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y poesía, cada día La poesía española actuai tiene contraída une gran deuda con Enrique Badosa por su labor al timón Ae empresas tan importantes como Selecciones de Poesía Española de Plaza v Janes. Pero si importante es su ¡tibor vromotora no habrá que olvidar su obra creadora por la que hoy regresa a nuestra vagina con dos maanificos v oemas de amor TERCERA RAZÓN DE AMOR ENRIQUE BADOSA TE PIDO AMOR, SEÑOR, PARA QUIEN QUIERE... Te pido amor. Señor, para quien quiere acercarse a tus manos, y quererte. Te pido amor Lejano está el silencio y la palabra clara está lejana. Otra palabras, muchas v sin nombre, se derrumban y vejan la esperanza. ¡Qué dolor te han causado on lo que pueden doleite! Ya las formas de tu gesto están sin amplitud v sin largueza, sin luz. sin permanencia merecida, pero sólo en nosotros, que no vemos ¡Y todavía pido amor. Señor! Porque todos ponamos, porque todos nos hemos de llorar, v nuestros ojos poco a poco e empañari en la imagen del rostro y del amor de quien nos ama. Creímos ser la Tierra Prometida, y aquí estamos quemando los caminos, estamos sin no otro y con nada, con el tiempo cerrado y extraviado en un confín de eternidades tuvas, con e amor del otro que no vemos, con palabras de frío, sin deseo liacia la claridad. Sí. ya con nada. El tiempo es de dolor, y así es el tiempo. Nuestras manos lo acaban cada día. y nos procuran un afán de muerte. De pronto, tus miradas nos recuerdan, y un úbíto terror Poco te amamos, pues todo es lamentar, y no decirte palabras de inquietud que sean ruego. Ayúdame. Señor, a qne te pida. Ayúdame a inclinarme a lo que entregas- Por quien te quiere amar v acompañarte por quien lucha en tu paz te pido amor, y aquel que por mí pida lucha y paz. Es hora de saber que ya perdemos la claridad del día esperanzado. La ceniza del agua que bebemos, no calmará la sed que nos ha dado, También hay que olvidar lo que sabemos del tiempo del amor, tiempo pasado. El silencio te lleva y te retiene y oscurece el camino que yo sigo. Ya no sé qué esperanza me mantiene, solitario de ti, pero contigo. Hay que comer el pan que merecimos con nuestras manos frías y cansadas, el pan de soledad que compartimos en estas largas noches separadas. Hay que lavar la frente que escondimos en las aguas amargas y quemadas. Hav que aceptar las horas que te alejan, y el silencio que oculta lo que digo. Hav que cerrar las puertas que me dejan solitario de ti, pero contigo. Y es hora de callar. Ya no podemos eguir por los caminos extraviados. Tan sólo desde lejos nos diremos nuestros nombres de amor, ya distanciados, Siempre la soledad. ¡Y temeremos que un día lleguen nombres silenciados! Te digo amor y paz. Tú. tan ausente... Mientras pasa el vivir, irás conmigo. Qué lejos está todo y qué presente, solitario de ti, pero contigo. Irremediable amor, quiero alcanzarte toda la libertad que no consigo y el tiempo que mp deje acompaña Solitario de ti, pero contigo. BALADA PARA LA PAZ DE UN MAL DE AMOR Es hora de olvidar nombres de ayer, los del agua y el pan que abandonamos, los que nunca supimos merecer. En esta oscuridad los preguntamos para poder mirar y para ver hacia qué soledad nos alejamos. Nombres que siempre habrán de recordarme el camino que dejo v que prosigo. y que mp van diciendo que he de hallarme solitario de ti, pero contigo.