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ABC. SÁBADO í D t O C T U B R E DE 19? 6. PAG. SI. Paginas de críticas, comentarios, entrevistas, y cartelera Crítica de teatro La escena al día LOS VAGABUNDOS -Basado en 1 novela del mismo título de Máximo Gorid, Joaquín Deus ha escrito un libreto musieado por Moreno Buendía para su probable estreno en la aán probable temporada íírica nacional que debería eomensar en I Zarzuela a continuación del V Festival Internacional de Ballet. LOS VIERNES, A LAS SUS UNA BUENA COMEDIA DE ALONSO MILLÁN NO HABRÁ GALA DE CLAUSURA. Este año no habrá gala de estrellas pam clausurar el V Festival Internacional da Danza debida, parece, a la escasea de ttnerario. SUERO VALLEJO. -En vista delinAVr dable éxito en el Benavente de La iobt historia del profesor Válmy el ilustre e critor y académico sigue dispuesto, por ahora, a seguir descansando. ÉXITO. -lina Morgan triunfa a I Principal, de Alicante, eon Pura, metalúrgica Se asegura que la media total d recaudación desde u debut en i Barectt con dicha obra alcanza cuotas jamas logradas en el negocio teatral. José Bódalo, Mari Begoña y África Prat Título: Los viernes a Zas seis Autor: Juan José Alonso Millán. Eseenografía: Ontañón- De Miguel. Reparto: José Bódalo, Mari Begoña, Rafael Guerrero, África Pratt, Isabel L Yolanda Cembreros. Teatro Club. Un joven autor dispersado en ios g de cine y los textos de minicomedia musical, Juan José Alonso Millán, vuelve los escenarios de sus buenos éxitos eon lo que podríamos llamar ea lenguaje mixto un largómetraje teatral o sea, de nuevo con lo suyo: esta comedia titulada JJOS viernes a las seis Estructura simple a base de situaciones descriptivas en sucesión cronológica. Cinco cuadros con dos, tres personajes como máximo, para diseñar una figura humana, La de Ramiro, el cincuentón solitario alienado voluntariamente, refugiado en formas de aparente integración que le permiten aplazar el planteamiento- de su real situación: Ja soledad. Para ocultarse la insatisfactoria inserción social que supone su trabajo, se enorgullece, del cargo de segundo orden que ocupa en una entidad aseguradora y de los falsos, fútiles premios al trabajo que esa entidad le otorga, en lugar de verdaderas recompensas a su larga tarea profesional. Para esconder su egoísta cobardía frente a la aceptación de responsabilidades sentimentales y familiares, Ramiro, llena todos los viernes tres ñoras de su soledad y de su pisito de soltero, con la visita profesional de Marisa, una buena chica del oficio) a. la que tiene contratada hace quince años. Toda suerte de coartadas dialécticas permiten a Ramiro negarse a sí mismo su debilidad, su frustradora situación en la relación humana, ya en el plano laboral, ya en el afectivo. El planteo que Alonso Millán hace de su personaje está muy lejos de crear un prototipo. Ramiro acumula en su comportamiento toda suerte de estereotipos propios de la sociedad de consumo la que no logra integrarse. Mozart, el ajedrez, los bolígrafos como premio, sus lecciones de cinismo a Benito, hacen del personaje un ser individualizado, pero no singular. Y con esta aparente contradicción, se uiere indicar que la individualización de Ramiro es una individualización seriada. Ramiro pertenece a una serie de subproductos humanos de los que se diferencia por caracteres accesorios, del mismo modo se un automóvil de serie se diferencia de los del mismo modelo, a los que es fundamentalmente idéntico, por variaciones superficiales como pueden ser el color, unos embellecedores de las ruedas, un claxon de tres notas. La pista de pruebas en que este individuo seriado que es Ramiro nos es mostrado, es su piso de solterón. Marisa, con la que lleva quince años de contrato eróticoprofesional, representa la prueba de velocidad de crucero Es la costumbre. X a Marisa le aplica Ramiro, sin percatarse de ello, las mismas normas deshumanizadas, egoístas y abusivas que le aplica a él la entidad de seguros a la que sirve. Pili, á la que Marisa elige como sucesora, puede ser la prueba de aceleración. Obliga a Ramiro a pisar a fondo. Cuando empieza a encontrarle gusto a la nueva forma de alienación qué la fogosa jovencita le aporta, el modesto bólido hogareño del cincuentón derrapa. Las demás profesionales modernas que telefónicamente contrata le obligarán a descubrir la imposibilidad de insertarse en una organización que ha cambiado, para la que ya ésta pasado de edad psicológica y biológica y a confesarse su fracaso. EL CASERÍO -Será otra de las grandes obras líricas que se repondrán eon todos los honores allá para man I gran zarzuela dé Guridi dispondrá, como las Matantes de la temporada, de un gran wéparto. ZORI- SANTOS. -De triunfo trronaáor califica la Prensa regional el alcanzado vor los populares cómicos en Salamanca, m tierra, con Los sinvergüenzas tienen. eso de Alfonso Paso. -A. Ii. Todas las vanas murallas, justificaciones, pretextos, tras las ue refugiaba su desvalimiento profesional y sentimental, w han derrumbado. Tiene que confesarse que está solo y que carece de armas para soportar la soledad. Es la situación de millones de seres en una sociedad gregaria que se ha deshumahizado. Voluntariamente y con tacto de profundo conocedor de los resortes teatrales Alonso Millán mantiene las forzosas experiencias de Ramiro en ed terreno de la comedia. No se permite resbalar hacia la grotesco. No cae, como otras veces, en la fácil y superficial caricatura social por la ironizaeión de los tópieos usuales. Ramiro es un personaje muy finamente diseñado y. como pantalla en la que sus deficiencias 7 a la par sus posibilidades torpemente renunciadas se proyectan, Alonso Millán ha trazado con mano precisa y directísimo conocimiento, esa mujer llena de ansias de ternura, de fidelidad y de honestidad, que es Marisa, la profesional contará rusto, a la que Ramiro niega la integración que ella desea y que acabará por obtener. Las restantes figuras completan un contorno juvenil, tratado más á la ligera, pero con humor, con ingenio y con una veracidad superiores a las que caracterizaban las últimas construcciones teatrales del autor. En suma, la comedia logra ser ligera, divertida, con algunos aciertos teatrales y dé frase espléndidos, y menos frivola de lo que parece. José Bódalo hace una perfecta creación, de ese cicuentón asustado que se engaña a sí mismo, que sustituye por satisfacciones artificiales las necesidades básicas humanas que experimenta. Eficaz en la composición del tipo, rico en acentos de expresión gestual, eon niatizacicn impecable de los estados de ánimo del personaje, demuestra lo que un actor auténtico puede lograr jje un TEATRO BÁRCELO (SaltM de BERTÓLD BRECHT ¡Diariamente descuento a estudiante