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ABC MIÉRCOLES 22 BE E N E R O BE 1915. EDICIÓN BE LA MAÑANA. PAG. 73. INFORMACIONES TEATRALES Y CINEMATOGBAFICAS ENTRE BASTIDORES EL REALQUILADO DE JOE ORTOI El teatro es un virus. De acuerdo. Pero a pocos conozco que les haya atacado con la vehemencia que a Ángel García Moreno. -Se dice y se escribe que, más que nada, te gusta el teatro experimental. Que eres inquieto y valiente. Como director, ¿no puede perjudicarte? -De acuerdo. Valiente era Robín Hood y muñó. Pero no creo que sea palabra adecuada para juzgar a un director. Arriesgado, si. El teatro es aventura. La verdad es que me gustaría que se me juzgase por oficio y resultados. En esto, crítica y público son auienes tienen la palabra. Debo añadir que en Z realquilado el director no se luce. Es obra de sobriedad escenográfica, sin efectos ostensibles. Con ella he trabajado mucho y quizá sea en la que he encontrado más dificultades, pero con reparto adecuado, y actores muy inteligentes. Laly Soldevilla- ¿cómo no? -me habló del posible e improbable cierre de los teatros con inexplicable adelanto. Sólo sería aceptable si también se adelantase el cierre en el horario del comercio, con trastrueque de la vida en general. Mi esperanza es que desemboque en la función única... si el teatro se llenase y, esto, sólo tres días a la semana, como se hace en los demás países. ¿Tu papel en El realquilado -Interesantísimo. Muy bonito de hacer. En él pongo toda mi ilusión. Mujer mayor con la edad que yo tengo, que nota que pierde su último tren. Por otra parte, se ha terminado eso de que uno esta bien Si los demás no lo están, tu estas fatal. Como en el fútbol, si no te pasan el balón no hay gol. Tony Isbert es ahijado y nieto del inolvidable Pepe Isbert, e hijo de María. De casta le viene... Joven, espigado, solo por escuchar su vos merece muchísima atención. También tiene virus y llegara lejos, muy lejos. -Entre otras cosas, en la obra soy cínico, violento, divertido, aparentemente simpático y muy duro. ¿Te va el papel? ¡No! Pero me gusta hacerlo. Andrés Mejuto- -cuarenta años de tea- r tro tiene un archivo en el que tendré que investigar detenidamente. En invierno, siempre se abriga con mi capa. De Béjar conservo un recuerdo imborrable. Con Agustín Figueroa, en su coche, nos acompañó ¡nada menos que García Lorca! de paso para La Alberca, donde encontramos el vestuario apropiado para representar, en Madrid, Peribünez, o el comendador de Ocaña de Lope de Vega. Así salieron a escena, por primera vez, los sombreritos de paja con espejos. Alguno creyó que eran rusos. -Tu papel en esta obra de Joe Orton. -Como todos, bastante complejo. El mío tal vez sea el más difícil, porque no tiene una línea muy clara y he tenido que darle muchas vueltas. Como los otros tres, es papel extraordinario, maravilloso. Y el protagonista: Pedro Civera. Aparentemente serio, es sencillo y con remolcada modestia. ¿El protagonista? A mi juicio lo es Tony Isbert. Ahora bien, el personaje que interpreto es muy importante, porque en la obra soy su corruptor. -Esto, ¿tiene ampliación? -Puritano, me toce defender principios que, ni ética ni sensualmente demuestra mi comportamiento. En ninguna otra obra encontré tantas dificultades. -Juan HERNÁNDEZ PETIT. Pedro Civera, Laly Soldevila, Tony Isbert y Andrés Mejuto Teatro Alfil. Reparto: Laly Soldevila, Tony Isbert, Andrés Mejuto, Pedro Civera. Adaptación: Natividad Zaro. Dirección: Ángel García Moreno. Decorado: J. A. Ciaron. Tres comedias inglesas en la cartelera madrileña. Las tres tienen una nota común: abren una ventana sobre las ruinas de una civilización que tuvo sus horas de gloria. Se han ido al garete los conceptos más sólidos. Leer páginas del Satiricen o de los amores helénicos (en la decadencia de Atenas) es reproducir con otros nombres y otros estilos sucesos y actitudes del momento. Tal vez los historiadores digan i el futuro de eso que la juventud proclama con orgullo injustificado exigencias de nuestro tiempo algo parecido a lo siguiente: Fue una época caracterizada por el egoísmo y la pedantería El egoísmo atañe directamente a los argumentos de esas tres piezas. La pedantería, en cambio, no está ausente de ellas. No son obras abstractas, no son reflexiones sobre el panorama del mundo y el destino de los hombres. Son retratos, sátiras, análisis. Con El realquilado se revela nada menos que ün gran autor. Es arriesgado- -aunque no en este caso- -hacer tal afirmación sobre la base de una sola comedia. El realquilado fue la primera y la última pieza de Joe Orton, m erto de un hachazo en la cabeza que le propinó su amigo íntimo Kennet Hallivel, el cual se suicidó a continuación mediante barbitúrieos. Pero antes Orton había estado en la cárcel. Y durante quince años luchó para abrirse paso en el mundo literario. En la década de los sesenta, todavía existían en Inglaterra restos de una tradición que impedía la publicación de cartas como ésta, aparecidas días pasados en The Guardian Es lamentable que el clero de Sussex no se haya sentido capaz de conceder una bendición nupcial a dos jóvenes homosexuales que deseaban que su unión fuese reconocida por la Iglesia. Pero lo que sorprende en El realquilado es la lucidez de Orton a la hora fie poner en la balanza las causas y los efectos de aquella ruina, de aquella corrupción de valores, del hundimiento que nos está dejando desarbolados e mermes. Con sólo cuatro personajes, Orton mantiene la tensión dramática en un desarrollo de intensidad creciente. Los tipas están presentados en su integridad individual. La acción viene manifestada con admirable vigor a través cíe un diálogo sin decaimientos ni adornos. El joven realquilado tiene tanto de animal f u g i t i v o como de gamberro astuto. Sencillamente: ha caído en una trampa. Los tres habitantes de la casa donde se hospeda quieren repartírselo: una pobre ninfómana medio idiota, un frío hombre de negocios con debilidades feminoides, un anciano que conoce el pasado del nuevo huésped... Pasan por él escenario, en sucesión continua, las inclinaciones naturales, los hábitos adquiridos, la pugna entre el mundo que se muere y el que nace y sobre el que caben todos los temores... Él magisterio de Orton aparece nítidamente no pos 1 el tema, sino por la forma en que el toa es conducido y lanzado SE PRECISA FUNCIONES: Bealizará promoción y venta de componentes electrónicos. SE REQUIERE: Nivel áe Ingeniero T. Electrónico o similar. Experiencia en ventas de productos electrónicos (preferible en componentes electrónicos) SE OFRECE: Incorporación inmediata en Empresa en expansión. e Posibilidad de promoción. a Semana laboral de 5 días. Las condiciones económicas estarán dfi acorde según lá valía del candidato. Interesados, escribir adjuntando curriculum vitae al rtiím. 1.6.43 de la Oficina ñe Colocación fie Madrid. General Pardiñas, núm. 5.