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ABC. DOMINGO 18 D I J U L I O D E 19 W. PAG. D LA ESPAÑA REAL De Julián MARÍAS Edic: Espasa Óalpe, 297 págs. 1978. UL RAMÓN DE GARCIASOL: LIBRO DETONA La más alta sencillez, el aparente dejo de Indolencia formal, pero cargado de contención expresiva, la apelación a la conciencia coloquial y, en fin, el casi ahogado grito, medio impotente, medio trascendente, que puede caracterizaír la poesía de Ramón de Garclasol, v i e n e n ahora aglutinados con una esperanza de pureza en su reciente título Libro de Tobía Bate poemarlo de Garclasol- -cuya voz Imprime algunas de las modulaciones más firmes de la poesía española de los últimos treinta años- -obtuvo el premio Café Marfil de Elche, y aparece ahora publicado por la Colección Arbolé que dirige Luis López Anglada, El propio Angladiá lo presenta con estas palabras: El Libro de Tobía es fundamentalmente un libro escrito por un poete español. No quiere esto decir que los poemas que lo constituyen no tengan alas de universalidad, sino que, precisamente par la grandeza de lo que trasciende de estos poemas, localizados en un pueblo y en una hora, alcanzan esa dimensión que es la que proclama la virtud de su poesía. Por Pedro Me estoy reíarieaido a su concepto de la libertad. Porque el académico español, que no ha sido político activo, ha escrito sobre i hombre y el Estado y ha descubierto que n la inserción de ambos tm produce- -momentos cenitales de la Historia- -el destello de la libertad. A esa luz ha sido siempre fiel, porque María sabe que vivir es ante todo ser libre. Estamos condenados a serlo si de verdad somos entes de razón. Tan es así, j e los países- -afirma Marías- -en los ana la libertad sufre ecHpses de muy larga duración, lo que está en crisis no es el Estado ni la sociedad, sino ateo mucho más importante: la vida misma. No puede negarse aue en I existencia española ha estado ausente, por razones de fatalidad histérica, ese factor moralmente vital. Su inexistencia ha eonvévtido en crítica la situación de un pasado reciente. Tal vacío hace sumamente arduo y problemático el proceso de- iécuiperaeión de ese sentido de ser libre que hoy está viviendo el hombre español. El país se encamina así hacia el reencuentro con su propia personalidad. Desde el promontorio de su puesto de observador- -no indiferente, sino conmovido y desvelado- -Julián, Marías descubre a España en la trayectoria decisiva de su giro político. Es decir, la España que no se va a dejar manipular. La que empieza a saber adonde quiere ir y a distinguir do adonde la quiere llevar. La aue no va a aceptar fácilmente espejismos, mesianismos y utopías. Esa es la que el autor configura bajo el título de la España real Porque lo otro es decir, lo contrario de esto, constituye la desfiguración de las fuerzas reales con que de verdad cuenta nuestro pueblo. Marías combata ése conjunto de irrealidades de existencia nominal, a las que por una paradójica deformación de la mente se las considera como existentes. Es como si se pensara que la sota- de copas existiera fuera de la baraja No oreo, dice Julián Marías, que España pueda normalizar su vida mientras los españoles no se decidan enérgicamente a desembarazarse de sus fantasmas, embelecos y trampantojos y a enfrentarse con la realidad. Y la realidad es que hay 35 millones de hombres y mujeres que quiee ren ser alguien y no vivir al dictado do nadie, ni según un viejo figurín de cuarenta años, torpemente transfigurado. El libro del académico español no es una obra de nostalgia, sino de visión d tuturo. No se vuelve sobre el pasado imaginando lo que pudo ser Sino que trata ae poner en claro todo lo que podrá ser la viva realidad de España. Y en esa perspectiva prevé, por una revitalizaeión de las fuerzas auténticas del país, una pluralidad ideológica en la que el desacuerdo no rompa la convivencia y conde se desmantelen, de una vez para siempre, las bambalinas del t- efssbto de las maravillas Tal es el espirita de esta ote- a une aquilata con nuevos perfiles el tajante ejemplarmente liberal de su autor. Una muestra de ello es la serena objetividad con que juzga a los hombres que en uno o en otro bando vivieron la terrible aventura de la guerra civil. Pocas veces se fea hablado con tan noble sentido é ico ae aquefia experiencia trágica de nuestra historia. Si hay que hacer un balanne 00 sitivo de ella, ¿qué mejor que asuirar a ome se contemple con una auténtica voluntad de concordia el porvenir? Lo que tenemos que hacer unos y otros- -afirma Julián Marías- -es aceptar aue se pudo tomar partido en 193 fi sin que eso hipoteque nuestra vida r nuestros hijos En esa aspiración esíá waíceñada h v nuestra patria. Y hacía ese ideal es al gUé Julián Marías ha caminado des e Ttacfl medio siglo con sorprendente serenidad. P. B. O asomado a España, sino tnserto dramáticamente en ella- Julián Marías viene desde hace algún tiempo explicando a sus lectores eó no siente y piensa la contemporánea realidad española. Ahora, en su último libro, recoge esos juicios formulados desde tina posición de radical independencia. Marías dice lo ¡ue le parece justo sin intentar complacer a nadie Uno de los recodos más decisivos de la Historia de la España del siglo XX ha sido, sin duda, el comprendido entre finales de 1975 y principios de 1976. Marías, pensador lúcido- y ensayista brillante, es ante todo un intelectual español. Mío quiere decir que los hechos que se producen en sil contorno histórico- -eii esta cosa entrañable y atroz que llamamos España- -no pueden serle indiferentes. Los fenómenos socio- políticos desencadenados en aquella coyuntura cronológica son analizados por Marías con agudeza y precisión. El hombre de pensamiento- -decía Ortega- -es el que se halla en condiciones de razonar despierta y conscientemente aníe la realidad circundante. Creo que se podía añadir una cualidad más No basta eme la mente se halle UN POEMA DE BERTHA DÍAZ OLMOS Bertha María Díaz Olmos pertenece a la más reciente promoción de la poesía mejicana. Desde hace algún tiempo reside en Madrid. Ha publicado sus poemas en revistas hispanoamericanas y ha dado recitales en algunos países. Su firme juventud y su fuerza expresiva le auguran un camino prometedor, cuyos primeros tramos abrimos desde aquí: en estado de vigilia consciente. Es preciso a la vez que sus diagnósticos críticos los haga valerosamente Con este signo los formula Julián Marías. Posición que Nada nuevo bajo el sol: Mismas especialmente significativa en vanidades, mismos anhelos. y el misterio. me parece como la presente, tan proclive una hora sin descubrir. ¿Cuál de la muerte a insinceridades y rectificaciones. Y en mundo? El sol cada día espíritu de y esta oscuridad en el alma. Las personas la que se descubre un extrañonuevas forpragmática adaptabilidad a y lo que no entendemos. Este rumbo, mas de vida social y política y que por esta meta, sin saber doquier anuncian su inminente aparisu fin amable. ¿Cuál ción. es la carrera? ¿En dónde está el tiempo y las arrugas por qué en ve- Julián Marías no tiene que adaptarse a Preguntar, razonar, pensar jecen? nada ni que plegarse a nadie. Porque su ejecutoria persona ha sido- -en ideas y y descubrir que ya no existe la evasión, que somos el atlas de nuestro propio conducta- -la de la rectitud. Pensador solitario, desasistido de prebendas oficiaí mundo, les, ha trazado con su vida- -siguiendo la que debemos encorvar los hombros imagen del verso machadiano- -su propio porque aún no conozco camino. V ahí está su obra: más de el fuego divino. ¿Y dónde cuarenta libros sobre temas filosóficos, está el camino, con quién sociológicos y literarios. Nada de lo que la verdad? Sólo verde alrededor ha escrito hace varios lustros ha perdido y marañas e incomprensiones: los muros hoy vigencia. Porque la verdad está fuera de este cuerpo y nuestros ojos mirando ha- del tiempo j. si se quiere, es eternamente sin mirar eia dentro- -ni el cielo, ni el mar, ni lo pequeño- actual. las moles de hierro aprisionado A lo largo de casi medio siglo de traquitándole al hombre su instinto sobre la bajo de la inteligencia, la obra de Juliáu suelta Marías ha discurrido sobre una vertebracion ideológica muy concreta. Una idea tierra: danzas en e? aire, figuras subyacente fecunda las raíces de su más en las nubes, la maravilla indócil del vuelo del águila. característica posición füosófico- poiíüca.