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ABC. MARTES. Zi DE MAYO DE 1977. PAG. 2 tidos políticos vascos de mayor y mejor tradición? ¿Mantendrá E. T. A. su lucha contra el que llama Estado opresor aunque este Estado haya establecido, con claridad, las bases para la satisfacción de las legítimas aspiraciones políticas del País Vasco? Ei Gobierno Suárez ha cumplido su compromiso. Cuando un Gobierno cumple, toca al pueblo, a la ciudadanía, colaborar c o n el Gobierno. Respaldarle, apoyarle. De momento, la respuesta a la amnistía total ha sido, por parte de E. T. A. negativa. Ahora, sin duda, como decíamos ayer debería tomar el pueblo vasco la iniciativa de erradicar de su suelo, dé rechazar sin reservas y en todos los planos, a quienes están argumentando en su nombre, manipulando sus más nebíes sentimientos, para provecho y beneficio de su minoritaria y radicalizada subversión, de su terrible violencia antivasca y antiespañola. actuales, más encendidas todavía por la campaña electoral, debería estudiarse alguna norma que reuniese, en su articulado, las prohibiciones de todas estas acciones coactivas y que definiera un procedimiento judicial claro y rápido para su sanción. Una norma- ley o decreto- ley, en suma, concebida por el patrón de las disposiciones anti- libelo Insistimos en su necesidad. Insistimos en su urgencia. Y subrayamos, para salir al paso de posibles interpretaciones torcidos, que no proponemos, en sentido alguno, una disminución o recorte de las libertades, sino que, al revés, postulamos en favor de su verdadera garantía de ejercicio por todos. Garantía imposible si no se marcan nítidamente, en texto legal, cuáles son los límites que marca a nuestra libertad la libertad de los demás. Proclamar las libertades no es bastante. Institucionalizarlas no es suficiente. Hay que garantizar, asegurar, además, su normal ejercicio. ¿Y qué mejor modo de hacerlo que el clásico camino de la Ley? Por un mal entendimiento de la libertad y de la democracia, y es entendimiento malo pensarlas y actuarlas sin límites normales de orden, respeto y convivencia, podemos correr el peligro de perder la democracia y perder la libertad. ABC DIRECTOR: José Luis CEBRIAN BONE SUBDIRECTORES Miguel TORRES GIL dél- REAI, Santiago A E B O S S A L L E S T E R E D A C C I Ó N ADMINISTRACIÓN Y TALLERES: SERRANO, S 1, M A D R I D APARTADO 4 3 TELEFONOS. -Redacción y Talleros: 2251710 y 2759408. Administración: 2255029 Editor: PRENSA ESPAÑOLA, S. A. PAÍS VASCO: Y AHQBA El secuestro de don Javier Ybarra ha sido reivindicado por E. T. A. Esta organización revolucionaria realizó, como sospechábamos, el secuestro. Y como temíamos, también, no libera al secuestrado, a u n q u e el Gobierno, considerando CONTRA LA COACCIÓN conveniente por muchas razones de pacífica convivencia ampliar la amnistía, haya decidido aplicarla incluso a quienes, situados en el último tramo de este magnánimo. beneficio, fueron condenados por delitos de sangre; por crímenes, por asesinatos, a los que no resulta aceptable cu Tenemos, de un lado, proclamadas, prácbrir con explicaciones o excusas políticas. ticamente, todas las libertades ciudadanas fundamentales. Han caído, por derogaY ahora... ¿qué? Ahora comienza a ción expresa o por tácita permisibilidad, ser evidente para todos los españoles un censuras, prohibiciones, limitaciones y vehecho decisivo que no percibieron todos, tos. Vivimos, en suma, dentro del ancho a tiempo, con claridad: E. T. A. es, pri- marco de las libertades, en su expresión mero y fundamentalmente, un problema más formal. Pero, ¿vivimos, acaso, en una gravísimo para el País Vasco. Luego, y auténtica situación de libertad que reen consecuencia, es un problema muy quiere, por definición, la desaparición de grave para el resto de España. Creemos las coacciones indebidas contra el ejerciimportante e s t e matiz, esta gradación, cio legítimo de las libertades? ¿Tenemos aunque sea sutil, aunque la expresemos garantizadas las libertades? sin merma alguna de la solidaridad que une a todas y cada una de las regiones La observación de la realidad de nuesespañolas en su empeño común de na- tra convivencia nacional no permite una cionalidad y de pacífica convivencia. respuesta afirmativa. A la formal declaración- de las libertades no ha acompaLa distinción es importante. E. T. A. se ñado, hasta ahora, el mecanismo de propresentó desde sus comienzos, y así fue tección jurídica que debe asegurar el ejercomprendida, como organización revolu- cicio de estas libertades y que debe, por cionaria vasca; y siempre pretendió, y lo mismo, impedir su negación. aún lo afirma en su último comunicado sobre el secuestro, como reivindicadora Cada día que pasa aumenta, crece, la de las aspiraciones mantenidas en la lucha serie de noticias demostrativas del vacío por el pueblo vasco Pero, ¿a quién del que existe en la protección de las liberpueblo vasco representa E. T, A. ¿Qué tades y del desprecio con el que algunos defiende o reivindica E. T. Á. del pueblo grupos niegan y violentan la libertad de vasco? los demás. A los piquetes huelguísticos se suman otros piquetes que dedican su No serán la paz y el orden para el pue- iracunda actividad a reventar mítines políblo vasco porque E. T. A. es el más agre- ticos, a perturbar actos públicos; y de los sivo instrumento de desorden y de vio- que, sin incurrir en grande suspicacia, lencia en las provincias vasco- navarras. puede pronosticarse que llegarán, incluNo será el establecimiento de la demo- so, a coaccionar, o a intentarlo, el cumcracia, pues que de sus actuaciones ofen- plimiento del deber electoral del voto. sivas lo único que esperarse puede es el entorpecimiento y la coacción en la conSeguramente en disposiciones legales vocatoria electoral en el País Vasco; con- varias, por su rango y por su materia, cretamente, en Guipúzcoa y Vizcaya. No estarán, sancionadas estas conductas, estas será la merecida prosperidad económica actuaciones, contrarias a las legítimas lide la región, porque están ahuyentando bertades de todos: en la reunión, en la las inversiones y destruyendo la base de expresión oral o escrita, en la asociación la confianza empresarial. No será mayor y en la sindicación, etc. Pero la realidad amnistía porque el limité está colmado. cotidiana nos advierte, sin duda alguna, No será la demanda de una diferencia- que esto no es suficiente. Que ya sea por ción autonomista porque está decisión, si lá dispersión de estas normas sancionaprocediese, es materia para el debate de doras ya por la lentitud o complejidad del fas Cortes y- del Senado que se formen procedimiento, los coaccionadores de la después de las elecciones del próximo 15 libertad de los demás actúan a su aire, de junio. con insolente desfachatez y evidente impuñidiad. Entonces... Volvemos a preguntarnos: ahora... ¿qué? ¿Seguirá la escalada de Por eso creemos necesaria y urgente la. violencia E. T. A. pese a la ampliación seria consideración de este problema en de la amnistía? ¿Continuará la violencia las competencias gubernamentales. Aun etarra pese a la convocatoria electo- que sólo fuese a título transitorio, mienral, de la que no están excluidos los par- tras cambian las circunstaitóas d ió URGENTE NECESIDAD EMICAS, CARTAS, PUTUALIZACIONES, El comunismo y la enseñanza La afirmación de Santiago Carrillo en televisión de que socialismo y comunismo son lo mismo sin que exista ninguna diferencia despeja una serie de interrogantes que muchos de los ciudadanos teníamos planteados. Esto es lo que deberían de hacer ios líderes de todos los partidos políticos: clarificar sin ambigüedades sus distintas posieiones para que no haya lugar a dudas ni a engaños y a la hora de votar sepamos a quién podemos otorgar nuestra confianza política. Pero Carrillo, que ha sido muy concreto en su primera exposición, sin embargo en el tema de la enseñanza ha estado más político que claro, haciendo una afirmación que resulta absolutamente Incongruente. Aceptamos- -dice- -que al lado de la enseñanza pública exista la privada. Esta concesión del líder del Partddo Comunista conmovería al sector de la escuela no estatal si no fuera porque encierra una trampa que conviene desvelar. Al afirmar Carrillo que puede existir escuela privada lo único que está concediendo a la escuela privada, como táctica para evitar la guerra escolar, que no le conviene al Partido Comunista, puesto que en Bélgica su resultado fue nefasto para el Partido Socialista (hoy en nuestro país hermanado al comunista) es una supervivencia, en esta primera etapa de la instauración de la escuela pública, para terminar con ella a largo plazo por consunción o por asfixia al cortarle las subvenciones. Las alternativas socialistas al pedir la gratuidad para su escuela pública se la niegan a la escuela no estatal con lo cual la condenan a muerte o a servir a unas clases de alumnos determinados que la puedan pa-