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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA, SOCIEDAD ANÓNIMA MADRID FUNDADO? N 1905 POR DON TORCUATO LUGA DE TENA ABC REDA C C ION, ADMINISTRACIÓN Y T A L LE R E S SERRANO, 6 1- MADRID E N numerosas ocasiones me he planteado ¡a cuestión de la representatividad que, en la Real Academia Española, pueden asumir las literaturas regionales. ¿Debe la Corporación madrileña atenerse a unos estrictos criterios lingüísticos y, de acuerdo con ellos, ceñirse a los problemas idiomáticos del castellano? O, por el contrario, ¿puede asumir una función suprema en el campo cultural que le permita acoger en su seno todos ios valores representativos de las expresiones hispánicas? ponsabíe a esta Academia. A pesar de esta política de tenaz, rarios y otros seis de los que se elijan aunque respetuosa, oposición, la puesta en adelante como hablistas castellanos en marcha del real decreto hubo de cumse hallarán relevados del deber de estar plirse, y en el acta del 10 de marzo de domiciliados en Madrid, teniendo sólo el 1927 aparece constancia efe la elección de acudir a ¡a Corte tres veces al año, de los Académicos Regionales y de en las fechas y por el número de se- sus resultados: En la sección catalana, siones que determine la Academia, y el lengua catalana, los señores don Antode redactar por escrita los trabajos que nio Rubio y Lluch y don Euqenio D Ors; ésta les encargue. para la misma sección, lengua valenciana, el P. Luis Fullana; en dicha sección, ¿De dónde salió este extraño decreto, lengua mallorquína, don Lorenzo Riber; que tanto contrasta, repito, con la polí- en la sección gallega, los señores don Ciertamente, la situación constituyente de la Dictadura? en que nos encontramos hace oportuna tica cultural la Real Academia No, cier- Armando Cotarelo y Valledor y jdon Ratamente, de Española una meditación en torno a este tema. que, pocos días después (9 de diciembre) món Cabanilias, y para la sección vasY bien valdría la pena tener en cuenta enviaba al ministro un informe sobre la congada, los señores don Julio de Urquijo y don Resurrección María de Azcuantas soluciones se hayan puesto en práctica en países que, como el nues- disposición legal que acababa de pro- cué. tro, ofrecen una pluralidad lingüístico- mulgar. A la Academia Española no le Bastó la caída de Primo de Rivera para nada la orientación ministerial. cultural. Así, por ejemplo. Bélgica, en gustó Después de proclamar su amor a las len- que la Real Academia Española confircuyo organigrama político anotamos, mase su hostilidad al proyecto de 1927, dependientes del Gobierno, un Consejo guas peninsulares, y de lamentar no ha- y, en efecto, el 22 de mayo de 1930, bajo ber sido consultada previamente, esgri- la responsabilidad del ministro de InsCultural de la Comunidad Cultural Francesa y otro, de la misma jerarquía, para me, con las consabidas razones económi- trucción Pública, don Elias Tormo, alela Comunidad Cultural que se expresa cas, las de carácter técnico: El texto gando que: Sobre demostrar la experienministerial no alude siquiera al posible cia, ía ineficacia de la reforma, a juicio en flamenco. De este modo el mundo valón y el mundo fíamingante asumen una engranaje de esta nueva máquina con unánime de la propia Academia y de torelación directa con el Estado. ¿Será otros organismos existentes de antiguo dos sus miembros madrileños y regionauna fórmula parecida a ésta ¡a que un en las regiones aludidas, consagrados les, el rasgo de reconocimiento del valor algunos por el reconocimiento oficial e de las respectivas culturas literarias y día tendrá su realidad entre nosotros? ahora Volviendo al planteamiento inicial, instituidos todos para los fines queya he- populares ha de traducirse hoy más normalmente en la leal aceptación por el ¿sentirá un día la Real Academia Espa- se nos atribuyen, y de cuya labor ñola la conveniencia de integrar a todos cha y futuras colaboraciones sería equi- Gobierno y por toda España de la imvocado prescindir. La materia viva ¡n portancia cultural de las Academias y los valores culturales que alientan en el dlspensable para el estudio, no se en- otros institutos y organismos regionaámbito del Estado español? cuentra aquí sino en el territorio donde les. A guisa de ilustración voy a traer un esos organismos radican. precedente que es, también, el ejemplo Y señala en su parte dispositiva: Arde una frustración: el de la promoción Y en su sesión del 16 de diciembre ticulo 1. Queda abrogado el real dede académicos regionales durante la reiteraba al ministro de las dificultades creto de 26 de noviembre de 1926, por Dictadura del general Primo de Rivera. que la realización del decreto traía con- el cual se habían creado e incorporado Vale la pena recordar este ensayo gu- sigo: Ocho académicos regionales, dis- a la Real Academia Española tas secciobernativo que paradójicamente, como persos por el territorio regional y ais- nes regionales catalana, valenciana, matantas veces sucede, se encuentra en lados entre sí y respecto de nosotros, llorquína, gallega y vascongada. franca contradicción con ¡a política uni- podrán ser elemento decorativo de nuesIgualmente queda abrogado el Reglaformista del general Primo de Rivera. Se tro Anuario y en nuestros salones po- mento de 21 de noviembre de 1927, reatrata del real decreto de fecha 26 de no- drán contribuir a nuestras tareas peculia- les órdenes y demás disposiciones y viembre de 1926, que lleva la firma del res con algún mayor resultado que los ministro de Instrucción Pública y Bellas actuales correspondientes, pero no rea- acuerdos académicos consiguientes. Artes, don Eduardo Callejo de la Cuesta. lizarán jamás las esperanzas que el Art. 2 Los académicos región ales He aquí la parte dispositiva, en sus líneas preámbulo del real decreto ha hecho elegidos conservarán sus puestos como fundamentales: Se crean en la Real concebir y de cuyo fracaso se haría res- académicos de número. De igual derecho Academia Española tres secciones degozarán los sólo electos después de su nominadas: de la lengua catalana y sus toma de posesión. Unos y otros podrán variedades valenciana y mallorquína; de tener en provincias su residencio. la lengua gallega y de la lengua vascuenArt. 3. Se restablecen en todo su ce, compuesta cada una de los académivigor los Estatutos y Reglamentos de ta cos de su especialidad respectiva, expreReal Academia Española vigentes antes sados en el art. f. y de un número igual de otros académicos numerarios desigMARTÍN INMOBtUARfA, S. A del real decreto de 1926. nados por dicha Corporación, siendo preArt. 4. A fin de que el número de sididas todas las secciones por el direcacadémicos vuelva a ser el antes estaHace su tor de la Academia. blecido de 36 se amortizarán la tercera vivienda y las sucesivas vacantes de los académi Tendrá como función cada una de dien cos regionales. chas secciones, con respecto a su espeÍLLESCAS. cial idioma, las mismas que para la lengua castellana determina el artículo Y Residencial de los Estatutos de la Academia, aproAlgunas reflexiones, melancólicas, son EL GRECO bados por real decreto de 31 de agosto totalmente innecesarias. de 1859, y, además. Ja formación de los Menéndez Pelayo, 83- Madrid diccionarios respectivos. LA ACADEMIA Y LO REGIONAL Guillermo DIAZ- PLAJA los referidos ocho académicos nume- De la Real Academia Española