
Presionado por Washington, Eisenhower aceptó a ciegas el plan de Montgomery, buscando un golpe de prestigio. La Resistencia Holandesa envió informes adversos, que fueron ignorados por la euforia del Cuartel General Aliado. Durante dos horas y cuarto estuvieron partiendo de Inglaterra los 2.023 aviones de la primera oleada.
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del Norte:
HOLANDA
ALEMANIA
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7 L 17 de septiembre de 1944 una podei i rosa armada aérea partió de los aeródromos del sur de Inglaterra hacia a Holanda ocupada por los alemanes. En la mayor operación aerotransportada de la Segunda Guerra Mundial, una división británica, dos divisiones norteamericanas y una brigada polaca descendieron, en tres escalones sucesivos, sobre cinco puentes cruciales que abrirían el paso de los blindados británicos hacia el Ruhr y el corazón de Alemania. Por una combinación de errores humanos y circunstancias adversas, el intento terminó en desastre. El último puente, el de Arnhem, no pudo ser conquistado, pero allí los Diablos Rojos ingleses escribieron una página de gloria que se ha hecho legendaria en la historia militar británica. Desde que el 6 de junio de 1944 desembarcaron en Normandía, las fuerzas aliadas fueron rompiendo la tenaz resistencia alemana y, abriéndose en abanico, iniciaron un empuje blindado que barrió la mitad septentrional de Francia, penetró en Bélgica y a principios de septiembre se desplegaba a lo largo de la frontera holandesa. París hab: a caído el 25 de agosto, Bruselas el 3 de septiembre, Amberes el 4, mientras que por el flanco Sur los tanques de Patton corrían hacia Alsacia. La velocidad del avance, que superaba todos los planes logísticos previstos, produjo un grave problema a los aliados: el aprovisionamiento. Por ello, después de la conquista de Amberes, los invasores comenzaron un compás de espera para reorganizarse, repostar y reposar que les hizo perder una oportunidad decisiva. Amberes está a menos de 200 kilómetros de Dusseldorf, corazón del Ruhr, la mayor zona industrial alemana. Si se hubiera ocupado ei Ruhr, Hitler no hubiera podido continuar la guerra. Pero los aliados no sabían que en este flanco había una brecha totalmente desguarnecida, de 160 kilómetros de anchura, que los alemanes trataban de llenar desesperadamente. Fue el coronel general Kurt Student, creador y jefe de los paracaidistas alemanes, quien logró formar precipitadamente el llamado Primer Ejército Paracaidista, integrado por marineros, policías, h e r i d o s convalecientes y muchachos de dieciséis años, unos 18.000 hombres en total, con los que se cubrió el peligroso vacío. Al mismo tiempo el II Cuerpo de Ejército Panzer (Acorazado) de tas temibles SS, mandado por el Obergruppenfürer WIHielm Bittrich y formado por las divisiones Hohenstaufen y Frundsberg era enviado desde la Línea Siglrido a Holanda para reequiparse, y precisamente en la zona circundante a ¡a bella ciudad de Arnhem, situada sobre el Bajo Rhin y lugar favorito de retiro para opulentos comerciantes holandeses. Mientras tanto, el mariscal Bernard L. Montgomery se hallaba inquieto por la inacción de
División Aerotransportada Británica. 82 Dimiín Aerotransportada USA. 101 División Aerotransportada USA. Mapa de la operación Market Garden propuesta por Montgomery a Eisenhower y que daría ocasión a emplear el Primer Ejército Aerotransportado Aliado. El objetivo era ocupar cinco puentes holandeses señalados con números en el gráfico- siendo el principal el de Arnhem y abriendo así un pasillo a los blindados del XXX Cuerpo de Ejército Británico.
su 21 Grupo de Ejércitos y molesto porque se consideraba desplazado por el comandante supremo, el norteamericano Dwight eisenhower, de la jefatura de todas las tuerzas aliadas de tierra. Monty estaba empeñado en que había que ganar la guerra de una sola embestida pero Ike no veía el plan tan claro y daba prioridad a la puesta en funcionamiento del puerto de Amberes, cuyos accesos estaban controlados por mar desde las bocas del Escalda, aún en manos alemanas. La proverbial tenacidad de Monty no se amilanó; puso de su parte al príncipe Bernardo de Holanda y pidió a Ike una entrevista urgente para el domingo 10 de septiembre. El avión del comandante supremo aterrizó en Bruselas. Eisenhower tenía una pierna lesionada y la entrevista tuvo lugar a bordo de su avión. Monty entonces desplegó ante Ike su p l a n maestro: la Operación Market Garden
Washington presiona
Seis semanas antes se había organizado en Inglaterra el Primer Ejército Aerotransportado Aliado, y Eisenhower buscaba una oportunidad de utilizarlo. Varios intentos de usar a los paracaidistas para abrir paso a las fuerzas de tierra habían sido sucesivamente cancelados, precisamente por la rapidez del avance de los blindados, que se adelantaban al calendario estratégico previsto. Por su parte, d e s d e Washington los generales George Marshall, jefe del Estado Mayor norteamericano, y Henry Arnold, jefe de las Fuerzas Aéreas U. S. A. presionaban para que el Primer Ejército Aerotransportado se empleara en la más inmediata ocasión posible. Montgomery supo jugar bien sus cartas, una de las cuales era la necesidad de ocu-
par Holanda para neutralizar los lanzamientos sobre Londres de los terribles misiles V- 2, que habían comenzado a caer el 8 de septiembre. Aunque Monty, celoso de Patton, protestó tan violentamente de su carencia de prioridad en suministros qua Ike tuvo que llamarlo al orden ¡Calma, Monty! No puedes hablarme así. Soy tu jefe éste no pudo menos que sentirse fascinado por Market Garden un plan teóricamente perfecto. La fase Market ocupara desde el aire cinco puentes holandeses, siendo el principal el quinto, en Arnhem, abriendo así un pasillo a los blindados del XXX Cuerpo de Ejército Británico, que en la fase Garden llegarían a cruzar el Bajo Rhin, y girando luego a la derecha contornearían la Línea Sigfrido y penetrarían en el Ruhr. Berlín parecía estar ya al alcance de las manos, y! a guerra podía terminarse en el plazo de un mes. Eisenhower se rindió. No sólo aprobó el plan, sino que insistió en que se ejecutara cuanto antes. Era fundamental conseguir una cabeza de puente sobre el Rhin. Monty pod a disponer del Primer Ejército Aerotransportado Aliado, con cuyo segundo jefe, el teniente general británico Frederick Browning, comenzó a tratar los detalles de la operación después de la partida de Ike
Un puente de más
Después de escuchar a Monty, Browning se inclinó sobre el mapa de la operación y, señalando el puente de Arnhem, preguntó: ¿Cuánto tardarían los blindados en alcanzarnos? El mariscal Montgomery respondió con viveza: Dos días Todavía mirando al mapa, Browning indicó: Podemos mantenerlo durante cuatro Y después añadió: Pe 9