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ABC. DOMINGO 28 D i SEPTIEMBRE DE 1973. PAG. -51. De José Manuel González Páramo Alianza Editorial. Madrid, 1975. Por Jfesé María Luis Áilberto de Cuenca, ese poeta y ñ- lólo o, doctor, ees nombre de oaivtüutor guwaní, nos aseaba- Ae traducir y presentar una í oye a los españoles. Como aquí tenemos nuestra Lola. Francia w quiere ser menos y tiene su Marta. Francia y España, amarte ¡os Pirineos y oíros montes, tienen tniios encamados en una mujer, aunque después nos miren, así, por encima del hombro o por encima del ala, a avión que fes saca ée Barajas, y aunSZ que ÜQUÍ la llamemos Lola en ios tablaos y allí la llaman simplemente María. Ellos verberan a la Juana de Are -y nosotros, poerque tampoco se traía de imitar nada del extranjero, veneramos a la Virgen Aél ya un interesante prólogo de Manráel Fraga Iribame, -mus fcece ahora, el profesar Ganzáteas Páramo, muy ampliado, -na anterior teabalo que publicó en la conocida y mommunttnital b r a I a España de los años 70 üiriéida por misino Fraga 1 Erífearae, Junara Velará y Salustiomo- del Camus baje el título de Estrategia para el so las esí ct nras de a fflieseeineia cinpolítico. T, í rasl d d. o este concepto a la España, de niiicstros días, resultará (S cwmseiisa político vendrán a ser E 1 las esferiieíBcas definidas oom pela i,o nés de iieentiiBmieDnto, relautíva- meníe y e Mifigisr 3, díJi s de los í- al RégíMen español, desde la áem a, íni ía anitrwpolégfca y social de- esta Y puesto ue de lo qae se trata es de lograr y conseguir ese consenso- a- -j e r aesísíe com la coeanclón iidiereinte a Putar. teda situación de poder- batea de teEi rse stt ny n cuenta we intimamente Pero lo que ocurre, en el caso de Lola mi él, a aníi oe ocupen V Se Mario, es que una es la madre ée lS; y la motare d- el jolgorio, tan arpredsstiratas em parte, está la legivor todas partes, y Ja otra es la ajd. Esta y el c- wssemso sse madre tLe la poesía medieval, 9 ue ya no eon una política fle beeluis que se ítem. Sin embargo, aunque juera, no i a con eficae- ia y resnltodos a las esa atiban ée cogemos simpatía, (pie lo dijo pe ta nes cancretas de ías gentes el otro día él. señor ministro, los- dos dulces nombres áe mujer, ¡wat, se pronunP r ello el autor Hetsa a afirmar rae cm. con parecida entonación y punto. c oa 3 Bií el parecer gemeral cajB, bis, con Además, km, la E- dad Media, con subirse ü las ciKWMsíanKSÍas, para ía mayoría de 3 a aSimena y susurrar cuatro palabreas tierlos liffim, bfes nmdninos d l país, la estranas a la luz de la luna, ya aogia nwo fama tegia para e oser iiir el c nsera ¡go ha, de á) e poeta, y si era u na, pues encima toadecuarse a tes- muCTas tfoeunstamñaa. maSba nombradla por iodo él eonüado con dos o ímes sambenitos. En cambio, ahora, Este es la dwica tarea del político; colo éifícU que es para una mujer llegar nocer la realidad, esteblecer unos- fiéonde ha llegado muestra Lola, la Lola 4 e nes y les medios preeisos para la conEspaña, p con la conciencia y el arte bien de éstos, todo ello soére la del ooitsenso de los g beriiados. Los nombres. faan s s tienen- siempre. Sí folla el eMeciaiíeiiÉ- o de la realidad migo qve ver can el pasaéo. O son áe la soeial se llegará a nena política iitó ¡ea; Eúvid. Media, como. María- ée. Francia, que si los fímes no. estáoi éisurax eiúe estaWeya Ma en te libros Aet Bachillerato ai eiiws se hará política en el vacío; y si Máo ée fes Mhelungos. o miran hacia la no responde ti sentir. dadano a la Historia, Que es madre también áe títulos WUÁ y a las tess, lo más ue se cony gtmndesa, y uue es. Jo que le corresponde seguirá será Iiacer un política jnimoiría nuestra Lola. Por eso, Luis Alberto Cuenca. mi admirado amigo- que. ha Uigreswdo teria y de salen cjiae ii- iciíará y áunnebya como t -título dé su libro, en ia florestató el área- del conflicto, ya Que los ta española de varia caballería, áfce ahora t ress de ía co- mciiutlsid en estos íaisx de Muría áe Francia que por otrew cauces. la sociedad aMomedievai se constituye soPor eso mina de ías ettneiiarnmtes más bre los prestigias ée la sspoéa. Qmpoirtantes a Iss gne llega el autor, de Los fcás de Marta áe Francia- son una senerdo con ama tesis de Fraga Iribarmaravilla, oiga. Y es cierto lo- ewe cuenta ne, es pie no se pueden e- rcar fómnuLuis Alberto. Con María- ése Francia, dice, I vuiuwu detector ios conflictos políti- Eas de convivencia, ea las grandes y cos reconocerlos, establecer SB una mujer de la que íotío lo ignoramos, pcecsw y SM aislamiento, pro- complejas scciedaies de la era urbana exoepío í ue vivió en el sigilo XII y que emrmnAí soluciones para ios mismos ba- e industiriai, sin urna amplia base de conposeía una exquisita sensiiüidañ, la- materia céltica qi 0 da soñada según Jos- mols a d a s precisamente- esa ei consenso. sentimiento y de apoyo popular Btoy, des eone- eptuol s de le eourtoisie pro. T téngase en emeniía gioe una e ías los CroMernos más fuertes son l s me neneal. Lai es unja palabra encantadora presnisas fie. las une parte el autor, y pueden movilizar más canseraümlenia 1 Ae origen céHtoo, que designaba wn canto me encierra una muy sugestiva intui- e m la Masa a alia, escala. y no es la semüírioo, sem. irearta. tivo. com. pues to- ñor ción, apr n ee! i. áble en la práctica polí- superioridad del indiTidu simo la de un bardo bretón para perpetuar el recv. trtica, es que el eomsenso n equivale la eganizawaiÓBi- social, la vue cuenta do ibe un suceso- notable. Y Goethe veía a puma y simijple supresión del cfltnflie- para 1 prntgeeso- y áapenfcara o la, meSoira en estos tais de María (Editora Naciotos Ess aíg más. -Parte deí swpuesto de fle la oegsmix m n se ial en la actualinal) una- tarve éunemaúa Aonsáe swbirse al Otue el eonfUcto es iiisuprimible, imc. ta- dad. Los Gobiernos modernos pileta anochecer para aspirar el inimitable perso tuie tiene uiía fimcióm social, pero intentar tai- eas imposibles antes de la fume Se tos siglos que es como titwúi su ue debe ser ír iíiítado raelrnialmente prólogo Luis Alberto e Cuenca. um dice González Pá- main wer en él no im mal, simo aiía posibilidad que La patsién, él perfume ée los siglos y el Me paire e opoortumísiiina la. a ari sén incito a esjííotaría y í- rar FÍíiIa em IS- Ü arte m lo- eí e- une to avia más. a la Lola Ae Esvaña, y W María ée Frvsncia. Habrá bien pEáetócos con el cojasiguáenite eo- Se este libra em las ireumstaaici s acQue éesiríe a nuestras eaibMráticos que rolai- ío de file a medíd- a, ci- ue se extien- tuales. ítm avi I nombre áe Loía, a íe ée págide la c Ei. ciessÍ 4 s, It snisyEía. la exigencia pwqne, tssia yez más, íntrisna, mamé escriban ia referencia ée May om- siearte en IÍE elemento de nacionalidad en el ría en tos líbrm ée M torta. Para ello, de estudio, áe imtetés, de ingepolítico, desgraciada- A por sé lo (íne he diefw no les convence del níéiía rateóte oliñdadize, de ese im- Rp todo, no íiemen- más que- esemeimr la múc nsenfactor de cora- r stéa y- la voz que- va a- poner watestrá Laja; si. se deciiile, a su Miaría -Bamón PE- p 1 autor eon esta ebra, áesde mía doble perspectiva teóriea y práctica, a w iiMiJQiptaBte problema js slítim o: la necesidad áe a iaar los. tesaas PMQÜOS e imitewetaeióra exfetepte eaitre el conflicto y el consenso políticos. Ha sido I moderna sociología latíem se fea ocupado ée un asunto flue, como subraya el prologuásit de la bró áe G nzáíez Páramo, es el básíc ée te, política. Se trata, naáa Bnewm, me de feiascar rit ri s p e nos