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B C. DOMINGO 27 BE O C T U B R E DE 1O T 4. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 73. pre, Francisco Piquer e inolvidable Encarna Abad por la fuerza con que hizo la Marie Beucot José María Escuer. María Silva, Manuel Torremocha, Ramón Duran, Charo Moreno, Julio Arroyo y cuantos intervineron aportaron lo preciso para lograr ase difícil empaste que da al conjunto tersura y convicción, yendo todos a una aunque sea en obra tan poco convincente como El proceso de Mary Dugan Civiles y de las Fuerzas Armadas tuvieron cauce operativo en las voces de sus más calificados representantes, entre ellos el ministro de Trabajo, don Licinio de la Fuente. Esperamos, desde ahora, que la resonancia de las tareas administrativas y políticas tengan en TVE altavoz sólido y operante, como lo demostró el segundo programa de Las Instituciones c i e r r e escribimos siempre nuestros comentarios en viernes. Esto nos impide extendernos en los programas de esa noche, como en tiempo inmediatamente anterior nos ocurría con Estudio 1 o Noche de Teatro por la misma razón. Suspiros de España la serie magistral de Jaime de Armiñán, expuso el viernes anterior un tema inquietante: el del clasismo. Fue un diálogo sin apenas acción exterior, pero lleno, en cambio, de movimiento interior respecto a dos posturas sociales fruto de prejuicios trasnochados y, en hora buena, superados. El escalpelo de Armiñán anduvo rodeando los tejidos én busca del tumor, para extirparlo. Sólo un guionista tan ducho en el medio, dominante hasta el magisterio de la comedia tout court puede encontrar una situación tan manida y tratarla con novedad absoluta en el cüiálogo sin caer, además, en el tópico del final feliz Las dos mujeres- -la que hizo el daño sin saberlo v la aue lo recibió sin buscarlo- D e entr TAHÍW A IINA e fos autores 1 UIJU A UNA norteamer ¡eanoSj cu. yas obras tratan de adaptarse a implicaciones temáticas de su momento, destacan Earl Derr Biggers y Bayar Veiller. Aquél por comedias de guerra como Detrás de las líneas Veiller por las de delincuencia como El proceso de Mary Dugan escrita en 1927, que dio a conocer en España, si no recuerdo mal, la compañía Laura Alcoriza y de la que, andando los años, hizo una gran creación María Fernanda Ladrón de Guevara. El proceso de Mary Dugan no es para mí una comedia policíaca sino un drama judiciario escrito con gran habilidad, que tiene dos fallos evidentes: la gratuita entrada en la sala del abogado West, metiéndose en las fauces del lobo, y el casuístico conocimiento de Marie Beucot y Jimmy Dugan. Pero, en fin, El proceso es ya clásico y popular; buena gana de buscarle defectos. Que los tiene. Y de bulto. Gustavo Pérez Puig, director- realizador y adaptador del drama de Veiller, resumió en cien minutos de acción una larga teoría de perfecciones estilísticas. Ha expuesto, en poco más de hora y media, la fuerza de la narrativa televisual cuando se usan las cámaras con profundo sentido del campo y a los actores como instrumentos vivos de una acción, de unos personajes. El difícil decorado, admirablemente resuelto por Ana del Castillo, no fue obstáculo para que Pérez Puig buscara el ángulo propicio y seleccionara el eje preciso para llevar al espectador la dinámica de la trama y la situación espiritual de las criaturas del drama. Desde la limpia y larga secuencia inicial, con la apertura del proceso situando a los personajes de la Sala, al rocambolesco final del juicio, cada plano nos pareció un prodigio de adecuación, de tempestividad y de compostura por la fuerza del encuadre. Creo, modestamente, que no se valora esto suficientemente en televisión; en cine, si. Pero el cine consiente la preparación individual de los encuadres y, por consiguiente, la posibilidad de adaptar la materia a la fantasía. En televisión los encuadres tienen que ser preparados en conjunto y por ello hay que aplicar la fantasía a la materia, pues el director tiene libertad para elegir la materia a su gusto y disponerla como mejor le parezca; es en realidad el montaje en instantaneidad que pocas veces hemos visto expresado más claramente que en El proceso de Mary Dugan donde Pérez Puig fue ágil en la selección de imágenes, preciso en la tempestividad respecto al conjunto y oportuno en la relación directa espectáculoespectador. Y conste que operaba sobre un tema manido hasta la saciedad, repetido hasta el aburrimiento y manoseado exageradamente. Cientos de telefilmes con acusado, fiscal, defensor y cientos de filmes argos con la misma historia son muchas horas de igual acción. Encontrar, pues, la originalidad es imposible. Gustavo Pérez uig no lo pretendió, sin duda. Quiso, eso sí, ser un realizador de televisión; es decir, fiel a las leyes del medio. Y lo fue. Pero fue, además, un gran director de actores, sin abandonar en tarea tan ingrata a la comparsería, nutrida y disciplinada siempre. María Luisa Merlo logró un éxito personalísimo incorporando a Mary Dugan, y Fernando Delgado otro como fiscal Galivei en la consabida línea de este tipo de personajes. Magnífico Jaime Blanch en su agradecido papel, en el que encontró registros originales de sentimiento; y admirable Susana Canales como señora Rice que rodeó de dignidad y compostura. Eficaz como siem- LOS SUSPIROS p exigencias de U S INSTITUCIONES f fj ios utu- los de programas nuevos, Las Instituciones parecía destacar por incoloro Suponíamos que era concesión inevitable al aire de respetables exigencias de la Administración, con mayúscula. Pero nos hemos equivocado no por el contenido, que es lo que trata, sino en el tratamiento. Divulgar el quehacer de Comisiones legislativas de las Cortes, por ejemplo, empeñadas en tareas trascendentes, puede ser algo rutinario o no según quien tenga en televisión la responsabilidad de aquella tarea. Alberto Delgado, periodista conocedor del medio y de la política nacional, ha sabido adecuar su función informativa a la vigencia de la televisión como vehículo de expresión, con j arreglo a un tratamiento en imágenes muy directo y oportuno en la realización de José Marta Bermejo. Proyectos de Ley tan resonantes como el de Cooperativas y los i de Seguridad Social de los Funcionarios Somos una de las primeras Compañías dei Seguro español. Vamos a constituir nuestra S U C U R S A L M A D R I D en inmejorable local, con plantilla de personal seleccionado e importante cifra de negocio. Necesitamos U N iEFE DEL DEPARTAMENTO DE SINIESTROS (todos 9 los ramos) de esta Sucursal. 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