
ABC.
M I É R C O L E S 30 DE M A R Z O PE 1977. PAQ. 27.
DEFENSA
ABC EN MOSCÚ
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-VANCE- -Y GROMYKQ ESTUDIAN LAS RELACIONES COMERCíAÍ. ES U. S. A. -U. R. S. S.
El Kremlin examina las proposiciones norteamericanas sobre las S. A. L T OSCÚ, 29. (De nuestro corresponsal. En el Kremlin han continuado hoy las conversaciones entre las Delegaciones norteamericana y soviética que suponen el primer encuentro entre Washington y Moscú tras la elección presidencial de Jinuny Cárter. El secretario general del P. C. Ü. S. Leónidas Breznef, que participó en la primera sesión con Cyrus Vanee, no asistió a la segunda, ayer tarde, ni a la tercera, esta mañana, aunque de ello nadie se aventura a sacar precipitadas conclusiones. Moscú estudia hoy las proposiciones que el secretarlo de Estado norteamericano presentó el lunes para la firma de un Acuerdo Salt- 2 Las propuestas, én resumen, como decíamos ayer, se reducen a la firma de una ratificación del Acuerdo de Vladivostok (1974) que expira en octubre, y que es lo deseado por ambas partes, pero bajando el techo de airmas estratégicas a 2.000 ó 1.500, incluyendo en ellas al Grufee norteamericano y jal B ckfire soviético, o dejando más o menos las cosas como están para volver. a estudiarlas en una próxima Salt- 3 A los soviéticos les gustaría incluir en esa cifra, bajada a 2.000 o como está, en 2.400, al misil norteamericano Cruise pero Insisten en que su bombardero Backfire no es estratégico y, por tanto, no debe homologarse al sofisticado ingenio teledirigido dé los Estados Unidos. Vanee especificó que no. estaiban sometidas a negociación las líneas esenciales de su doblé oferta. La mesa de la negociación, por su composición, confirma lo que trasciende de los pasillos de la Embajada, norteamericana: que mientras se va esbozando una respuesta para la limitación estratégica se van cotejando y acolchonando los puntos bilaterales que podrían incidir lateralmente, en la firma del Acuerdo Salt 2 RECIPROCIDAD. -Según eso, hoy salió sobre la mesa el debate sobre el control de la venta de armas convencionales, la limitación de pruebas nucleares, Oriente Medio y Sudáfriea, y, en particular, las relaciones económicas y comerciales entre los dos países. En el tira y afloja de la limitación de aunas estratégicas, donde para hallar las soluciones convenientes que decía Vanee es probable que quepa una concesión soviética, al menos prorrogando los actuales pasajes de Vladivostok, entra en juego la balanza comercial enire los dos países para que ceda Washington. Andrei Gromyko, en el almuerzo qué ofreció ¡ayer en honor de su colega norteamericano; Insistió en algo que, si lo vemos en relación con la euforia que había aquí tras la proclamación de la victoria electoral de Jimmy Cárter, es algo más que una moraleja histórica: para poner las relaciones soyiético- narteamerloanas en su punto, para volver al menos a ser lo que eran, hay que mirar al pasado sin olvidar la responsabilidad que nos otorga el mundo. En otras palabras, el ministro de Asuntos Exteriores de la ü. R. S. S. como si sintiera leve nostalgia de la era Kisslnger, concretó la aspiración soviética para este match en dos puntos básicos: apartar la polémica sobre derechos humanos, que no venía a cuento, de la mesa de negociaciones, y apoyarse en los fundamentos de Vladivostok para salir de esta encrucijada. Sería un grave error actuiar de modo distinto sentenció Grbniyko. Justo Jas dos cosas que, por lo visto, Caorter interpreta de otro modo. -Ramón PEDROS.
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MISILES NUCLEARES
CABEZAS NUCLEARES
Do gráficos que ilustran sobre los argumentos que esgrimen mutuamente soviéticos y norteamericanos en las S. A. L. T. U. S. A. ha congelado el número de misiles, pero ha incrementado la cantidad de ojivas nucleares gracias á la tecnología M. I. R. V. proyectiles con cabeza múltiple. Los soviéticos, por su parte, siguen confiando en el número de misiles y las megatoneladas totales de su arsenal atómico. (En los gráficos aparecen en oscuro los períodos entre 1972 y 1977 en los que ha estado vigente, paradójicamente, el primer acuerdo de limitación nuclear.
Átfüñte internacional
IOS FALSOS CERROJOS NUCLEARES
CHO años después de. haber iniciado las cpnvérsaciotoés para la Limitación de Arriias Estratégicas (S, A; L. T. rusos y norteamericanos- coino advertía días atrás el presidente Cárter en su intervención en Naciones Uniftas- han casi quintuplicado el número de ojivas nucleares El dato es descorazonado e ilustra sobre las- dificultades enormes de esta complejísima negociación. No acaban aquí los datos para el desánimo. La escalada, en cantidad y calidad, de las armas nucleares no se ha interruinipido en estos años, y en estos momentos Vahcfe y Breznef estudian en Moscú (es una de las opciones más viables) ratificar como Acuerdo definitivo el documento de Vladivostok, en el ne rusos y norteamericanos establecieron un techo nuclear (2.40 fl itíisiles) que aún no han conseguido los norteamericanos, y que los rusos escasamente han sobrepasado. Las dificultades- hay que repetir- son enormes; hay tres grupos de argumentos que inciden era estas coversaciones: Asimetría de los arsenales. -Los proyectiles nucleares de una y otra superpotencia son de índole muy diversa. La estrategia norteamericana se ha basado sobre la Uainada tríada la triple lanza que configuran misiles intercontinentales lanzados desde tierra firme, submarinos nucleares y bombarderos estratégicos. Los soviéticos, de hecho, tienen un despliegue similar, pero el énfasis se hace en los misiles con base en tierra. ¿Cómo comparar el valor- -iper citar dos de las armas más polémicas en la S. A. L. X. desde hace dos años- -del bombardero soviético Backfire con el del misil crucero de los norteamericanos? Cada una de las armas, a su vez, varía de importancia según sú movilidad, alcance, potencia y precisión. KfS Bistintas tradiciones militares. TM Los soviéticos háh confiado siempre en la fuerza numérica de hombres y bombas, que tan buenos resultados le ha dado en el pasado. Los norteamericanos han confiado, por su parte, en su ventaja tecnológica. El mismo efecto destructor puede tener un misil con una Carga cuatro veces menos potente, si su precisión es cuatro veces superior. Kfl Cárter y Breznef no negocian U bremente. Paralelas a estas conversaciones externas los respectivos números uno de Oriente y Occidente han de negociar Internamente con sus respectivas Estados Mayores y otras fuerzas (el partido, en el caso- soviético, y el complejo militar- industrial én el norteamericano. Como resultado de estás condicionantes, las negociaciones S. A. L. T. no sólo avanzan a paso de tortuga, sino que han provocado una escalada cualitativa escalofriante en los arsenales atómicos. Las S. A. L. T. se han convertido en un falso cerrojo nuclear y su única gran, ventaja es que las dos superpotencias hain dejado en manos de sus diplomáticos los respectivos arsenales nucleares, con toda la repercusión que en la política y la opinión pública este desplazamiento ocasiona. Es un mareaje muy férreo: los rusos argumentan que los norteamericanos tienen el doble número de cabezas nucleares; los norteamericanos r e p i t e n que los soviéticos tienen más misiles y potencia nuclear global. Norteamericanos no apasionados reconocen que la ventaja tecnológica propia es del orden de los diez años, pero también lo consideran necesario, mies 1 Unión Soviética no ofrece precisamente confianza. -Antonio ALFÉREZ.