Pero no carecen de emoción limpia y de una expresividad literaria digna. Más clasico que moderno, su inquietud lírica y su aparato expresivo es de transición. La máxima efusividad queda anudada a la tradición española, que pesa un poco. Sin embargo, Salvador de Madariaga incluye dentro de su castellanismo poco renovado un primitivismo poético de buena ley y una identificación con los valores castizos no del todo ociosa. Además de sus Romances de ciego inmersos en un ritmo prerrubeniano, hay que destacar Fuente serena más ambicioso y puesto al día en su lenguaje, donde el simbolismo no destruye la emoción, Sonetos a la española y algunos poemas considerados de circunstancias, que son lo más libre y lozano de su obra lírica y que hoy sirven en torno a su figura de conmovedora elegía. Florencio MARTÍNEZ RUIZ. LA PASIÓN DE LA LIBERTAD PERSONAL M ADARIAGA entregó su vida al servi- escurre como una anguila para los erudicio de ia libertad. Por ella escritos que tratan de reducirlo a una ficha é bió, luchó y padeció pasión y instalarle en los desvanes de la literatura. largo exilio. No existe un español dpi si ¿Qué fue Madariaga, liberal p o r q u e glo XX que pueda presentar una hoja de combatió cuarenta años al franquismo; soservicios como la de Madariaga en favor cialista porque defendió siempre la jusde la libertad. Hostil a las dictaduras fasticia distributiva; conservador porque plancistas, las combatió durante largos y duteó límites al sufragio universal y no se ros años. Hostil a las dictaduras comu- rindió ante el torrente comunista? ¿Qué nistas, fue una de las voces mundiales fue este Madariaga fecundo, lúcido, orique con más penetración y valentía atacó ginal, c I a r o, transparente, impenetrable, el despotismo totalitario que padecen los afectuoso y distante? El mismo lo ha expaíses del Este. plicado para confundir a los simplificadores de turno: Soy liberal porque creo que Nos encontramos, pues, ante un intelo primero es la libertad. Soy socialista lectual honrado que secundó con su conporque creo que hay que velar siempre ducta lo que su pluma defendía. Altivo, incorruptible, firme como una roca, flexible porque las libertades individuales no se ejerzan contra el bien común. Soy consercomo una espiga, hombre universal con vador porque estimo que sin un mínimo España en el corazón, Salvador de Maorden no puede haber ni libertad ni jusdariaga se asomó hoy de puntillas, desticia. de sus noventa y tres años, para contemplar la muerte, cuando estaba ya por enMadariaga, un intelectual puro que ama cima del bien y del mal y tenía el respeto la verdad, un hombre que por eso mismo de todos: de los que con él coinciden y echó anclas en la libertad, vivió una de de los que de él discrepan. las peripecias literarias más apasionantes Amó, pues, Salvador de Madariaga la del siglo presente. Desde sus Romances libertad y ella fue la espina dorsal de su de ciego en 1922, hasta sus últimos vida y de su obra. Este es el punto de artículos en la Prensa española, mucho partida para entender cabalmente al gran ha llovido sobre ia tierra fértil y creadora escritor. La pasión de la libertad persode este intelectual prodigioso. ¿Liberal o nal solía responder Madariaga cuando socialista? ¿Qué más da? Luchar por le preguntaban por la idea que ha regido el pan para uno mismo es material- -ha su vida. Resulta difícil, sin embargo, enescrito- pero luchar por el pan para otro tender ia libertad si de alguna manera no es espirilua! Por eso para mí soy más se la relaciona con la verdad, porque es liberal que socialista; para el prójimo, ésta la que nos hace libres. La pasión más socialista que liberal. por la verdad- -ha escrito Madariaga- -es A los que le empujaban a la izquierda la vera esencia de la vocación del escrio le querían instalar en la derecha, los tor. Verdad y libertad se entrelazan asi desconcertará con este planteamiento de las manos y caminarán ya siempre en penetrante agudeza: Ni izquierda ni dematrimonio indisoluble a lo largo de la recha. Yo soy un trabajador intelectual, dilatada vida del insigne historiador. La veo lo uno y lo otro. Para eso tengo dos una fluye de la otra- -escribió e! autor ojos. El izquierdista es un tuerto del ojo de El corazón de piedra verde Nada derecho; el derechista lo es del izquierdo. de lo que se haya dicho, diga o dirá conAfortunadamente, a m b o s mis ojos ven tra la libertad de ta persona puede ser bien. Así es que mi barca no desvía ni verdadero. a un lado ni a otro. Sigue la proa. V (a proa está en el medio. Por eso es lo priPoetar- orador, dramaturgo, ensayista, pemero que hiende las aguas del porvenir. riodista, historiador, novelista, filósofo, Madariaga ha cultivado todos los géneros liLa muerte, su vieja amiga y compañera, terarios y en ellos ha derramado imagisobre la que escribió tantas páginas penación creadora, tersura literaria y rigor netrantes, se le enroscó de madrugada científico. Su obra asombra no sé si más en el corazón, invitándole a un nuevo y por la fecundidad o por la calidad. Homlargo viaje que el escritor habrá emprenbre complejo, de nervios siempre alerta, dido como siempre, con la curiosidad de vasta cultura y mirada de águila, reabierta, el espíritu joven y el ánimo liberal. sulta muy difícil clasificarle. Madariaga sé Luis María iNSON. UN ESPAÑOL DE TRES MUNDOS M ADRID. (De nuestra Redacción. Salvador de Madariaga había nacido el 23 de julio de 1886 en La Coruña, en el seno de una familia de arraigada tradición militar. Estudió el bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, de Madrid, y en París cursó el bachillerato francés Ya en la capital francesa- -donde acudió por deseo de su familia- -se graduó en la Escuela Politécnica y en la Escuela Superior de Minas. Esta profesión seria la que menos ejercería Madariaga, ya que, tras un lustro de trabajo en España como ingeniero de Minas en la compañía de tos Ferrocarriles del Norte de España, prefirió irse a Londres, no sin antes haber escrito, bajo seudónimo, en la Prensa madrileña sobre temas franceses e ingleses, principalmente. En Glasgow (Inglaterra) contrajo en 1912 matrimonio con Constance Archibald. De ésta unión tuvo tres hijas. Cuatro años más tarde, es decir, en 1916, se trasladó a Londres, donde inició una colaboración en el The Times Madariaga había estudiado, durante su estancia en París, el inglés de una manera entusiasmada, y es en esa lengua en la que publica su primer libro con el titulo de Shelly and Calderón A este libro le siguieron muchos otros, porque Madariaga tenia conocimientos para escribir indistintamente en inglés, francés o español. El mismo se ha definido como un español educado por la escuela en Francia y por la vida en Inglaterra EN LA SOCIEDAD DE NACIONES. -En 1921 ingresó en la Secretaría de la Sociedad de Naciones, y un año después fue nombrado director de la Sección Desarme, puesto al que renunció en 1928 para hacerse cargo de la nueva cátedra de Literatura Española creada en la Universidad de Oxford. Estamos en los años- 1928 y 1931. Madariaga es nombrado embajador de la República Española en Washington. Cuando el conflicto hindúmusulmán, que provocó una reunión celebrada en- Londres, Madariaga fue propuesto por los hindúes para desempeñar la difícil posición de arbitro. El ilustre español desaparecido formaba parte en una comisión en la que se encontraban el canciller Sankey, el profesor Murray y Gandhi. Desde 1931 simultaneó la vocación literaria con la política. Tras su representación como embajador en Washington pasa, meses más tarde, a la Embajada en París y es nombrado delegado de España ante la Sociedad de Naciones, organismo en el que ocuparía la presidencia del Comité de los Cinco. Regresa a España y es diputado galleguista, y luego ministro de la República, en 1934, en el departamento da Instrucción Pública, cargo en el que estuvo poco más de mes y medio. EXILIO. -Estalla la guerra civil, y Madariaga abandona España, desde Toledo, donde